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domingo, 4 de junio de 2017

Intervención de Proyecto León en el III Concejo Leonés Abierto

Proyecto León intervino en el III Concejo Leonés Abierto organizado por la asociación "Esllabón Llionesista" que se celebró el pasado 27 de mayo en Santa María del Páramo, con una ponencia para el debate: "Organización y gobierno en el territorio leonés".

Os dejamos un resumen de lo que fue nuestra intervención:

León atraviesa una mala coyuntura económica desde los años 80 y muy especialmente en los últimos diez años. Este resultado, fruto de la gestión política, nos lleva a concluir que el sistema de organización de la gobernanza que tenemos es inadecuado y que ante los malos resultados, se requieren soluciones radicales. Por eso hemos propuesto un sistema de gobierno de lo público para León en tres niveles:

1. Un primer nivel básico, el de las juntas vecinales, que estaría configurado por éstas pero con una estructura y funciones revisadas. Sus competencias, servicios y obligaciones aumentarían a la par que su presupuesto, siendo instituciones obligatorias en cada núcleo de población.

2. Un segundo nivel conformado por los ayuntamientos, que pasarían de los actuales 211 a una cifra, según nuestras propuestas, de 25 a 43. Los ayuntamientos actuarían coordinadamente con las juntas vecinales cofinanciando sus obras y actuando como interlocutores cualificados ante la Diputación.

3. Un tercer y último nivel constituido por la Diputación, cuya dirección política estaría sujeta a elección directa. La Diputación asumiría buena parte de las competencias autonómicas en la provincia y debería tener capacidad ejecutiva y en alguna medida legislativa, por encima de la que actualmente tiene.

En Proyecto León observamos el territorio estructurado en tres grandes grupos: ciudades, rururbanos y zonas de escasa población y vemos la necesidad de prestar servicios públicos dignos a todos los ciudadanos con eficacia, así como de promover la actividad económica y proyectar el desarrollo con medidas propias de las peculiaridades leonesas.

Agradecemos a la alcaldesa Alicia y a los concejales Tino y Omar de Santa María del Páramo las facilidades que nos prestaron y el recibimiento que nos hicieron. Muchas gracias.

Os dejamos un resumen de diapositivas de la ponencia y tres momentos de la intervención. Esperamos que sea de vuestro agrado.

DIAPOSITIVAS



3 BREVES MOMENTOS DE LA INTERVENCIÓN








miércoles, 4 de mayo de 2016

SUPRIMIR O CONSERVAR LAS DIPUTACIONES

“Art. 325. En cada provincia habrá una Diputación llamada provincial, para promover su prosperidad,…”. De esta forma la  Constitución de Cádiz de 1812 establecía el nacimiento de las Diputaciones Provinciales. En noviembre de 2013, Proyecto León publicó un artículo de opinión sobre la situación de esta institución. Muchos son los cambios políticos y sociales ocurridos en España desde ese momento y estimamos conveniente volver sobre la cuestión.

La coyuntura política surgida de las elecciones del 20 de diciembre de 2015 ha puesto de actualidad un planteamiento que nunca había emergido con tanta fuerza: la desaparición de las diputaciones provinciales. Si analizamos superficialmente la situación actual de estas instituciones, tal y como fueron concebidas, es fácil encontrar argumentos en contra de su mantenimiento: su dirección es de elección indirecta, es decir, sus diputados no son seleccionados propiamente por los ciudadanos, sino por los concejales de cada partido judicial, que terminan escogiendo al presidente. Este déficit democrático es uno de los argumentos fuertes de quienes abogan por su eliminación. Por tanto el núcleo del problema reside en el sistema de elección indirecta de los políticos. De hecho las diputaciones provinciales devenidas en autonomías, con diputados de elección directa, no reciben esas críticas y su operativa no difiere en esencia de la adoptada en las diputaciones clásicas.

Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León
No quedan ahí las razones de los críticos: los elevados gastos de funcionamiento (en algunos casos apenas el 20% de sus recursos se emplean  en desarrollo e inversión para los pueblos), el alto endeudamiento, los casos de corrupción detectados en alguna de ellas, unido a la falta de transparencia en su gestión, así como la opacidad y la sospecha permanente de ser nido de corruptelas y amiguismos conforman el argumentario que apuntala a los que defienden su extinción. Sin embargo se trata de una visión interesada, sin perspectiva y poco realista, puesto que las mismas críticas se podrían hacer extensivas a los ayuntamientos o a las comunidades autónomas, ambos con altos gastos corrientes, sobre endeudados, trufados de casos de corrupción, poco transparentes y víctimas de tanto caciquismo o más.
La razón de ser de una diputación es brindar su apoyo a los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes. Lo hacen fundamentalmente en la prestación de servicios sociales, apoyo técnico, y mantenimiento y desarrollo de infraestructuras (carreteras, gestión de cobros, alumbrado,…). Se trata frecuentemente de servicios subcontratados, por lo que buena parte de su plantilla se dedica a la gestión de contrataciones.

A primera vista, podría parecer que no hay razones para seguir manteniendo unos entes que se antojan caros, poco útiles y de escasa legitimidad democrática. Asimismo, también parece obvio que, desde la creación de las autonomías, debieran de ser éstas las encargadas de prestar el apoyo necesario a los ayuntamientos y localidades de cada provincia. Sin embargo, la realidad se revela más compleja: la gestión política llevada a cabo desde la Junta de Castilla y León (por poner el ejemplo más próximo, pero Andalucía o Castilla-La Mancha son similares) no ha sustentado el despegue económico de León. Tampoco los servicios que presta son extraordinarios ni en cantidad ni en calidad. De hecho, en muchas ocasiones esa gestión ha sido un lastre que frenó el desarrollo socioeconómico de nuestra provincia, como la política industrial por ejemplo; en resumen, las autonomías también aportan un muestrario de lo que no se debe hacer.

Patio del Palacio de los Guzmanes, León
En consecuencia,  desde Proyecto León nos postulamos a favor del mantenimiento de las diputaciones, pero acometiendo las modificaciones que sean necesarias, y en primera instancia las relativas a la elección directa de los diputados. Al menos en lo que a León se refiere, consideramos que la Diputación puede cumplir con el papel que tiene encomendado con eficacia, como hizo durante largos periodos históricos; las disfunciones en la diputación se deben a causas coyunturales y al sistema electivo de sus mandatarios, no a su arquitectura institucional, cercana a los territorios que atiende.

En el caso particular de nuestra provincia se hace necesario, por añadidura, el mantenimiento de la Diputación puesto que es la única entidad regional no absorbida por la ineficaz, anuladora e ineficiente centralidad que emplea la Junta de Castilla y León. También es la única institución que justifica la “y” en el nombre de la autonomía y que mantiene la personalidad y dignidad del secular Pueblo Leonés.
Es indiscutible que no se puede decir lo mismo de la Junta de Castilla y León tras el balance de 33 años. Con abundancia de medios y escasa adaptación a la idiosincrasia leonesa, se erige con el dudoso mérito de lograr que León caiga en una espiral depresiva que no ha terminado. Aun así, la lejanía de los consejeros con los problemas leoneses no se oculta, y ejemplos muy cercanos tenemos. Sólo parecen venir para hacer propaganda y transmitirnos sus “magníficas” intenciones.

En consecuencia, Proyecto León propone que se arbitren los mecanismos necesarios para que los diputados provinciales se elijan directamente por los ciudadanos en listas abiertas. Esos cargos deben tomar parte exclusivamente en el órgano de dirección, ya que la ejecutividad debería correr a cargo de los funcionarios, expertos como son en la problemática y la singularidad provinciales. La gestión sería así transparente para la sociedad. Paralelamente a estas modificaciones, pensamos que es de vital importancia abordar el proceso de fusión de ayuntamientos para que se puedan gestionar eficazmente sus competencias. Proponemos, finalmente, que se respeten los Concejos o Juntas Vecinales, ya que cumplen un papel fundamental en la cadena de gestión pública por su proximidad a los ciudadanos de las 1.400 pequeñas localidades leonesas.

lunes, 28 de abril de 2014

Proyecto León participa en el II Concejo Abierto organizado por la asociación Esllabón LLeonesista

El pasado sábado 26 de abril de 2014, Proyecto León ha participado como ponente en el II Concejo Abierto organizado por la asociación Esllabón Lleonesista.

Nuestra ponencia estuvo dividida en dos partes. En la primera, analizamos la situación actual de la provincia de León y en la segunda, aportamos las soluciones que desde nuestro grupo consideramos que son las más adecuadas para revertir la situación económica y social en la que se encuentra León.

Los ponentes de la mesa. De izquierda a derecha, Julio Lago, Camino Alonso, José Félix Pérez Echevarría (moderador), Maite Fernández y Javier Callado.

Dejamos un pequeño vídeo resumen de la presentación.


Lo podéis encontrar también en nuestro canal de Youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=P_scVn7rX4U

Esperamos que sea de vuestro interés.





jueves, 17 de abril de 2014

León, ¿una ciudad sin guión?


Los leoneses observamos con preocupación, especialmente desde la provincia, la evolución de nuestra ciudad de León. Comprobamos cada día cómo los equipos de gobierno se preocupan casi exclusivamente de la contabilidad, disciplina que puede ser una importante herramienta, pero nunca un fin en sí mismo. Percibimos en la oposición una gran dispersión de intereses primando los de situaciones personales en el partido, pero una clamorosa  ausencia de análisis, de proyectos y de propuestas de calado. La sensación que tenemos, es que se ha establecido la mediocridad en los tres ayuntamientos que configuran nuestra capital: León, Villaquilambre y San Andrés del Rabanedo.

Sí, la primera preocupación es que esta ciudad tiene una estructura del siglo XIX para atender los retos del siglo XXI, compuesta por un alfoz con al menos tres ayuntamientos que no han sabido ni saben integrar el urbanismo o el transporte urbano, y no digamos los servicios, lo que los convierte en tres pueblos grandes en lugar de una mediana ciudad.

Si revisamos algunos ejemplos de éxito en España, veremos que las ciudades con importancia han tenido una vocación propia y mantenida en el tiempo, que las diferencia y las distingue: Barcelona ha apostado desde hace más de cien años, por el estilo y la distinción parisina, y trasladó a su entorno esa atmósfera que se respira en París; Sevilla se hizo su hueco en capitanear la fuerte cultura local y regional; Bilbao se reinventó, y pasó de ser una fea y un poco destartalada ciudad industrial a urbe en clave cultural y urbanística de gran proyección mundial; Vitoria supo siempre compatibilizar el rápido crecimiento urbano e industrial con la armonía de una ciudad verde y bien estructurada que es el orgullo de sus ciudadanos; Salamanca aposto hace más de treinta años por potenciar sus puntos fuertes en la cultura y consiguió en 2002 ser capital cultural de Europa, lo que supuso una mejora radical de su estructura y urbanismo. Actualmente quiere repetir la experiencia en la celebración del VIII Centenario de la fundación de su Universidad, en el año 2018, dentro de cuatro años. Ya ha conseguido compromisos importantes al respecto, como recientemente el del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música del Ministerio de Cultura, con una amplia programación de teatro, música y danza y la intención de mantenerlo en el tiempo. Por cierto, esta Universidad fue fundada por el rey de León, Alfonso IX, que tenía su corte en esta ciudad, y todavía nuestros políticos no han dado muestras de haberse enterado y menos de participar en el evento.
Pues bien, León como ciudad tiene que superar algunas barreras absurdas y dar proyección y altura de miras a su gestión:
  • Debe asumir que no sólo pertenece a los que viven en su ayuntamiento, sino a toda la provincia, ya que es nuestra urbe de referencia, donde nos gastamos la mayor parte del sueldo o de la pensión y ayudamos a crear puestos de trabajo. Por tanto, debe solidarizarse y colaborar en la solución de los problemas de la provincia y zonas de influencia, además de los propios.
  • Es urgente que supere la estructura decimonónica que la entorpece y que se convierta en una ciudad de 200.000 habitantes; una urbe que arrope los servicios correspondientes a este tamaño con un coste adecuado, y con la capacidad de reivindicación y de ser revulsivo del progreso y del futuro de toda la provincia.
  • Ha de tener un objetivo en la historia actual que nos haga salir de la mediocridad. Necesitamos saber qué ciudad queremos a 10 ó 20 años vista y caminar decididamente hacia ese objetivo.
  • Tenemos que potenciar nuestras posibilidades sin dejar pasar ni una, apoyando la participación de los ciudadanos. A modo de ejemplo, en 2017, dentro de tres años, se celebra el milenio de los Fueros de la Ciudad de León, hito legislativo en el mundo medieval y que sirvieron de guía a multitud de ciudades importantes de la época. Habría que ponerse de lleno a liderar y potenciar esa efeméride.
  • Deberíamos ser una ciudad innovadora. Los alcaldes, concejales, presidentes de la diputación, etc., por el mero hecho de serlo no tienen por qué ser el foco del que surjan las ideas más innovadoras, pero sí tienen que saber canalizar y liderar las que aportan los ciudadanos.

Todos estos proyectos no precisan tanto dinero, que parece que es lo que maniata a nuestros gobernantes; necesitan ingenio, liderazgo y participación. Sólo así nuestra ciudad será capaz de expresar toda la capacidad de liderazgo que atesora.
Así te queremos, León.

jueves, 16 de enero de 2014

Proyecto León en el programa ES LA MAÑANA DE LEÓN, con Arturo Martínez

El día 14 de enero de 2014, el periodista Arturo Martínez ha entrevistado a nuestro compañero Javier Callado en relación con el último escrito publicado por nuestro grupo de opinión. Hemos analizado la nueva Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local y así se ha explicado en radio.

Podéis escuchar la entrevista en nuestro canal de YouTube pinchando en la imagen inferior:

Escuchar entrevista

Esperamos que sea de vuestro interés.

TRANSCRIPCIÓN:

A.M.: El 30 de diciembre se publicaba en el BOE (Boletín Oficial del Estado) la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. Se trata de una revisión de la Ley anterior de Bases de Régimen Local, con tres objetivos: 
  • Planificar las competencias municipales de cada ayuntamiento.
  • Racionalizar la estructura organizativa y
  • Garantizar el control financiero y presupuestario de una manera más rigurosa.
Pues bien, esta norma afecta directamente a la Diputación de León, a los ayuntamientos de la provincia y a las juntas vecinales.

Hoy Javier Callado, miembro de la plataforma Proyecto León, nos hará un análisis de esta nueva Ley que afecta a toda la provincia. Javier Callado, qué tal, buenos días.

J.C.: Muy buenos días.

A.M.: Hemos hablado con vosotros en alguna ocasión más diciendo que es verdad que era necesaria una reestructuración y análisis sobre las competencias de la Administración Local. Ahora nos encontramos con este texto, que se publicaba el 30 de diciembre, de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. A bote pronto y en general, así, brevemente, ¿mejora la anterior?

J.C.: Yo creo que la intención es buena. La explicación que da en el Preámbulo es buena. No sé si va a ser todo lo eficaz que se pretendería en un país que tiene un excesivo número de ayuntamientos y que necesita una racionalización, simplemente por que el país ha cambiado. El país no es el mismo que era cuando se hizo la primera Ley, y muchos ayuntamientos que entonces tenían sentido porque tenían una base poblacional muy amplia, hoy lo tienen mucho menos, porque tienen muy poquita población y eso significa que solo los gastos de funcionamiento se llevan ya prácticamente todos los recursos antes de dar los servicios públicos.
Si un sentido tiene la administración pública es precisamente el de prestar servicios públicos. Si no, carece de sentido.

A.M.: Además tenemos que tener en cuenta una cosa: los ciudadanos que tenemos que vivir y convivir con la situación actual y la situación actual dice y manda que tenemos que mirar a ver de donde quitamos, porque no podemos abordar todos los temas ni... Deseablemente sería lo ideal, pero claro, de lo deseable a lo que se puede hacer puede haber diferencia.

J.C.: Lo que no puede ser es que toda la economía se adapte progresivamente a las nuevas situaciones, no solo en las crisis, sino por la propia evolución de la sociedad, de la economía y de todo el entorno, y que la administración permanezca impávida a los cambios, que no se modifique, que haya unas resistencias terribles. Yo creo que lo lógico es ir evolucionando. Eso no tiene porqué ser traumático para nadie, todo lo contrario. Lo que tiene es que ir en la línea de hacer muchas más cosas con los mismos recursos que antes; y si hay un poquito menos, pues hacer lo mismo que hacías antes con menos recursos o incluso un poquitín más.

A.M.: Pero había casos de duplicidades de competencias en muchos casos. Y León además que tiene esa peculiaridad de muchos núcleos poblacionales en los que hay muy poquitos habitantes. ¿En qué afecta por ejemplo, esta nueva Ley a la Diputación de León?

J.C.: A la Diputación de León digamos que la pone en el mapa. La pone en el mapa en el sentido de que establece que no puede haber duplicidad de competencia. Por ejemplo, muchas competencias que está desarrollando la Diputación y que en realidad son de la Junta de Castilla y León (sin que la Junta de Castilla y León esté poniendo un duro), pues, lo que se dice es que eso tiene que pasar directamente a la Junta de Castilla y León y esos servicios los tiene que prestar la Junta.
En segundo lugar, la Diputación tiene que dar un servicio mucho más amplio a los municipios pequeños, que es el sentido que siempre ha tenido la Diputación. Pero la ley establece que claramente la vocación de la Diputación ha de ser esa. Y así, además, lo establece de forma taxativa. Establece que una competencia debe pertenecer a una sola administración y establece qué competencias van a cada administración. Y en algunos casos se puede delegar, pero si se delegan, se delegan del todo. Con lo cual establece muy claramente que hay que vigilar el coste de prestación de servicios. Y establece una prioridad muy clara para que se calcule el coste del servicio si lo ofrece directamente el Ayuntamiento, si lo ofrece directamente la Diputación o si lo ofrece una entidad intermedia que podría ser una mancomunidad. Se compara y en el más barato es donde hay que prestarlo. Quiero decir que ahí ya no depende una voluntad política.
Eso es el espíritu de la Ley: prestar servicios lo más barato que se pueda y lo mejor que se pueda.
Otra cosa es que, bueno, quien hizo la ley, hizo la trampa. Seguramente iremos viendo subterfugios para ver quien se queda con tal competencia, en fin...

A.M.: Lo que está claro es una cosa y la plasmáis muy bien y está muy bien explicado en el escrito: si hay competencias que tiene que asumir la Diputación, tiene que tener esas competencias dotación porque si no tiene dotación no podrán asumir esas competencias.

J.C.: Claro, pues cabe preguntarse porqué la Diputación tiene que prestar servicios psiquiátricos, que por supuesto, hay que prestarlos, nadie dice que no se presten; pero lo que se pregunta uno es quién tiene que pagarlos. Y los tiene que pagar la Junta, porque es la Junta la que tiene la competencia de ese tipo de servicios.
Entonces, la Diputación está gastando dinero y dejando de prestar servicios en otras cosas, gastando dinero en algo que no es suyo porque la Junta no lo hace. Y bueno, pues ese tipo de cosas es algo que esta Ley tiene que venir a corregir si se ejecuta tal y como dice el espíritu de la Ley.

A.M.: Respecto a los bomberos, parece que se ha aclarado una duda: que es la Diputación la que tiene las competencias para la extinción de incendios. Esto, al final, al ciudadano le da igual quien asuma esas competencias. Lo que quiere el ciudadano es que cuando haya que tomar una decisión, la tome alguien, no?

J.C.: Claro. Y bueno, lo que establece es que los municipios de menos de 20.000 habitantes deben tener un servicio de extinción de incendios que debe cubrir la Diputación. Los que sean más grandes que no lo tengan, existe la posibilidad de que lo cubra el Ayuntamiento (y estoy pensando en San Andrés del Rabanedo).
Lo que pasa es que en la situación económica de San Andrés del Rabanedo, -que es de caos económico en realidad-, se establece que los municipios que estén en claro desequilibrio financiero tienen que presentar un plan económico-financiero en el que se incluye obligatoriamente una propuesta de fusión con otro municipio. Así pues, San Andrés tendría que proponer obligatoriamente la fusión con otro municipio. En este caso, lo lógico debería ser León, porque tienen que ser municipios contiguos y porque las relaciones funcionales entre los habitantes de León y de San Andrés -que es prácticamente la misma ciudad (sin prácticamente: es la misma ciudad)-, son muy claras.

A.M.: Algo que se establece también y se pone de forma escrita son las retribuciones de municipios de menos de 1.000 habitantes, algo que se venía... Yo creo que es de sentido común y analizáis y decís que...

J.C.: Si. No permite la dedicación exclusiva de los alcaldes de menos de 1.000 habitantes, que había algún caso en que sí existía. Y eso entra dentro de una lógica. Aparte de eso, se establecen por tablas las retribuciones de los alcaldes, los máximos de retribución, poniendo el tope en lo que cobra un secretario de estado -un secretario de estado viene cobrando unos 100.000 euros brutos al año, que es un buen sueldo). Y eso haría que ciertos salarios como los de los alcaldes de Madrid y Barcelona, tuviesen que bajar. Y luego, según la cifra de habitantes, se establece un tabulado en el que se va quitando un 15%, un 25%, un 30%... En fin, lo que corresponda con arreglo al nivel de población.

A.M.: Límite también que se pone al gasto en personal laboral de la administración.

J.C.: Claro. Se pone un límite, un porcentaje, en el gasto de personal eventual, que es personal que se ficha cada vez que se ganan unas elecciones: los amigos, asesores... llámense cómo quiera; realmente se pone un límite a eso, que ya era hora. No digo que tenga que ser más alto o más bajo. 

A.M.: Aún así seguirá, yo creo que, estos cargos de confianza... seguirá habiendo, bueno, tejemanejes, no? Es muy difícil controlar esta cuestión.

J.C.: Lo que pasa que en esos casos las cifras son muy claras. Te dice cuántos, en función de cuántos concejales y de cuánta población.

A.M.: Así de esa manera evitamos también tener que hacer ERES o despedir a gente. También es muy lógica esa norma, no?
Otra norma que decís aquí que aparece transversalmente en el texto es mantener objetivos de estabilidad presupuestaria para el pago a proveedores, que se establece en 30 días. Esto no se estaba haciendo ya?

J.C.: No, no se estaba haciendo. Y hay ayuntamientos que sí cumplían y aquí en la provincia, tenemos alguno bien conocido por la gente que trabaja con ellos, como Valencia de Don Juan, que es un ayuntamiento cumplidor y que paga lo que compra. Y lo paga en tiempo.
Y hay otros muchos ayuntamientos que estaban pagando poco menos que cuando se les ocurría y estaban gastando en tonterías. Tengo que decirlo, como contribuyente, así: en tonterías. Por que es muy triste que en León hayan quebrado muchos autónomos y muchas empresas porque no les ha pagado el Ayuntamiento, mientras aquí hacíamos fastos y fiestas y fuegos artificiales. Eso es inaudito. De hecho, ahora en el plan de pagos al que se acogió el Ayuntamiento de León, había proveedores que habían desaparecido por culpa de la deuda del Ayuntamiento. Es decir, se ha ido a pagar y se ha llegado tarde porque ha quebrado. Eso es inaudito, eso no se puede permitir y bueno, esta ley viene a controlar todo eso. Entonces, el que no esté al corriente de pagos y la media de sus pagos a proveedores sean 30 días, está sujeto también al plan económico-financiero, y está supervisado por Hacienda, claro.

A.M.: Me gusta "el coladero", este que decías aquí, que era un "coladero" para militantes y simpatizantes, no? Las entidades semipúbicas, que si no demuestran que...

J.C.: Fundaciones y tal. En muchos casos, estarán dirigidas por gente valiosa. Pero en otros casos eran para colocar amigos 

A.M.: Sí, sí, sí, está claro. Bueno, esta ley... ¿qué debe mejorar todavía? ¿qué creéis que debe mejorar todavía? ¿qué le queda por hacer para que...?

J.C.: Yo creo que, por ejemplo, le queda un punto en las juntas vecinales. Era muy agresiva la actitud de la ley con las juntas vecinales, el comportamiento... Eso se ha reducido y las juntas vecinales solo podrían desaparecer en el caso de que no presentasen sus cuentas en tiempo y forma. Y eso es un trato desigual con otras instituciones porque a un ayuntamiento no se le hace desaparecer porque no presente las cuentas. Entonces, creo que hay otros recursos. Creo que hay unos presidentes de juntas vecinales que son los responsables de presentar las cuentas y, no sé porqué, la incompetencia de un presidente de junta vecinal ha de ser pagada por toda la junta vecinal y desaparecer. 

A.M.: Bueno, pasa lo mismo con los que tienen mascotas, en este caso perros, que no recogen sus caquitas... Se ve a personas con los perrillos por la calle y dicen, "mira, este con el perro seguro que..." y puede haber dos que no recojan las cacas, pero seguramente que el resto sí se comporta de manera cívica. Pero basta que cunda un mal ejemplo para que se suela atribuir al resto del colectivo, no?

J.C.: Claro.

A.M.: Tenemos que centrarnos en que esto no tiene que ser así, no?

J.C.: No tiene porqué ser así. En este caso, a la junta vecinal que no presente las cuentas se le hace desaparecer. Yo creo que eso no es justo. No se hace con ninguna otra institución y no hay porqué hacerlo con las juntas vecinales. Y lo que hay que pedir son responsabilidades al presidente. Nada más.

A.M.: Muy bien. Javier Callado, miembro de Proyecto León, muchísimas gracias por ese análisis y hasta la próxima. Un abrazo.

J.C.: Hasta pronto. Un abrazo.












domingo, 24 de noviembre de 2013

Las diputaciones y la reforma de lo público

Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León
Fuente imagen: http://www.peatom.info/musica-peatom/15587/
el-pianista-adam-kent-rinde-homenaje-a-pedro-blanco/
La reforma de las administraciones públicas es un tema de debate continuo, ya que en general se  reconoce la necesidad de cambios, pero el gobierno no acomete su realización de forma efectiva o retrasa cuanto puede su inicio. Ahora se habla de una nueva demora hasta 2015 para la aplicación de la nueva Ley de Bases de las Administraciones Locales, modificada por la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de las Administraciones Locales.
Dentro de ese debate -no extinguido por la ley recién tramitada- existen algunos interlocutores que abogan por la eliminación de las diputaciones provinciales, uno de los objetivos de nacionalismos como el catalán o el gallego. En Proyecto León, entendemos que una generalización de este tipo es errónea, ya que el papel de éstas cobra mucha importancia como administración especializada en un territorio, primordialmente en las autonomías más grandes. Aunque las comunidades uniprovinciales han demostrado una gestión pública más eficiente, probablemente por su proporcionada dimensión, esa valoración dista mucho de ser la misma en las autonomías multiprovinciales, que son ejemplo de desigualdad entre ciudadanos y de divergencia social creciente.

Vidrieras en el Palacio de los Guzmanes - Diputación de León
Fuente imagen:
Así, en solo 3 autonomías se reúnen 22 provincias, que en ningún caso deberían compararse al resto. Una de ellas es más grande que Portugal -Castilla y León- y otra es el doble que Dinamarca -Andalucía-. En todas ellas se ha comprobado el desconocimiento del territorio, tanto de políticos como de funcionarios. Esa ignorancia imposibilita o dificulta prestar los servicios públicos acomodándose a las peculiaridades locales. Algunas administraciones, como la Junta de Castilla y León,  pretenden acomodar  la sociedad a sus leyes y no tratan de dar respuesta, a través de esas leyes, a  las necesidades reales de la sociedad. En resumen, se está traicionando la filosofía que dio fundamento a la España autonómica.

Por esta razón a las grandes comunidades autónomas no se les puede dejar toda la iniciativa en la gestión y la prestación de servicios, ya que terminan cayendo en prestarlo bien en una parte de los territorios y en postergar las zonas y gentes singulares erigiendo centralismos detestables. En consecuencia, Proyecto León cree que el mantenimiento de la institución provincial es fundamental, al menos en el caso de extensas autonomías, como la castellana y leonesa.

Patio Palacio de los Guzmanes - Diputación de León
Sí creemos que hay que modificar la estructura de las diputaciones, dotándolas de un cuerpo político más reducido e incrementando el peso del personal técnico, que deben ser verdaderos especialistas en el territorio sobre el que van a trabajar. Asimismo, en pos de la simplificación y optimización técnico-administrativa y de la disminución del esfuerzo fiscal de los ciudadanos, creemos que las diputaciones habrían de asumir las competencias de la Delegación de la Junta de Castilla y León.

Por otro lado, pensamos que se debe renovar el método de elección del equipo político: deberían ser representantes votados directamente y en listas abiertas por los ciudadanos. Así se representaría de verdad a las provincias a través de sus gentes, conocedoras y defensoras de sus necesidades. Los diputados provinciales deberían limitarse a la formulación de planes responsabilizándose posteriormente de la consecución de los objetivos marcados. 

La fórmula actual, en la que son los partidos quienes deciden los diputados, da pie a cacicadas y amiguismos;
Pleno en la Diputación.
más ahora que con la crisis se han hecho visibles las carencias democráticas existentes en la organización interna de los partidos. No se debería seguir permitiendo que las directivas de los partidos políticos secuestren la voluntad popular, menos aún en instituciones tan importantes.


En resumen, Proyecto León aboga por el imprescindible mantenimiento de las diputaciones en las autonomías multiprovinciales, aunque su sistema electivo debiera modificarse para obedecer al voto directo de los ciudadanos, al tiempo que su estructura y funciones tendrían que pasar por un irremediable proceso de modernización y adecuación a las realidades actuales.


martes, 27 de septiembre de 2011

Distritos de Interés Comunitario


Desde el año 2008 Proyecto León viene proponiendo una fusión de ayuntamientos en la provincia. A causa de las últimas noticias y declaraciones del Consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, acompañadas de las reacciones de varios de los alcaldes de León, queremos aportar algunas reflexiones al debate.

El gobierno de la Junta de Castilla y León aboga por garantizar la prestación de los servicios municipales mediante la creación de Distritos de Interés Comunitario: un total de 39 en la provincia; pero enfatiza que no se trata de suprimir ningún ayuntamiento, ya que la Junta es consciente de una supuesta carga afectiva e identitaria de cada uno de ellos. Decimos supuesta porque se trata de una apreciación subjetiva que nosotros no hemos detectado más que en algunos de los pueblos de León. La creación de Colegios Rurales Agrupados es un ejemplo de concentración de servicios que no han supuesto ningún tipo de trauma ni ha contribuido a despersonalizar la identidad de ningún pueblo.

Respecto a este planteamiento de ordenación del territorio, tal y como se ha explicado por el consejero, la pretensión pasa por implantar un nivel institucional más en la ya pesada estructura existente. En este momento en la provincia de León nos administramos a través de  juntas vecinales, ayuntamientos, mancomunidades, Consejo Comarcal en el caso del Bierzo y Diputación, además de la Junta y el Gobierno Central. Nada más y nada menos siete niveles administrativos. Si no se suprime ningún ayuntamiento y además se crean Distritos de Interés Comunitario, lo que se establece es un nuevo escalón añadido a los ya existentes. En consecuencia, más gasto, menos racionalización del mismo, más engrose y complejidad de las administraciones… menos eficiencia y menos recursos para los ciudadanos.

Por otro lado, pensamos que “la carga afectiva e identitaria” no la sustentan los entes administrativos, que son edificios donde se resuelven aspectos burocráticos. La verdadera identidad de los municipios de nuestra provincia recae sobre las juntas vecinales –donde sí participan estrechamente los vecinos- como administradoras de los históricos concejos leoneses, que han gestionado con eficacia y funcionalidad desde tiempos remotos sus bienes comunales.  Este sistema de concejo abierto sí dota a los núcleos leoneses de identidad propia. No así los ayuntamientos que, como hemos dicho, son meramente entes administrativos y que, por añadidura, frecuentemente no pueden cumplir con sus obligaciones en prestación de servicios, dejándolas al cargo de las juntas vecinales o de mancomunidades, a pesar de que el art. 2.2 de la LRL establece que “la Junta de Castilla y León garantizará que los municipios dispongan de los medios adecuados y suficientes para el cumplimiento eficaz de sus fines”.
Del presupuesto de gastos municipales, en muchos casos, entre un 70% y un 80%  se diluye en dos capítulos: gastos de personal (alcalde, concejales, secretario…) y gastos corrientes (desde la luz del edificio hasta el ordenador o las fotocopias realizadas en el mismo). Todo esto antes de prestar servicios a la población.  Sin embargo, tras cubrir esos capítulos, muchos ayuntamientos no disponen ya de los fondos necesarios para prestar los servicios a los que la Ley, insistimos, obliga. Delegan entonces sus funciones en las juntas vecinales, que son las que asumen la responsabilidad sin que tengan obligación alguna. Por otro lado, la creación de mancomunidades de municipios, cuyo fin es prestar servicios municipales, vuelve a poner de manifiesto la quiebra operativa de muchos ayuntamientos. Aunando las dos situaciones, lo que se deduce es que existen numerosos municipios que en la actualidad no son viables económicamente y que suponen un gasto excesivo que repercute sobre el administrado: en consecuencia deben suprimirse.

Para eliminar las últimas dudas y excusas la Ley 1/1998, de 4 de junio, de Régimen Local de Castilla y León en su Título II, artículo 11 punto 1 establece que la creación de un municipio por fusión de otros limítrofes se podrá cuando de forma separada carezcan de capacidad o recursos suficientes para atender los servicios mínimos exigidos por Ley, cuando sus núcleos de población se confundan como consecuencia del desarrollo urbanístico (León y su alfoz) y por cualquier otro motivo (económico, administrativo, etc.) que pudiera hacerla necesaria. Es claro, pues, que la propia Ley recoge unas premisas para la fusión de ayuntamientos que en el momento actual se cumplen. Otra cosa es que quien tiene la potestad para provocarlo o imponerlo abdique de sus deberes de gobierno.

Uno de los argumentos utilizados por algunos alcaldes en contra de la fusión de ayuntamientos es una supuesta incomodidad para los ciudadanos mayores y sin vehículo que deberían desplazarse para “arreglar un papel”. Ante esto debemos decir que actualmente, con la excepción de los habitantes del núcleo donde se ubica el edificio del ayuntamiento, todos se desplazan para acceder a él. Es decir, que de los 1.388 núcleos leoneses, los habitantes de 1.177 que no son sede municipal, han de utilizar un vehículo. En todo caso, el transporte a la demanda resuelve eficazmente esta necesidad.

En cuanto a la dificultad para dar con una fórmula equitativa de fusión, pensamos que no es tan complejo. Los parámetros pueden estar basados en factores comunes entre municipios: culturales, históricos, agrícolas, ganaderos, comarcales, de ruralidad, de urbanidad, que dispongan de vías de comunicación que les unan, que compartan costumbres, usos, etc. Proyecto León ha realizado dos mapas con dos propuestas diferentes, pero puede haber muchas más.

Resumiendo: la creación de Distritos de Interés Comunitario, sin suprimir ayuntamientos, traerá consigo el mantenimiento de las estructuras actuales y su engrosamiento, más cargos políticos y menos racionalización del gasto, cuando el fin primordial ha de ser mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Como corolario, ante este énfasis conservador de concejales y alcaldes dejamos en el aire un par de preguntas: ¿cuánto dejaría de percibir cada partido político en las convocatorias electorales por la reducción de concejales debido a la supresión de numerosos municipios? ¿No será esa una de las razones, quizá la más importante, por las que existe tanta resistencia a eliminar sedes administrativas inoperantes?


domingo, 28 de agosto de 2011

Fusiones en municipios y reforma global

Proyecto León viene defendiendo desde 2008 la fusión de municipios como uno de los factores de desarrollo más relevantes para esta provincia y para el conjunto del país. La reducción del aparato administrativo que supondría esta medida facilitaría la gestión del común, racionalizaría el gasto, mejoraría los servicios y ayudaría a afrontar los cambios que ha supuesto la nueva distribución de la población. Por una parte, los residentes en áreas rurales verían garantizados los servicios públicos básicos por entidades de tamaño suficiente. Por otra, las áreas metropolitanas, fraccionadas en varios municipios pese a que actualmente se configuren como unidades funcionales, podrían  por fin planificar bajo una sola alcaldía los planes generales de ordenación y servicios.
La fusión municipal se ve así como una necesidad producto de los cambios que ha sufrido España, que se detecta por la proliferación de mancomunidades de municipios. La mancomunación de ayuntamientos es el síntoma más claro de la pérdida de sentido de la actual división municipal. Una fusión municipal eliminaría este nuevo órgano, en realidad un escalón más entre el municipio y la diputación, creado a mayor gloria del mantenimiento de micromunicipios sin sentido, con el fin de hacer frente a la prestación de servicios que éstos son incapaces de asumir.
En el nuevo mapa municipal el papel de las juntas vecinales, asistidas y auditadas por los ayuntamientos, debería ser importante en León. La distribución de la población en 1.400 núcleos así lo aconseja. La sabiduría popular creó esta solución para garantizar los servicios comunes, que es probablemente la mejor de las posibles. En las juntas vecinales, herederas de los concejos leoneses, se aúnan tradición y eficiencia, y se hace necesario incardinarlas dentro de la estructura general del Estado.
Acontece ahora un vivo debate sobre las diputaciones. Hay quien opina que han de ser suprimidas, bajo el argumento del ahorro,  y quien las defiende ardientemente. Sobre el primer  punto, el ahorro, desde Proyecto León consideramos que éste sería mucho más efectivo si se suprimen la mayoría de empresas públicas creadas por las administraciones, que duplican competencias, están rodeadas de un gran oscurantismo en sus cuentas y en un porcentaje elevado se utilizan como agencias de colocación. Además acumulan y esconden una deuda que en realidad es de las administraciones, aunque no se declare como tal. En definitiva, son un artificio financiero además de un nido de redes clientelares.
Las diputaciones tienen un papel muy distinto en las autonomías pequeñas y en las muy grandes. En las pequeñas, la autonomía puede funcionar como diputación, y de hecho así es en las uniprovinciales, que son casualmente las más eficientes del país. En las grandes, las diputaciones son imprescindibles porque es lógico pensar que los funcionarios autonómicos no tienen por qué conocer las peculiaridades de cada territorio. En las provincias se necesitan auténticos trabajadores especializados en la idiosincrasia de los núcleos que constituyen el ámbito de actuación de la diputación. Las diputaciones deben atender a municipios de menos de 20.000 habitantes, es decir, a las áreas netamente rurales y, por lo tanto, más singularizadas.
Por lo tanto, al menos en las autonomías multiprovinciales, las diputaciones han de mantenerse. Otra cosa es que se cambie su estructura, que puede pasar a ser fundamentalmente técnica, excluyendo órganos políticos. Las nuevas diputaciones han de tener además una asignación presupuestaria que garantice que el dinero llega a todas las provincias, tal y como sucede ahora. Incluso podrían asumir algunas competencias autonómicas.
Un último nivel de la administración cuya reforma parece pasar de puntillas es la comunidad autónoma. Para Proyecto León esta reforma de las instituciones debiera servir para corregir también los abundantes defectos de forma que se han apreciado en los últimos años. El primero debería ser el fraccionamiento de las autonomías excesivamente grandes. En segundo lugar sería conveniente establecer una norma que elimine los órganos que dupliquen los del aparato central del Estado como defensores del pueblo, consejos de cuentas, consejos consultivos, etc. En tercer lugar debería reducirse el número de parlamentarios en estas instituciones que, como se ha visto, poco o nada aportan al eficiente funcionamiento de la institución. Por último y como cuestión importante, tras la reforma que fusionase municipios y reconvirtiese diputaciones, deberían pasar a ser miembros natos del parlamento autonómico los representantes de cada municipio de más de 20.000 habitantes y los de las diputaciones, todos ellos con mucha más representatividad que la mayoría de los parlamentarios.
En resumen, Proyecto León propone y apoya la fusión municipal, pero añade la propuesta de realizarla dentro de una reforma institucional más amplia que englobe, mejore y simplifique todo el aparato de la administración local. Mucho más en un momento de aguda crisis en el que está en peligro la prestación de servicios básicos.

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