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miércoles, 13 de marzo de 2013

León y el turismo peregrino


Fuente: http://www.elalmanaque.com/turismo/xacobeo/caminos.htm
León, como no podía ser de otra manera, es un eslabón más en la cadena de la crisis que sufre España, pero tiene sus propias peculiaridades. La primera de ellas es que el declive comenzó mucho, mucho antes que en el resto del país. Este hecho se confirma al repasar la historia de algunos sectores clave como el carbón, la agricultura y la ganadería, y, como síntesis que aglutina todo el problema, la despoblación, creciente en los últimos veinte años con especial incidencia en los más recientes. Ni siquiera nuestra universidad, aportando formación de alto nivel a los jóvenes leoneses o haciendo estudios, previsiones y estrategias, ha conseguido cambiar la tendencia.

Concha de Peregrino
Para salir de la crisis, tanto en España como en León, parece universalmente aceptado que tenemos hoy por hoy dos pilares básicos y casi únicos que son las exportaciones y el turismo. León tiene unos sectores comercial e industrial agroalimentarios de cierta entidad, que están haciendo esfuerzos por desplegar sus ventas fuera de León. No ocurre lo mismo con el turismo; así unos meses atrás la prensa local publicó datos de 2012 donde daba cuenta de que ese año León perdió más del 12% de turistas, que tuvo un grado de ocupación hotelera de sólo el 36%, que el número de pernoctaciones disminuyó un 17 % en el mes de agosto y de que León fue la tercera provincia con menos pernoctaciones de la Comunidad. Estos datos suponen el peor balance turístico de los últimos 15 años. El turismo rural no registró mejores porcentajes y en agosto los viajeros disminuyeron un 22%, siendo el doble la merma si consideramos el turismo extranjero. Ante esta situación el CEL ha pedido al Ayuntamiento y a la Diputación mayor esfuerzo para diseñar campañas que potencien la marca turística de León.

Fuente: http://leonjoven.net/albergue-de-peregrinos/
Página temporalmente cerrada
Recientemente  la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León, ha hecho públicas las estadísticas de peregrinos llegados a la ciudad durante el año 2012; caminantes que se han registrado y alojado en los albergues de la ciudad. Resumiendo: al albergue municipal, con una media anual de 20.000 usuarios, se le calcula 4.000 personas, ya que se cerró el 20 de junio, en el momento de mayor afluencia de peregrinos -justo cuando podía rentabilizarse-; el albergue de la Fundación Ademar, abierto recientemente, recogió 4.500 y el albergue de las Madres Benedictinas (las Carbajalas) 25.607 peregrinos -un 7% más que el año anterior-, de los cuales el 74% eran extranjeros y procedían de 96 países diferentes. Aquí no están incluidos los miles de caminantes que se hospedaron en otros establecimientos hosteleros o que pernoctaron en albergues próximos a León.

Estos datos demuestran el enorme escaparate que supone el Camino de Santiago para el turismo de León y lo barato que resulta para nuestra promoción. Se trata de gente que viene aquí, que no hay que ir a buscar, que nos conoce -aunque sea brevemente- y a los que, si les hemos encandilado con nuestro enorme patrimonio natural, histórico, gastronómico y de hospitalidad, haremos regresar, seguramente acompañados, para conocernos mejor.

Fuente: Gregorio G. Aller. Proyecto León
Señores del Consorcio de Turismo y de las instituciones asociadas: no busquen más yacimientos afuera sin antes explotar los que ya tenemos en casa. Hacer venir a alguien para que nos conozca es harto difícil, por lo que desperdiciar este stand gratuito es un atentado contra la economía leonesa y su salida de la crisis. En este contexto no conseguimos entender que el Ayuntamiento de León se niegue a reabrir el albergue municipal, sin uso alternativo hoy por hoy, a pesar de tener ofertas sin coste, según sus propias manifestaciones; y entre ellas la de la propia Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León, que se ofrece a compartir los beneficios.

En la dramática situación económica y social en que nos encontramos, los leoneses no merecemos esta pasividad ni la pésima imagen que estamos dando a tantos peregrinos, a los que ni siquiera ofrecemos -como se hacía y hace en nuestra tradición provincial-  el “palo de los pobres”, un lugar donde pernoctar. Reaccionen, por favor, y aprovechen las oportunidades que tenemos, oportunidades sin coste, que no abundan y que suponen un auténtico tesoro para nuestra economía.

jueves, 31 de enero de 2013

La demorada reforma de las Administraciones Públicas


Proyecto León viene reclamando desde 2009 una reforma de las administraciones públicas que adapte sus estructuras, surgidas en algunos casos hace más de 150 años, a las necesidades de una sociedad moderna del siglo XXI. Si bien el Gobierno de España se marcó como prioridad esta reforma a partir de la entrada efectiva del Partido Popular, en enero del año pasado, aún no se ha producido cambio alguno en ese capítulo, salvo el de incrementar el número de desempleados del sector público. Intuimos que, al contrario de lo que ha sucedido con otras reformas, como la laboral o la financiera, existen intereses que retienen esta iniciativa gubernamental.
Casi simultáneamente se han publicado dos anteproyectos de ley: el de “Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local” del gobierno central y el de “Ordenación, Servicios y Gobierno del Territorio” del gobierno autonómico. Esta coincidencia viene a reconocer la necesidad de reformas que con tanta insistencia hemos reclamado desde Proyecto León durante los últimos 4 años. Por ser esencial en el conjunto del Estado, vamos a centrarnos en el anteproyecto de Castilla y León, territorio que con un 5% de la población reúne un 25% de los ayuntamientos de España y donde la mayor parte no alcanza los 1.000 habitantes.
La exposición de motivos que justifica el borrador autonómico, es un canto a la “eficiencia, sostenibilidad y racionalidad”, donde se hace hincapié en la necesaria suficiencia financiera de las entidades locales para exponer a renglón seguido, que no se suprimirá ningún ayuntamiento. Como sabemos que son numerosos los que presentan insuficiencia financiera y prácticamente todos insuficiencia de servicios,  nos preguntamos cómo se logrará subsanar lo que es una contradicción in terminis. Viene seguidamente el enunciado de que se evitará la creación de nuevas estructuras administrativas y que se simplificará la gestión pública. A partir de ahí todo entra en conflicto con lo expresado en la exposición de motivos. En resumen: el anteproyecto retuerce sus objetivos iniciales para acabar proponiendo lo contrario.
En primer lugar se pretende crear por encima de los ayuntamientos las “Unidades Básicas de Ordenación y Servicios del Territorio” (UBOST) para prestar los servicios esenciales, ya que los ayuntamientos no son eficientes para hacerlo (¿para qué sirven entonces?). En segundo lugar se crean las “Áreas Funcionales Permanentes” (AFP), que no coinciden con las UBOST. En tercer lugar se pueden crear las “Áreas Funcionales Estratégicas” (AFE), que tampoco coinciden con las UBOST ni con las AFP. Por encima de éstas se mantienen además las Diputaciones, que en el anteproyecto estatal está previsto que hagan todas esas funciones (¿?). Aparte de esto se impulsa la implantación de la administración electrónica a fin de resolver cuantos trámites sea posible por internet, lo que permitiría la centralización de muchas gestiones, hoy desperdigadas entre diversas administraciones.
Nos preguntamos qué ventajas para los ciudadanos tiene este galimatías, que incrementa en 3 los escalones administrativos, frente a una fusión de ayuntamientos con el reforzamiento del papel de las juntas vecinales. La Junta de Castilla y León propone establecer 7 escalones  (Junta Vecinal, Ayuntamiento, UBOST, AFP, AFE, Comarca y Diputación) a partir de los 5 que existen actualmente. Si consideramos las mancomunidades, Proyecto León propone pasar de los 5 niveles actuales a 3 (Juntas Vecinales, Ayuntamientos y Diputaciones) mediante una fusión de municipios que haga innecesaria la mancomunación. No tiene sentido hablar de eficiencia cuando con menos recursos se multiplican las instituciones, lo que conllevará presupuestos añadidos, gastos corrientes, dietas, etc. Es contradictorio hablar de simplificación cuando se multiplican los centros de decisión. No se puede argumentar racionalidad cuando se mantienen ayuntamientos insolventes y minúsculos cuyas funciones pueden ser asumidas por una junta vecinal.
En definitiva, Proyecto León no entiende qué se pretende con el anteproyecto de ley de ordenación del territorio de la Junta de Castilla y León. Si encontramos una orientación manifiesta en este borrador es la de mantener a alcaldes y concejales en sus puestos aun a costa de sacrificar servicios a los ciudadanos. No es posible prestar más y mejores servicios sin reducir los costes de administración y sin mejorar la ejecutividad y rapidez en la toma de decisiones. Creemos que eludir la simplificación de municipios esconde intereses de partido y abona las tesis de quienes creen que nada importa a la clase política cuando de defender sus privilegios se trata.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Municipios: una dejación injustificable


Proyecto León defiende la fusión de municipios como una herramienta necesaria para que los ciudadanos reciban el máximo de servicios con el mínimo de gastos administrativos. Esto es debido a que la distribución de la población en León -y en España en general- ha sufrido cambios radicales en los últimos decenios. Los ciudadanos se han concentrado en las áreas metropolitanas -una o dos en la mayoría de las provincias- dejando entre ellas enormes espacios con ayuntamientos casi despoblados.
En consecuencia han aflorado dos disfunciones cada vez más evidentes: en los pueblos se mantiene una costosa estructura administrativa, que otrora resultaba lógica, basada en ayuntamientos sin apenas censo, por lo que carecen de capacidad inversora y de prestación de servicios; por su parte las áreas metropolitanas, formadas por varios municipios que antaño estaban separados físicamente, se han compactado configurándose un solo núcleo urbano, pero mantienen sin cambios las viejas estructuras administrativas.
Los signos más claros de esta situación en León los tenemos en que hay 143 municipios con menos de 1.000 habitantes de un total de 211 (el 68%), y una capital compuesta, al menos, por tres municipios que reúnen 182.000 habitantes gobernados por 3 alcaldes y 62 concejales, cuando en Burgos, de un tamaño similar, se hace lo mismo con un alcalde y 26 concejales.
Para que nos hagamos una idea de lo que esto supone podemos poner como ejemplo los ayuntamientos de 600 habitantes aproximadamente (Fresno de la Vega, Almanza, Toral de los Guzmanes, Destriana, Benuza ...). Son entidades con un presupuesto anual en torno a medio millón de euros. Un 10% han de dedicarlo a pagar al secretario del Ayuntamiento y sus seguros sociales. Otros 400.000 euros se suelen ir en gasto corriente (salarios, cobros del alcalde y concejales, luz, calefacción, gastos financieros...). La capacidad de inversión queda reducida a unos 50.000 euros, a repartir normalmente entre varios pueblos. Por esta causa defendemos que el papel de las juntas vecinales debe ser fundamental para el sostenimiento de los servicios; potenciadas y bien gestionadas, son las administraciones más cercanas al ciudadano del mundo rural y las de funcionamiento más económico.
Proyecto León cree que la fusión permite reducir drásticamente las partidas dedicadas a políticos y burocracia, así como racionalizar las de personal y servicios al ser compartidas por más población. Proyecto León estima el ahorro de una fusión municipal en costes de administración en un rango que va del 10% al 30%, según ayuntamientos. Por esta razón la misma debe ser una prioridad en la reflotación de la economía de la Región Leonesa y de España en general.
Por contra, el Presidente del Gobierno se ha reunido con el de la Federación Española de Municipios y Provincias sobre éste particular, mostrando interés por paralizar cualquier avance en la reestructuración municipal, mientras que no hemos observado interés alguno por otras cuestiones de interés general como las ayudas a entidades financieras quebradas y liquidables, por preservar el carácter público del sistema nacional de salud, o por vigilar la limpieza de la selección del personal público. En este marco, el retraso de una reordenación de la administración pública local plagada de ineficiencias y sobrecostes, denota, a nuestro juicio, síntomas de una grave descomposición de la autoridad del Estado frente a  intereses políticos particulares. Las administraciones locales presentan un malgasto identificado y evidente cuya corrección debiera ser inmediata.

martes, 20 de noviembre de 2012

Algunos problemas importantes del área rural


Estamos asistiendo últimamente a una generalización de teorías que atribuyen la situación de práctico desamparo del área rural a la profunda crisis económica que sufrimos. Estos análisis suelen ser desarrollados por intelectuales de la ciudad que o conocen el campo por sus visitas en plácidos días de buen tiempo, o por las cicatrices de una vivencia rural en su juventud, que han sido borradas en los largos años de experiencia urbana.
Castrillo de los Polvazares.
Fuente: http://xn--rutas-por-espaa-crb.bricopage.com/taxonomy/term/156
Conviene recordar, por tanto, que el área rural tenía los mismos problemas en la época de bonanza, -hace cinco o diez años, cuando éramos una sociedad rica-, que a día de hoy: ya existía un paro agrícola en crecimiento, mientras los puestos de trabajo que se generaban eran ocupados por los inmigrantes ante la falta de interés local; se producía un éxodo masivo de habitantes hacia la ciudad y, como mal menor, a la cabecera comarcal; envejecía la población rural; se masculinizaban los pueblos; nuestros niños tenían que hacer uso de un incómodo transporte escolar; ir al médico suponía desplazamientos de varios kilómetros, salvo en algunos casos en que te daban las recetas y te medían la tensión en el pueblo un día a la semana…
De esta larga lista de problemas y desventajas que teníamos -y tenemos-, capitalizamos los más gravosos en tres:
-En vez de enseñarnos cómo se puede vivir dignamente de nuestro trabajo en la comarca correspondiente y a sentirnos orgullosos de ello, nos enseñaron a subsistir con subvenciones: por ser agricultores, por ser ganaderos, por vivir al lado o dentro de un parque nacional,….. Pero hasta los menos reflexivos sabían que no es un sistema sostenible y que, antes o después, esos políticos que conocen bien la importancia del área rural -o al menos eso dicen- iban a priorizar sus privilegios y empezarían los recortes. Luego, nunca mejor dicho, consiguieron “pan para hoy (algunos comían chorizo) y hambre para mañana (los del chorizo seguirán 
Éxodo rural
Comarca de La Valdería, León, España. 1975.
Fuente: http://seminariorural2011.blogspot.com.es/2011_09_01_archive.html

comiéndolo porque, dicen, son la base de la democracia)”. Es sorprendente, por ejemplo, cuando se recrimina que no hemos acometido suficientemente la modernización de las explotaciones agrarias: ¿pero alguien ha vigilado el destino de las subvenciones para que se dedicaran a ese fin y a mejorar la calidad de vida de sus propietarios en el futuro, en lugar de destinarlas a comprar pisos en la ciudad?
-Servicios fundamentales de difícil acceso, donde se incluyen la sanidad, la educación y el entretenimiento, no existen o son deficientes. Y no es que queramos disponer de ellos a pie de puerta, sino al menos en el área comarcal, donde se pueda acceder con un transporte público adecuado. El transporte a la carta fue un buen principio pero se quedó en prácticamente nada. No obstante, bien desarrollado y complementado por nuestros regidores públicos, junto a la dotación de servicios en ese ámbito, pueden suponer la solución a este déficit. Y estamos hablando de bastante menos dinero del que necesita Bankia, por ejemplo.
-Faltan modos de ganarse la vida con un cierto recorrido temporal. A muchos de los que viven o vivimos en el área rural nos gustaría que existiera en la comarca una actividad económica adecuada que lo permitiera. Pero no es así en general, sino al contrario: nuestro recorrido profesional se reduce a casi nada con frecuencia. Por esta razón se despierta en nosotros ese afán nacional por ser funcionarios o similares: “Yo me sacrificaré, pero quiero que mis hijos tengan la oportunidad de….” Y por esa causa también la población rural se va a la ciudad utilizando la mejora de las comunicaciones en sentido inverso al deseado, es decir, para irse a vivir al mundo urbano y que sea  el padre o la madre de familia, o ambos,  los que se desplazan a trabajar cada mañana al área rural. No hay más que circular por nuestras carreteras a diario sobre las ocho de la mañana y ver la cantidad de profesionales que hacen ese recorrido.

Pasado y presente de los núcleos rurales.
Fuente: Internet y elaboración propia
Pues bien, ahí tienen nuestros políticos tres puntos de mejora, tres objetivos en los que trabajar y cuyos progresos resultan medibles. Porque, al hilo de esto, da bastante rabia observar que echándole la culpa a la crisis ya se tiene la conciencia tranquila y la iniciativa anulada.
Hay algunos otros capítulos dignos de mención en los que no nos extenderemos, pero sobre los que hay que actuar:
Los Grupos de Acción Local (GAL) son uno de ellos. Se pensó que sirviesen para obtener un desarrollo armónico, integral y cohesionado del área rural. Viendo los resultados conseguidos hasta ahora y la gran cantidad de dinero invertido, dan ganas de llorar.  También aquí se repite la problemática de la mala gestión de las subvenciones, pero en este caso utilizadas para emplear a los propios políticos locales y amigos. Los altos objetivos a conseguir pasaron a un segundo plano, limitándose con frecuencia a dar salida al dinero asignado, a fin de no perderlo, en proyectos de escasa relevancia, o si la tienen, sin continuidad.
Actividad económica en los pueblos de León
Fuente: http://www.quesosyembutidosdecoladilla.com/
Otro capítulo crucial, extensamente tratado por Proyecto León, es la llamada de atención a los políticos de nuestros inviables microayuntamientos rurales -por su incapacidad económica y de prestación de servicios- cuando centran el discurso argumentando que cobran muy poco y que prestan servicios a costa del sacrificio personal. Eluden que están justificando una estructura administrativa innecesaria y superada. Los ciudadanos del área rural no necesitamos tanta gente sacrificada por nosotros mientras asfixian los presupuestos; necesitamos servicios, actividad económica y enfoques de desarrollo en la propia comarca viables a largo plazo. Para eso, la concentración municipal y la restitución y supervisión de las Juntas Vecinales son elementos principales en el futuro de las comarcas leonesas, que están cargadas de diversidad y de posibilidades para numerosos emprendimientos.

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Entrevista en la Cadena SER a Proyecto León

Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestad...

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