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miércoles, 8 de enero de 2020

EL PROBLEMA DE LEÓN Y SUS SOLUCIONES


El debate nacional sobre la posible autonomía diferenciada de la Región Leonesa por una parte y la Región de Castilla la Vieja por otra, está tejido entre argumentos acertados -aunque creemos que fragmentarios- a favor de la segregación, y el vacío argumental de los defensores de la actual autonomía.

La creación poco democrática de la actual comunidad autónoma de Castilla y León, y los posteriores gobiernos autonómicos son parte directamente implicada en el origen de este descontento; son el núcleo del problema. Está claro que las cosas no pueden seguir como están y que el Estado debe velar por el reequilibrio de la Región Leonesa con el resto del país. Así lo reconoce la propia Constitución Española, que dice en  el artículo 40, apartado 1:

“Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa…”

Además el artículo 2, el 143 y siguientes reconocen el derecho a la autonomía de las regiones españolas y las vías para ejercerlo. Además el artículo 9, apartado 2 de la Carta Magna reza así:

“Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”

Si bien el inicio de esta eclosión de peticiones de autonomía para la Región Leonesa está en lo económico, podemos establecer –al menos-, tres líneas argumentales que justifican una demanda  de soluciones inaplazables al gobierno central.

En Proyecto León hemos estudiado estas líneas, la primera de las cuales es la económica. Los tres parámetros clave que demuestran la buena o mala evolución de un territorio son la demografía, el empleo y la renta. En cuanto a la demografía, la Región Leonesa ha perdido 150.000 habitantes desde el inicio del gobierno autonómico frente a los 33.000 de las provincias castellanas a pesar de que cuentan con una población un 50% mayor (datos INE). Respecto al empleo, la Región Leonesa creció en 20.000 ocupados en tanto que la parte castellana lo hizo en 160.000 (datos INE). Según la Contabilidad Nacional, la renta per cápita entre 1995 y 2015 creció 1.800 euros más en las provincias castellanas que en las de León (datos INE). La evolución económica divergente de las dos regiones es, a nuestro juicio, producto de la desinversión pública autonómica en la Región Leonesa, del desvío y traslado de empresas y proyectos al eje castellano Valladolid-Burgos con incentivos económicos, de la desatención autonómica hacia los sectores productivos leoneses y de la inadecuación de la normativa, las líneas de ayudas y acciones institucionales autonómicas en general hacia la realidad leonesa. Por tanto, el decremento de la economía regional leonesa está directamente relacionada con la acción autonómica.

La segunda vertiente es la invisibilización leonesa. Para ello se ha creado una fundación ad hoc –Fundación Villalar- con el fin de promover el inexistente sentimiento autonómico (el “castellanoleonés”) cuya estrategia se sustancia en borrar los sentimientos de pertenencia a la identidad leonesa.

Históricamente el Reino de León se mantuvo durante 320 años como estado medieval independiente. A eso hay que añadirle aproximadamente otros 120 años compartiendo el mismo rey que Castilla, pero manteniendo Cortes e instituciones independientes en paralelo al reino castellano. La deliberada desaparición del Reino de León en los programas educativos, la obligación de cambiar el nombre a “castellano y leonés” de toda acción cultural subvencionada, si es privativa de León, o la desatención a la cultura tradicional leonesa como la lengua, la comunalidad, etc, y las efemérides propias del Reino de León (MC Aniversario del Reino de León, Cortes de 1188, Milenario del Fuero de León, etc.) que no se publicitan fuera de nuestros límites territoriales, mientras se fomentan los actos de efemérides castellanas en toda la nación (bicentenario de Zorrilla, V centenario de Santa Teresa…), denotan una pretensión, que no pasa desapercibida, de etnocidio cultural sobre lo leonés.

Teniendo en cuenta todo lo que el Reino de León y más tarde la Región Leonesa han aportado a la nación española, consideramos que se está privando también al resto de españoles de conocer la riqueza cultural que el pueblo leonés ha sumado a la Historia de España.

Una tercera y última vertiente es la política. La Región Leonesa y sus intereses no están representados en las instituciones. La ausencia de interlocutores firmes en el Plan del Carbón, la irrelevancia dada a las conexiones transfronterizas con Portugal, elemento estratégico para los intereses leoneses, el desinterés por la Vía de la Plata, la no inclusión del corredor del Noroeste en las propuestas estratégicas a la Comisión Europea, el borrado a conveniencia de Castilla de aeropuertos y autovías en los mapas de esas propuestas para optar a ayudas o para configurar nuevas infraestructuras transeuropeas, son ejemplos de ello y pone de manifiesto el desinterés, desconocimiento y falta de voluntad para resolver los problemas de asimetría entre la Región Leonesa y la castellana.

Como corolario, pensamos que León sufre un problema institucional grave que deja a los ciudadanos de esta región en estado de indefensión. Los poderes del Estado están obligados a resolverlo, ya que no cabe esperar respuestas espontáneas de la Junta de Castilla y León, si no han existido durante estos 36 años. Desde Proyecto León estamos convencidos de que esta situación debe cambiar porque otra postura, o el mantenimiento de la situación actual, abocará a la insignificancia y desaparición de un pueblo con identidad propia. Por eso la solución autonómica leonesa es la idónea para cerrar este lamentable episodio histórico.


domingo, 22 de diciembre de 2019

¡¡ Felices Fiestas y Próspero Año 2020!!

Desde Proyecto León os deseamos las mejores fiestas navideñas y que el año nuevo 2020 sea especial para todo el mundo y particularmente para la Región Leonesa. 


martes, 7 de mayo de 2019

IDENTIDAD Y ECONOMÍA: Sellos de calidad


Existen en la legislación actual varios niveles de selección en los productos agroalimentarios: los gestionados por el Estado a nivel europeo --Denominación de Origen (DO), Indicación Geográfica Protegida (IGP) y Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG)--, y los gestionados por las Comunidades Autónomas --Marcas de Calidad o Garantía--. Vamos a hacer un repaso de todas ellas dentro de la comunidad autónoma, excluyendo los vinos. 

La autonomía dispone en total de cinco DO -ver Tabla 1-, de las cuales 4 se localizan en la Región Leonesa (dos de ellas compartidas con Extremadura y Asturias) y solo 1 en Castilla.

Así mismo, existen 16 IGPs -ver Tablas 2, 3, 4 y 5-, de las que 7 son netamente leonesas –de la provincia de León–. Esto supone el 43,75% del total de la autonomía.

Además, Zamora dispone de 2 y Salamanca de 3 –una de ellas compartida con Extremadura–. La suma de las IGPs de la Región Leonesa supone un 68,75% del total de la comunidad autónoma. 

Por añadidura, también participan del sello “Lenteja de Tierra de Campos” –León, Zamora, Palencia y Valladolid– y del sello “Lechazo de Castilla y León”.

Si añadimos éstas a las IGPs exclusivas de la Región Leonesa, obtenemos que el 81,25% se encuentran mayoritariamente en las provincias de León, Zamora y Salamanca. Podemos por tanto empezar a deducir que, si la Región Leonesa es la que más sellos de DO e IGP dispone dentro de la comunidad, se debe al territorio, la producción y método de elaboración diferenciales que se aplican históricamente a los productos agroalimentarios; tratamiento que no se da en otras zonas del espacio comunitario ni del resto del país. Las comarcas y sus ríos, (muchas de ellas integradas en Reservas de la Biosfera), la climatología, la forma de poblamiento, los sistemas de propiedad de la tierra y de los medios de producción, la estructura social y económica marcada por los Concejos y la tradición en las cocinas leonesas, entre otros, son factores que determinan desde la calidad en origen del producto, hasta el procesado de los alimentos a lo largo de la historia. 

Como ejemplo, la Cecina de León ha alcanzado fama mundial. El proceso de curación que se ha obtenido en el clima atlántico leonés ha dado a este elaborado una singularidad inigualable. Es un producto identitario, que hunde sus raíces en la estructura social de la colectividad leonesa. Nuestros antecesores han sabido transmitir de generación en generación su buen hacer y su adaptación al medio para que ahora podamos no solo disfrutar de unos manjares de una altísima calidad sino sentirnos orgullosos de este patrimonio. El modo en que se elaboran estas exquisiteces agroalimentarias forma parte de la idiosincrasia leonesa, diferente a la andaluza, murciana, castellana… La manera de preparar los alimentos forma parte de nuestra identidad como pueblo. Los productos de conservación y la amplitud, variedad y dispersión de la panoplia gastronómica tradicional leonesa hablan de un pasado ligado a tierras frías y compartimentadas, en las que la autosuficiencia familiar y de la comunidad de aldea eran las claves para sobrevivir. El cuadro gastronómico tradicional de la Región abarca una gama de registros descomunal.

Existen además un importante repertorio de alimentos con Marca de Garantía -ver Tabla 6-, y disponemos de otros alimentos diferenciales y característicos de esta Región que no están protegidos bajo un sello identificador como la Morcilla de León, la Androlla del Bierzo, el Chosco Omañés y Lacianiego, la Androja Riañesa, los Arvejos de Riaño, los Garbanzos de Pico Pardal, los Dulces de Patata del Bierzo Alto, las Peras Asaderas de las Arrimadas, los puerros de Sahagún, las Castañas de Noceda, la uva Negro Saurí del Páramo de Payuelo, el alubión de Sanabria, el Lechón de Zamora y muchos más.

Analizando estos datos la provincia de León es probablemente la que más sellos de calidad (DO, IGPs y Marcas de Garantía) presenta en el panorama nacional: dieciséis. Dentro de la comunidad autónoma es la líder indiscutible de la singularidad alimentaria. Además, la Región Leonesa prevalece sobre la Región Castellana: posee más de la mitad de los productos cualificados, teniendo en cuenta que comprende solo un tercio de las provincias autonómicas. 

Desde Proyecto León, siempre preocupados por la economía leonesa, reflexionamos sobre la importancia de la identidad y su influencia en el sistema económico. Observamos que, a la vista de los datos precedentes, es fundamental potenciar este binomio identidad-economía como forma de explotar los recursos de León e integrarlos en los modernos flujos económicos. No entendemos, por tanto, que desde la Junta de Castilla y León se hable de crear un parque industrial agroalimentario en Valladolid. Los datos indican que debería radicarse en la región que más productos de calidad agroalimentaria aporta. No hacerlo así perjudica los intereses económicos de la Región Leonesa por difuminar sus potencialidades. Mancomunar con la Región Castellana, que apenas cuenta con artículos de calidad diferenciada, nos lesiona económicamente.

Los productos de la Región Leonesa ya tienen un reconocimiento agroalimentario en el contexto nacional y a veces internacional. Incrementemos nuestra imagen con empresas manufactureras del sector y con productos con sello de calidad de la provincia y de la región más diferenciados y rentables en el mercado agroalimentario. Su influencia en la prosperidad económica del territorio se alcanza a través de la fijación de productores en las propias comarcas –parte de ellas en esa España vaciada-, y de la proyección leonesa en el exterior a través de sus alimentos. Potenciemos nuestra identidad gastronómica regional como garantía no solo de calidad de nuestros productos sino de prosperidad económica y notoriedad internacional.

Es necesario vigilar la acción de la Junta de Castilla y León para que no persistan en el error de confundir las dos regiones desde el punto de vista agroalimentario o desde cualquier otro, ya que se traduce en un perjuicio para los intereses económicos de León. 







lunes, 17 de diciembre de 2018

CARTA A LOS CANDIDATOS DESDE PROYECTO LEÓN


Están en el horizonte las elecciones municipales y autonómicas, y los partidos políticos se apresuran a ultimar sus candidaturas. Los ciudadanos, en general, desconocemos los méritos que adornan a los potenciales aspirantes, y persiste una dolorosa ausencia de propuestas sobre nuestro futuro, fuera de promesas difusas, genéricas y bien intencionadas. Nos tememos lo peor.
En León la crisis del carbón se veía venir desde, al menos, los años 80 del pasado siglo, es decir, con tiempo suficiente para buscar alternativas y al final nos ha pillado el toro. ¡Nos ha pillado el toro! Ya somos la penúltima provincia en tasa de actividad. Estamos en los peores puestos en despoblación, envejecimiento, y nuestros jóvenes emigran en masa por falta de oportunidades, especialmente si están bien formados. Y no es por falta de predisposición de los leoneses para la lucha por el futuro, ya que triunfan en los innumerables destinos fuera de León a los que llegan, sino por la falta de oportunidades, de orientación y de un relato a medio y largo plazo de nuestro futuro.
En estas circunstancias nos inquieta que los partidos políticos y los candidatos que nos van a representar dentro de unos meses, no hayan propuesto ya sus recetas para tamaños problemas. Mientras tanto las empresas “caza subvenciones” se enseñorean de esta provincia para luego provocar  la “sorpresa” de nuestros representantes cuando se van. O como se dice ahora, cuando se “deslocalizan”, que suena más dulce. Pero todo esto es simplemente una constatación de la realidad en la que no hace falta insistir, puesto que la conocemos todos sobradamente.
En Proyecto León lo único que nos gusta de los problemas son las soluciones, por lo que estamos esperando ansiosos las propuestas de los partidos políticos: cuál es su estrategia a corto y, especialmente, a medio y largo plazo. Nos gustaría conocer sus expectativas en términos de resultados cuantificables. En definitiva, necesitamos saber cuál es su visión de León  a 10 años y los pasos concretos a dar para conseguirlo.
Tenemos sectores con mucho potencial a desarrollar como el agroalimentario, el farmacéutico, el logístico o las nuevas tecnologías. Nuestro patrimonio natural y monumental es de los más completos y sobresalientes de España. Tenemos leoneses, muchos en la diáspora, muy bien formados, con gran experiencia profesional y de gestión, y con ganas de volver y trabajar en su tierra.
Por otro lado estamos saturados de mítines sin sustancia. No queremos saber cuál es su opinión sobre  los demás grupos políticos, que ya nos consta que es mala. Deseamos conocer cuáles son sus recetas para resolver nuestros problemas y cuáles son los resultados medibles que esperan de cada una de ellas.
Señoras y señores candidatos o aspirantes a candidatos: éste es el momento; aprovéchenlo. Estamos en una situación tan grave que cualquier propuesta concreta es seguro que nos viene bien. Pero, por favor, propongan algo. Los leoneses  lo esperamos ya sin uñas que morder: estamos en los muñones.

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Entrevista en la Cadena SER a Proyecto León

Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestad...

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