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domingo, 4 de junio de 2017

Intervención de Proyecto León en el III Concejo Leonés Abierto

Proyecto León intervino en el III Concejo Leonés Abierto organizado por la asociación "Esllabón Llionesista" que se celebró el pasado 27 de mayo en Santa María del Páramo, con una ponencia para el debate: "Organización y gobierno en el territorio leonés".

Os dejamos un resumen de lo que fue nuestra intervención:

León atraviesa una mala coyuntura económica desde los años 80 y muy especialmente en los últimos diez años. Este resultado, fruto de la gestión política, nos lleva a concluir que el sistema de organización de la gobernanza que tenemos es inadecuado y que ante los malos resultados, se requieren soluciones radicales. Por eso hemos propuesto un sistema de gobierno de lo público para León en tres niveles:

1. Un primer nivel básico, el de las juntas vecinales, que estaría configurado por éstas pero con una estructura y funciones revisadas. Sus competencias, servicios y obligaciones aumentarían a la par que su presupuesto, siendo instituciones obligatorias en cada núcleo de población.

2. Un segundo nivel conformado por los ayuntamientos, que pasarían de los actuales 211 a una cifra, según nuestras propuestas, de 25 a 43. Los ayuntamientos actuarían coordinadamente con las juntas vecinales cofinanciando sus obras y actuando como interlocutores cualificados ante la Diputación.

3. Un tercer y último nivel constituido por la Diputación, cuya dirección política estaría sujeta a elección directa. La Diputación asumiría buena parte de las competencias autonómicas en la provincia y debería tener capacidad ejecutiva y en alguna medida legislativa, por encima de la que actualmente tiene.

En Proyecto León observamos el territorio estructurado en tres grandes grupos: ciudades, rururbanos y zonas de escasa población y vemos la necesidad de prestar servicios públicos dignos a todos los ciudadanos con eficacia, así como de promover la actividad económica y proyectar el desarrollo con medidas propias de las peculiaridades leonesas.

Agradecemos a la alcaldesa Alicia y a los concejales Tino y Omar de Santa María del Páramo las facilidades que nos prestaron y el recibimiento que nos hicieron. Muchas gracias.

Os dejamos un resumen de diapositivas de la ponencia y tres momentos de la intervención. Esperamos que sea de vuestro agrado.

DIAPOSITIVAS



3 BREVES MOMENTOS DE LA INTERVENCIÓN








viernes, 18 de octubre de 2013

Despoblación y Juntas Vecinales

Pueblos de León: Tabladas
El proceso de despoblación de la mayor parte de la Provincia de León se está traduciendo en una rápida pérdida de residentes en las dos terceras partes del territorio. Sólo 69 municipios de los 211 totales tenían más de 1.000 habitantes en el padrón de 2012 y la cifra decrece cada año. Existen casos extremos, como los de 23 municipios que no llegan a los 200 habitantes. En esta situación la operatividad de las entidades municipales se ve aún más mermada por la escasez de recursos y la obligatoriedad de unos gastos fijos que no guardan proporción con el número de ciudadanos atendidos.

En Proyecto León, que llevamos años defendiendo la fusión municipal como medio principal para paliar esta situación, reflexionamos desde hace tiempo sobre cómo garantizar los servicios a que todo ciudadano tiene derecho en estas zonas semiabandonadas. La situación de la provincia leonesa es trasladable al resto de la Región Leonesa, a Galicia, a Castilla y a todos los lugares donde no se ha efectuado una concentración municipal o ésta ha quedado ya desfasada. Por ello el modelo que proponemos puede ser interpretado en una clave más global.

Cartel de convocatoria de manifestación
en defensa de las Juntas Vecinales.
Fuente: Frente en Defensa de las Juntas Vecinales
León cuenta con los seculares concejos -representados hoy por las juntas vecinales-: reuniones de vecinos que gestionan la vida y propiedades del común en nuestros pueblos. Estas instituciones son capaces de movilizar los recursos humanos disponibles en cada núcleo para acometer mejoras, reparaciones, suministrar servicios, etc, así como de generar y administrar nuevos recursos económicos. En Proyecto León pensamos que esa capacidad no debe perderse, aunque las hacenderas no puedan realizarse para las mismas labores ni con la misma intensidad de antaño. No nos cabe duda de que las comunidades rurales que quieran subsistir han de llegar a un equilibrio entre lo que conocemos convencionalmente como servicios públicos y el compromiso de los vecinos en ciertas iniciativas.

Observamos que son muchas las entidades de población sin personas en edad de contribuir al esfuerzo común de manera efectiva o bien sin apenas habitantes. Por eso es una prioridad que frente a las ambiciones de otras instituciones se proteja el patrimonio comunal y se liguen sus beneficios al pueblo de origen. Creemos que se puede actuar concentrando Juntas Vecinales no viables (por la edad de los habitantes, por falta de población…) con otras contiguas que sí estén operativas, con el compromiso legal y efectivo de que los beneficios procedentes de su patrimonio siempre repercutan en la población de origen, algo que beneficia a todo su entorno, y que ayudará a establecer nueva población. Esta es una forma de movilizar los pocos recursos humanos que quedan en comarcas como Omaña, Riaño o La Cabrera sin sufrir el expolio a que la Ley de Bases de Régimen Local conduce.

Localidades menos pobladas de la provincia.
Fuente:recampesinando.blogspot.com
Por otro lado pensamos que en estas zonas se deberían concentrar los Ayuntamientos en las cabeceras comarcales formando cámaras municipales desde las que se aporten recursos y apoyo a las Juntas Vecinales, así como asistencia y asesoramiento por un cuerpo de secretarios municipales. De esta forma, los servicios que pudiesen delegarse con cofinanciación quedarían en manos de las Juntas, supervisados desde la cámara municipal, y los no delegables serían asumidos por las propias cámaras. Que la reforma de las administraciones públicas no contemple los concejos como forma básica de organización para proyectar la vida rural sobre todo en las zonas más despobladas, nos parece una pésima noticia producto del desconocimiento de esta institución.

Un ejemplo de éxito de esta organización es Portugal, en el vecino Tras os Montes. El Distrito de Bragança, similar institucionalmente a nuestra provincia y con un tercio de su extensión, cuenta con 12 municipios que dan asistencia a un extenso territorio con el apoyo de las 284 freguesías que, en muchos de los cientos de pueblos, existen. Con esa red se garantizan los servicios básicos con un gasto de administración razonable.

En conclusión, Proyecto León cree que en los 10.000 km2, dos tercios del territorio de nuestra provincia donde residen menos de 70.000 personas, hay que replantear totalmente la arquitectura de prestación de servicios públicos. ¿Cómo? Concentrando la gestión administrativa y política para hacerla viable y sostenible; manteniendo el concejo como medio más próximo de gestión
Pueblos de León: Tabladas
directa, concilio que tiene más poder de movilización de los vecinos como colectividad que cualquier otra institución y que esta incrustado en nuestro corazón de leoneses. Los ciudadanos que quieran servir a la comunidad tienen en los concejos y en sus juntas vecinales la oportunidad de hacer de nuestras comarcas lugares sostenibles, con servicios dignos y una sociedad civil entregada a la resolución de sus propios problemas.


En esta tarea de diseñar un nuevo esquema político-administrativo de la administración local se antoja indispensable la implicación decidida y generosa de los políticos locales. Las resistencias observadas por parte de algunos deben cesar para así dedicar todos sus esfuerzos a conseguir el bienestar de los ciudadanos. Ese bienestar se alcanza a través de la mejor prestación de servicios posible, aunque ello suponga que algunos cedan el bastón de mando en aras de lograr una óptima utilización de los recursos públicos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Municipios: una dejación injustificable


Proyecto León defiende la fusión de municipios como una herramienta necesaria para que los ciudadanos reciban el máximo de servicios con el mínimo de gastos administrativos. Esto es debido a que la distribución de la población en León -y en España en general- ha sufrido cambios radicales en los últimos decenios. Los ciudadanos se han concentrado en las áreas metropolitanas -una o dos en la mayoría de las provincias- dejando entre ellas enormes espacios con ayuntamientos casi despoblados.
En consecuencia han aflorado dos disfunciones cada vez más evidentes: en los pueblos se mantiene una costosa estructura administrativa, que otrora resultaba lógica, basada en ayuntamientos sin apenas censo, por lo que carecen de capacidad inversora y de prestación de servicios; por su parte las áreas metropolitanas, formadas por varios municipios que antaño estaban separados físicamente, se han compactado configurándose un solo núcleo urbano, pero mantienen sin cambios las viejas estructuras administrativas.
Los signos más claros de esta situación en León los tenemos en que hay 143 municipios con menos de 1.000 habitantes de un total de 211 (el 68%), y una capital compuesta, al menos, por tres municipios que reúnen 182.000 habitantes gobernados por 3 alcaldes y 62 concejales, cuando en Burgos, de un tamaño similar, se hace lo mismo con un alcalde y 26 concejales.
Para que nos hagamos una idea de lo que esto supone podemos poner como ejemplo los ayuntamientos de 600 habitantes aproximadamente (Fresno de la Vega, Almanza, Toral de los Guzmanes, Destriana, Benuza ...). Son entidades con un presupuesto anual en torno a medio millón de euros. Un 10% han de dedicarlo a pagar al secretario del Ayuntamiento y sus seguros sociales. Otros 400.000 euros se suelen ir en gasto corriente (salarios, cobros del alcalde y concejales, luz, calefacción, gastos financieros...). La capacidad de inversión queda reducida a unos 50.000 euros, a repartir normalmente entre varios pueblos. Por esta causa defendemos que el papel de las juntas vecinales debe ser fundamental para el sostenimiento de los servicios; potenciadas y bien gestionadas, son las administraciones más cercanas al ciudadano del mundo rural y las de funcionamiento más económico.
Proyecto León cree que la fusión permite reducir drásticamente las partidas dedicadas a políticos y burocracia, así como racionalizar las de personal y servicios al ser compartidas por más población. Proyecto León estima el ahorro de una fusión municipal en costes de administración en un rango que va del 10% al 30%, según ayuntamientos. Por esta razón la misma debe ser una prioridad en la reflotación de la economía de la Región Leonesa y de España en general.
Por contra, el Presidente del Gobierno se ha reunido con el de la Federación Española de Municipios y Provincias sobre éste particular, mostrando interés por paralizar cualquier avance en la reestructuración municipal, mientras que no hemos observado interés alguno por otras cuestiones de interés general como las ayudas a entidades financieras quebradas y liquidables, por preservar el carácter público del sistema nacional de salud, o por vigilar la limpieza de la selección del personal público. En este marco, el retraso de una reordenación de la administración pública local plagada de ineficiencias y sobrecostes, denota, a nuestro juicio, síntomas de una grave descomposición de la autoridad del Estado frente a  intereses políticos particulares. Las administraciones locales presentan un malgasto identificado y evidente cuya corrección debiera ser inmediata.

martes, 20 de noviembre de 2012

Algunos problemas importantes del área rural


Estamos asistiendo últimamente a una generalización de teorías que atribuyen la situación de práctico desamparo del área rural a la profunda crisis económica que sufrimos. Estos análisis suelen ser desarrollados por intelectuales de la ciudad que o conocen el campo por sus visitas en plácidos días de buen tiempo, o por las cicatrices de una vivencia rural en su juventud, que han sido borradas en los largos años de experiencia urbana.
Castrillo de los Polvazares.
Fuente: http://xn--rutas-por-espaa-crb.bricopage.com/taxonomy/term/156
Conviene recordar, por tanto, que el área rural tenía los mismos problemas en la época de bonanza, -hace cinco o diez años, cuando éramos una sociedad rica-, que a día de hoy: ya existía un paro agrícola en crecimiento, mientras los puestos de trabajo que se generaban eran ocupados por los inmigrantes ante la falta de interés local; se producía un éxodo masivo de habitantes hacia la ciudad y, como mal menor, a la cabecera comarcal; envejecía la población rural; se masculinizaban los pueblos; nuestros niños tenían que hacer uso de un incómodo transporte escolar; ir al médico suponía desplazamientos de varios kilómetros, salvo en algunos casos en que te daban las recetas y te medían la tensión en el pueblo un día a la semana…
De esta larga lista de problemas y desventajas que teníamos -y tenemos-, capitalizamos los más gravosos en tres:
-En vez de enseñarnos cómo se puede vivir dignamente de nuestro trabajo en la comarca correspondiente y a sentirnos orgullosos de ello, nos enseñaron a subsistir con subvenciones: por ser agricultores, por ser ganaderos, por vivir al lado o dentro de un parque nacional,….. Pero hasta los menos reflexivos sabían que no es un sistema sostenible y que, antes o después, esos políticos que conocen bien la importancia del área rural -o al menos eso dicen- iban a priorizar sus privilegios y empezarían los recortes. Luego, nunca mejor dicho, consiguieron “pan para hoy (algunos comían chorizo) y hambre para mañana (los del chorizo seguirán 
Éxodo rural
Comarca de La Valdería, León, España. 1975.
Fuente: http://seminariorural2011.blogspot.com.es/2011_09_01_archive.html

comiéndolo porque, dicen, son la base de la democracia)”. Es sorprendente, por ejemplo, cuando se recrimina que no hemos acometido suficientemente la modernización de las explotaciones agrarias: ¿pero alguien ha vigilado el destino de las subvenciones para que se dedicaran a ese fin y a mejorar la calidad de vida de sus propietarios en el futuro, en lugar de destinarlas a comprar pisos en la ciudad?
-Servicios fundamentales de difícil acceso, donde se incluyen la sanidad, la educación y el entretenimiento, no existen o son deficientes. Y no es que queramos disponer de ellos a pie de puerta, sino al menos en el área comarcal, donde se pueda acceder con un transporte público adecuado. El transporte a la carta fue un buen principio pero se quedó en prácticamente nada. No obstante, bien desarrollado y complementado por nuestros regidores públicos, junto a la dotación de servicios en ese ámbito, pueden suponer la solución a este déficit. Y estamos hablando de bastante menos dinero del que necesita Bankia, por ejemplo.
-Faltan modos de ganarse la vida con un cierto recorrido temporal. A muchos de los que viven o vivimos en el área rural nos gustaría que existiera en la comarca una actividad económica adecuada que lo permitiera. Pero no es así en general, sino al contrario: nuestro recorrido profesional se reduce a casi nada con frecuencia. Por esta razón se despierta en nosotros ese afán nacional por ser funcionarios o similares: “Yo me sacrificaré, pero quiero que mis hijos tengan la oportunidad de….” Y por esa causa también la población rural se va a la ciudad utilizando la mejora de las comunicaciones en sentido inverso al deseado, es decir, para irse a vivir al mundo urbano y que sea  el padre o la madre de familia, o ambos,  los que se desplazan a trabajar cada mañana al área rural. No hay más que circular por nuestras carreteras a diario sobre las ocho de la mañana y ver la cantidad de profesionales que hacen ese recorrido.

Pasado y presente de los núcleos rurales.
Fuente: Internet y elaboración propia
Pues bien, ahí tienen nuestros políticos tres puntos de mejora, tres objetivos en los que trabajar y cuyos progresos resultan medibles. Porque, al hilo de esto, da bastante rabia observar que echándole la culpa a la crisis ya se tiene la conciencia tranquila y la iniciativa anulada.
Hay algunos otros capítulos dignos de mención en los que no nos extenderemos, pero sobre los que hay que actuar:
Los Grupos de Acción Local (GAL) son uno de ellos. Se pensó que sirviesen para obtener un desarrollo armónico, integral y cohesionado del área rural. Viendo los resultados conseguidos hasta ahora y la gran cantidad de dinero invertido, dan ganas de llorar.  También aquí se repite la problemática de la mala gestión de las subvenciones, pero en este caso utilizadas para emplear a los propios políticos locales y amigos. Los altos objetivos a conseguir pasaron a un segundo plano, limitándose con frecuencia a dar salida al dinero asignado, a fin de no perderlo, en proyectos de escasa relevancia, o si la tienen, sin continuidad.
Actividad económica en los pueblos de León
Fuente: http://www.quesosyembutidosdecoladilla.com/
Otro capítulo crucial, extensamente tratado por Proyecto León, es la llamada de atención a los políticos de nuestros inviables microayuntamientos rurales -por su incapacidad económica y de prestación de servicios- cuando centran el discurso argumentando que cobran muy poco y que prestan servicios a costa del sacrificio personal. Eluden que están justificando una estructura administrativa innecesaria y superada. Los ciudadanos del área rural no necesitamos tanta gente sacrificada por nosotros mientras asfixian los presupuestos; necesitamos servicios, actividad económica y enfoques de desarrollo en la propia comarca viables a largo plazo. Para eso, la concentración municipal y la restitución y supervisión de las Juntas Vecinales son elementos principales en el futuro de las comarcas leonesas, que están cargadas de diversidad y de posibilidades para numerosos emprendimientos.

martes, 9 de octubre de 2012

Proyecto León en La 1 y Canal 24 Horas de RTVE

Recientemente los reporteros del programa Repor de RTVE hicieron un trabajo sobre fusiones municipales en el que participó nuestro grupo.

El programa se ha emitido en La 1 y en Canal 24 H.

Aquí están los enlaces al vídeo del programa. También se puede ver con más calidad, en la sección "Televisión a la Carta" de la página web de RTVE y en el canal de Youtube:




Repor - RTVE (1/3)


Repor - RTVE (2/3)




Repor - RTVE (3/3)







martes, 2 de octubre de 2012

La reforma pendiente de la Administración Local


Pese a los numerosos anuncios de reforma de la administración local que ha efectuado el Gobierno de España en los últimos meses, a día de hoy se desconoce cuál va a ser ésta en su conjunto. La única propuesta que ha trascendido al respecto sobre esta reorganización administrativa es la relativa a la supresión de las Juntas Vecinales y Entidades Locales Menores. No deja de ser cuando menos sorprendente que pretendan eliminar el único escalón administrativo que no genera gasto alguno al Estado, ya que estas entidades se autofinancian.

Pendones Leoneses
Fuente: http://raigame.blogspot.com.es/2012/10/pendones-leoneses-fotos.html

En este sentido las Juntas Vecinales (en León es así prácticamente en todos los casos), son propietarias de muchos bienes comunales que gestionan secularmente con acierto y consenso democrático a través de los concejos. Causa perplejidad la pretensión liquidadora, ya que si desaparecen estas entidades, los bienes que les pertenecen (por derecho, por historia y por ley también a los habitantes de esos pueblos), pasarían a ser propiedad de los ayuntamientos, así como su gestión y los beneficios que reportan. En definitiva se trata de todo un expolio.

Por otro lado parece que la actuación de diversos grupos de interés puede llegar a doblegar la voluntad de convertir esta reforma en una herramienta de reducción y racionalización del gasto público. El descenso en la recaudación de impuestos sumado a los profundos cambios de la población española, que ha supuesto la concentración en las ciudades y áreas metropolitanas, y la práctica desertización de grandes áreas rurales exigen reestructurar en profundidad la organización de municipios, diputaciones y autonomías por razones de interés general.

Nuestro colectivo cree que el primer paso para realizar cualquier análisis de las necesidades es reconocer los problemas que actualmente atenazan a nuestro entramado institucional. El primero es que nuestras ciudades y sus áreas periféricas han crecido hasta fundir la trama urbana en sus bordes. En esta situación no hay diferencia ni separación entre muchas capitales de provincia y los municipios contiguos. Estas áreas metropolitanas operan como una sola unidad económica y social en la que los ciudadanos interactúan libremente. Sin embargo la administración local no ha asumido ese cambio y estas zonas urbanas permanecen fraccionadas innecesariamente en varios municipios.

No existe una explicación racional ligada al interés común que justifique el mantenimiento de tantos municipios con todos sus gastos, autoridades y unidades administrativas, que complican cualquier tramitación o mejora de los servicios a los ciudadanos. Por esta razón todas las ciudades deberían experimentar una “compactación institucional” que adapte la dimensión municipal a la social y económica. Proyecto León viene abogando por la fusión de municipios desde 2008 a fin de paliar esta situación que convierte a las ciudades en conjuntos polimunicipales desordenados e ingobernables.

Una propuesta de reorganización basada en cabeceras comarcales
Fuente: Elaboración propia

El segundo problema que se debe asumir es el profundo despoblamiento de muchas zonas rurales, lo que ha llevado a sus ayuntamientos a perder relevancia, presupuesto, operatividad y justificación de su propia existencia. Más aún  si consideramos que la red de comunicaciones actual permite a los ciudadanos desplazamientos más lejanos en distancia con mucha más seguridad y en menos tiempo. Asimismo, la introducción de las nuevas tecnologías en la administración facilita a los usuarios la realización de trámites burocráticos desde su domicilio. Es muy gráfico el caso de León, en el que dos terceras partes de la provincia no reúnen realmente ni 70.000 habitantes, mientras que en el tercio restante del territorio se concentran 425.000. En esas condiciones es prioritario garantizar los servicios públicos en las zonas despobladas concentrando las unidades administrativas para dedicar el máximo de recursos a la prestación de servicios, como defiende Proyecto León desde 2008.

Proyecto León está de acuerdo con la declaración de intenciones que apunta hacia una distribución estricta de instituciones y competencias, lo que permitirá acabar con el actual grado de desorden. Sin embargo nuestro colectivo cree que cualquier reordenación de competencias, servicios y estructura administrativa debe ir imprescindiblemente acompañada de un cálculo de los costes de administración. Si se continúa hablando de crear estructuras supramunicipales –en la comunidad de Castilla y León los Distritos de Interés Comunitario- o de supresión de entidades inframunicipales –Juntas Vecinales y Entidades Locales Menores a nivel nacional- sin ponerlo en relación con cifras concretas de ahorro, se estará escondiendo la realidad de la propuesta.

Nadie debe cerrar los ojos ante un descenso de recursos –en cuyas causas no queremos ahondar ahora- que es evidente, duradero e inevitable. En esas condiciones cualquier decisión que se tome ha de tender a reducir los gastos de gestión cuanto se pueda, mantener la prestación de servicios tanto como sea posible y reducir los centros de decisión para agilizar la gestión de unos recursos muy inferiores a los de hace cinco años. Cualquier propuesta que no incluya este detalle económico es inadecuada –por ejemplo ¿cuál es el ahorro generado con la supresión de las Entidades Locales Menores?-  y esconde más que resuelve.


jueves, 10 de mayo de 2012

Fusión frente a mancomunidad municipal


El 27 de abril de 2012 el Ministro de Economía y Competitividad anunció que el Gobierno abordará en un breve plazo la reforma de las administraciones públicas. Hizo hincapié en el elevado número de ayuntamientos que presenta la geografía española y la necesidad de acometer su reorganización con un objetivo: reducir gastos y mejorar los servicios públicos.
En este contexto Proyecto León aprueba la actividad desplegada por la Junta de Castilla y León en favor de garantizar la prestación de servicios a los ciudadanos de las áreas rurales. Sin embargo la fórmula escogida para dar satisfacción a esta inquietud no nos parece la adecuada. Como es conocido, Proyecto León viene subrayando desde 2009 la necesidad de reordenar el mapa municipal provincial con este mismo fin: dedicar los recursos públicos a prestar servicios a los ciudadanos en vez de perderlos en una ineficaz burocracia y fragmentación presupuestaria que convierte cada pequeño municipio en una mal financiada, desgobernada y empobrecida taifa. Y decimos esto porque creemos que buena parte de la riqueza de los ciudadanos europeos reside en la calidad de los servicios públicos que reciben.
La Junta de Castilla y León pretende mancomunar buena parte de los servicios, puesto que la mayoría de los 2.200 municipios de la autonomía son entidades sin capacidad para prestarlos. Según las informaciones provenientes de la propia Junta, su pretensión pasa por mantener las mancomunidades que ya existen y que delatan que esta iniciativa llega tarde. Asume además que en este marco de profunda crisis económica e institucional, se creen nuevas entidades –Distritos de Interés Comunitario-, con nuevos empleados, nueva papelería, nuevos cargos, nuevos locales y oficinas, nuevos teléfonos... En Proyecto León no somos capaces de entender este empeño en añadir una nueva administración, mucho menos en un momento en que hay menos dinero para los servicios públicos.
Nuestro grupo siempre ha sostenido que la fusión de ayuntamientos es la medida óptima, ya que esta reorganización es suficiente para poder prescindir de los nuevos distritos y de las actuales mancomunidades, que reporta una reducción inmediata de oficinas, teléfonos, locales, empleados, cargos políticos, gastos en papelería, coches de servicio, simplifica los trámites en las obras públicas, resulta más ágil para tomar decisiones, permite acometer más inversiones con suficiencia financiera, cuenta con menos interlocutores, pero más cualificados... La gestión del gasto es más racional tras una fusión municipal, que toda Europa ha acometido ya.
Se ha dicho que los pueblos quieren mantener una supuesta identidad ligada al ayuntamiento. Lo dudamos. ¿Es que en el resto de Europa carecen de identidad? ¿Es que alguno de los pueblos que fusionaron ya sus municipios perdió su identidad? No. El sentimiento de pertenencia a un territorio no lo sustenta un edificio administrativo ni los gastos que apareja. La identidad aquí se utiliza como pretexto para esconder otro interés. Para los habitantes supone más pérdida identitaria pertenecer a un Distrito de Interés Comunitario que no respeta ni los límites provinciales. Es el arraigo a la tierra, a sus tradiciones y costumbres lo que genera identidad.
Proyecto León urge a fusionar los municipios leoneses hasta alcanzar un tamaño mínimo de 1000 habitantes en la montaña, y de 5.000 en las riberas y páramos. Es imprescindible además que las ciudades leonesas sumen el máximo de habitantes bajo el mismo municipio. Eso nos da más relevancia a los ojos del resto de los españoles, de los europeos y, si se nos apura, de los asiáticos, que tanta importancia están adquiriendo. Consideramos que plantear las mancomunidades o los distritos allá donde se pueden fusionar ayuntamientos simplificando la administración y facilitando mejores servicios, es un error. Corresponde a la Diputación y a la autonomía promover la fusión municipal, ya que si no lo hacen -con posibilidad de reorganizar nuestro territorio sobre criterios de identidad, históricos, culturales …-, será el Gobierno de España el que lo llevará a cabo y perderemos la oportunidad de realizarla atendiendo a nuestra propia idiosincrasia. Esperemos que la racionalidad y el buen sentido prevalezcan, y hagan de la fusión la mejor herramienta para la regeneración de las instituciones locales.

martes, 20 de marzo de 2012

Distritos ¿de Interés Comunitario?

La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha un plan de ordenación del territorio de la comunidad, creando los llamados Distritos de Interés Comunitario. Tal y como se deduce de las informaciones que se han hecho públicas, éstos  vienen a sustituir a las actuales mancomunidades de municipios, refundiendo sus zonas de influencia y dándoles otra denominación.
La realidad de la provincia de León está marcada por el pequeño tamaño de la mayoría de nuestros 211 municipios. Esta distribución municipal no permite aplicar economías de escala y, por tanto, no se pueden prestar los servicios que corresponden y que necesitan sus vecinos. Proyecto León ha trabajado durante más de tres años en dos modelos de organización territorial: uno, que preserva las áreas rurales separadas de las netamente urbanas, fusionando los municipios para obtener la cuarta parte de los existentes en la provincia; otro, todavía más ambicioso, tomando las cabeceras comarcales como núcleo aglutinador de servicios, con lo que se obtuvimos un total de 23 ayuntamientos una vez hecha la refundición.
 Aunque los dos modelos no dejan de ser meras propuestas, consideramos que están fundamentados en la racionalidad. Se obtendría por un lado más organización y eficiencia en el gasto de las administraciones públicas y por otro una respuesta de aprobación en los ciudadanos, que se sentirían plenamente identificados con su comarca natural.
Las conclusiones vertidas desde la Junta de Castilla y León en su informe de enero de 2012, creado a iniciativa propia sobre Población y Poblamiento en Castilla y León, no dejan de ser sorprendentes. Abogan por la creación de los Distritos de Interés Comunitario (DIC), extendiéndolos incluso fuera de los límites provinciales. Esta nueva configuración no contempla en ningún caso las fusiones de ayuntamientos, salvo que alguno lo solicite voluntariamente. Con ello ni se simplifica el armazón administrativo en áreas que han quedado despobladas, ni se aporta capacidad operativa a los ayuntamientos, que siguen dependiendo de una suerte de mancomunidades bautizadas con otro nombre.
Desde Proyecto León pensamos que los DIC van a constituir un nuevo escalón administrativo añadido a los que ya existen: Juntas Vecinales, Ayuntamientos, Mancomunidades, Consejos Comarcales, Diputaciones, Junta de Castilla y León, y Gobierno Central. En el mejor de los casos supondrá el mantenimiento de la misma estructura, suponiendo que los distritos vengan a remplazar a todas las mancomunidades. La racionalización en el gasto, por tanto, no deja de ser meramente declarativa por parte de la Junta de Castilla y León, ya que no vemos reducción alguna del entramado administrativo y del coste que conlleva.
Por otra parte, que los DIC puedan extenderse más allá de los ámbitos provinciales nos hace pensar que un objetivo subliminal de la Junta es el de difuminar los límites de unos territorios que, por la idiosincrasia y los derechos históricos de las dos regiones que forman esta comunidad, son diferentes. Creemos que la propuesta entraña la utilización de estos DIC como una herramienta más para confundirlos. En Proyecto León cuestionamos además cómo se van a resolver ciertas dificultades que conllevará la creación de estas nuevas entidades: ¿cómo se van a financiar estos distritos si son multiprovinciales? ¿En función de qué baremos se van a realizar los presupuestos? ¿Qué papel tendrían las diputaciones en esos casos? ¿Actuarían de forma proporcional al número de habitantes que aporte cada provincia? ¿Cómo afectarían los DIC a las áreas sanitarias, educativas o de otras dotaciones ya establecidas?
Ante todos esos interrogantes, la opinión de Proyecto León es que la creación de los mencionados DIC viene a degradar aún más una situación ya complicada por la despoblación. Se va a intentar diluir el sentimiento de pertenencia de los habitantes al territorio por lo que éstos no se identificarán con los distritos; no se racionaliza el gasto ya que los DIC vienen a sustituir, en el mejor de los casos, a las mancomunidades ya existentes; no se reducen microayuntamientos que son el foco de buena parte del gasto administrativo municipal y, además, habrá que adoptar nuevas medidas de financiación que probablemente generen problemas añadidos en la situación económica actual.
En conclusión, desde nuestro grupo de opinión creemos que lo más eficiente sería organizar el territorio mediante fusiones municipales sobre las cabeceras comarcales, tal y como plantea el gobierno gallego. En la provincia de León podrían ser aproximadamente 23, aunque existen otras posibles cabeceras sobre las que fusionar. En cualquier caso los nuevos municipios respetarían el sentimiento de pertenencia de la población, que se identifica plenamente con las comarcas así establecidas, reducirían gastos por agrupar más beneficiarios para cada servicio y no generarían ningún conflicto por no incluir dentro de ellos poblaciones de otras provincias.

lunes, 7 de junio de 2010

Fusión municipal y comarcalización

El Fondo Monetario Internacional está descubriéndonos un itinerario de ajustes para los países más afectados por la crisis financiero-fiscal. Dicha cadena de medidas puede ser reconocida por su aplicación a Grecia en las últimas semanas. En los días precedentes se ha comprobado cómo, casi en la misma medida, los pasos se están aplicando con cierta urgencia en otros países y entre ellos, en España. Una de las medidas que parece obvio que sea trasladada es la concentración municipal y la racionalización de los escalones de la administración pública por su manifiesta irracionalidad.
Proyecto León elaboró en 2009 una propuesta de fusión de ayuntamientos para la provincia de León con el fin de explorar una mejoría de la deteriorada eficiencia municipal. La propuesta, un modelo planteado para debatir, perseguía una estructura con dos tipos de municipios: unos netamente urbanos y otros puramente rurales, que aglutinasen al menos 1.000 habitantes. Así se aspiraría a especializar la gestión municipal para enfocar la solución de problemas específicos, como el abandono de los ancianos en pueblos semivacíos o la mala utilización de los bienes comunales.
A consecuencia del turbulento proceso de ajuste que sufre la economía española han surgido voces que abogan por la comarcalización como alternativa a la concentración. Proyecto León no puede estar de acuerdo si eso implica la creación de un nivel más en la administración, confusa ya en términos de competencias e innecesariamente aparatosa. Por el contrario, si se plantea como una concentración municipal en torno a las cabeceras creemos que puede ser una alternativa plausible. Una reestructuración de este tipo no evitaría el abandono de las zonas más ruralizadas, como ha demostrado la experiencia, pero no es menos cierto que fortalecería definitivamente una red de poblaciones con una oferta de servicios diferencial capaces de abarcar todo el territorio. Como complemento habría que dar un papel relevante a las juntas vecinales, cuyos presupuestos debieran ser supervisados desde los ayuntamientos y su estructura dotada de los medios necesarios para desempeñar localmente ciertas competencias municipales.
Sin embargo no podemos estar de acuerdo en otro aspecto que se reclama: la desaparición de las diputaciones provinciales. Creemos que es necesario conectar directamente la elección de sus equipos directivos con la voluntad popular, pero en otro orden de cosas, las diputaciones son organismos especialistas en sus territorios. En consecuencia serían las delegaciones territoriales de la autonomía las que deberían subsumirse en las diputaciones por pura economía de medios. La autonomía debiera traspasar la capacidad ejecutiva de sus competencias a la institución provincial. Ese modelo, que se aproximaría al de las autonomías uniprovinciales, reproduce una estructura cuyos resultados destacan poderosamente sobre el resto y con la que se conseguirían eliminar muchas de las actuales duplicidades administrativas.
En definitiva, Proyecto León propone un mapa de concentración municipal en torno a 23 cabeceras, que se acerca a la comarcalización, pero evitando sus prescindibles sobrecostes. Es un modelo alternativo al que propusimos anteriormente. Cuenta con la ventaja de que puede tener un carácter más de largo plazo al no verse tan azotado por la despoblación, pues las cabeceras mantendrían un notable contingente poblacional en cualquier escenario a varios decenios vista.
Ambas propuestas definen caminos que probablemente haya que recorrer en unos meses, por lo que Proyecto León aboga por un debate sin límites del que los leoneses van a salir, sin duda beneficiados.





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Entrevista en la Cadena SER a Proyecto León

Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestad...

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