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martes, 1 de febrero de 2011

Elecciones y autovía sociológica a Portugal

Proyecto León viene defendiendo la conexión por autovía entre León y Bragança como una infraestructura básica de comunicación con el norte de Portugal. Este enlace debería verse precedido por lo que hemos denominado como “autovía sociológica”, un vínculo menos tangible que una vía geográfica, pero aun más  importante para el futuro de los dos territorios. El entramado sociológico está basado en el fomento de las relaciones entre los leoneses y los vecinos transfronterizos, y en el descubrimiento de las numerosas oportunidades de ocio, negocio, cultura, etc. por ambas partes. Son estos intereses los que han de fraguar la necesidad de esa comunicación, inexplicablemente olvidada hasta hoy.
El territorio norte de Portugal, cuya puerta para los leoneses es Bragança y el departamento de Tras os Montes con el que nos unen fuertes lazos culturales, reúne en una superficie similar a la que suman León y Zamora una población de más de 4.000.000 de habitantes, que suponen más de un tercio de la población total del país. En ese espacio se concentra el 70% de las industrias que exportan el 45% de la producción de Portugal.  Sus principales sectores son el textil -en proceso de un profundo  ajuste-, calzado, cuero, madera, muebles y construcción.
Presenta dos debilidades importantes: el paro, que alcanza el 11%, prácticamente la media del país -si bien es la mitad de porcentaje que en España- y la agricultura, que ha sufrido una desastrosa aplicación de la PAC. La pretendida mejora de la productividad por la política agraria común no se alcanzó, por lo que su oferta ha llegado a ser insuficiente incluso para atender la propia demanda interna.
La futura autovía León – Bragança abrirá un corredor estratégico hacia el Norte de Portugal. El núcleo más importante es Oporto, ciudad que con 1.250.000 habitantes  y una superficie que es tres veces la de Ponferrada, se erige en cabecera del área. En el Gran Oporto hay una  fuerte concentración industrial en torno a un importante puerto de mar -en Leix­oes-, las bodegas de vino de Oporto -en  Vila Nova de Gaia-, y las fábricas de muebles y de filigranas de oro y plata -en Gondomar-. Asimismo, dispone de un importante nudo ferroviario en Ermesinde, con un sólido centro empresarial.
Por otra parte, para el espacio Norte de Portugal, León y su área de influencia conforman un gran centro de gravedad. Nuestra concentración humana es destacada en la escala portuguesa, donde León sería el tercer casco urbano en dimensiones poblacionales. Los atractivos artísticos, las estaciones de esquí y el turismo de montaña, las ofertas de ocio en general, la capacidad de consumo y nuestra industria agroalimentaria son aspectos de gran interés para los portugueses, que debemos divulgar.
Ante esta perspectiva, Proyecto León opina que el desarrollo de las relaciones con el norte de Portugal aparece como una prioridad para los intereses de León. Los intercambios con Portugal son irrelevantes en la actualidad y por lo tanto el posible incremento es enorme.  Calcular los beneficios que conllevaría este nuevo vector económico es todo un desafío. Por esta razón opinamos que los partidos políticos deberían incluir en sus programas para las elecciones locales y autonómicas medidas concretas que estimulen las relaciones entre León, Astorga, La Bañeza, Sta. Mª del Páramo, Valencia de Don Juan -y por extensión con el Bierzo, la Montaña, etc.-  con Bragança, Vila Real, Braga y Oporto.
Son las cabeceras urbanas y sus agentes económicos, culturales y sociales, especialmente en el caso de España, las que pueden catalizar esta oportunidad emergente para convertirla en una pieza clave del desarrollo. Mucho más en plena crisis, cuando cualquier esfuerzo dedicado al despliegue de esta reubicación estratégica puede reportar negocios, empleos y, al fin, progreso en todo el área.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Concentración municipal y crisis económica

Sobradamente conocida es la actual depresión económica que atraviesa el país. Observamos las medidas con que el gobierno de la nación reacciona juzgándolas como más o menos acertadas, aunque hasta ahora incompletas.  La reducción de un 5% de media en los salarios de los empleados públicos, la congelación de las pensiones, la reforma laboral, la subida de impuestos y la reciente desaparición del subsidio a los parados de larga duración afectan  a una gran masa de población, pero se manifiestan insuficientes como racionalizadoras del gasto público. Es más, creemos que adolecen de una acusada parcialidad. ¿Cuándo se abordará, por ejemplo, la reforma y racionalización de las instituciones públicas?
Nuestra provincia no presenta en términos generales una arquitectura institucional muy diferente a la del resto del país. Sin embargo existe un detalle diferenciador respecto a otros territorios cercanos como Galicia y Asturias: el gran número de municipios con una población poco significativa en el cómputo global. De los 211 que configuran nuestra provincia, un total de 141 presentan una población inferior a los 1.000 habitantes. Algunos no llegan a los 100. Estos ayuntamientos están obligados a soportar los gastos corrientes que genera la entidad, los gastos de personal, incluyendo los de alcaldes y concejales, ... Además, la ley obliga a dotar servicios como alumbrado público, traída de aguas, alcantarillado, limpieza… cuyos costes son superiores a las posibilidades de lo recaudado.
Pese a tímidas medidas de ahorro, como compartir el secretario municipal, el colapso económico de numerosos ayuntamientos, que desde hace tiempo se venía intuyendo, está cercano. Sirvan como ejemplo la situación crítica por la que atraviesan tanto la capital como algunos municipios del alfoz, más visibles por su dimensión y centralidad. Villaquilambre no ha podido afrontar los pagos del servicio de basuras, León ha tenido que renegociar la deuda con Urbaser y San Andrés del Rabanedo mantiene sin visos de solución una estratosférica deuda con los proveedores. Pero en los pequeños entes locales aparecen también los primeros signos de estrangulamiento: gastos corrientes a los que no se puede hacer frente, empleados que tardan en cobrar las nóminas, proveedores que no reciben el pago en los plazos comprometidos, nula o casi nula capacidad de endeudamiento…
Aunque son muchos los apaños para maquillar la grave situación hasta las elecciones de mayo, algunos de nuestros ayuntamientos no tardarán tras éstas en  encontrarse en la quiebra. Urge por tanto, una reestructuración municipal, concentrando por un lado pequeños y desfasados entes administrativos y por otro grandes e inviables por mala administración y pérdida de personalidad propia. De la reforma han de surgir entes que reúnan más población y que uniformicen la prestación de servicios, como los del área metropolitana de León. El objetivo ha de ser configurar instituciones cuyo prócer represente a un número significativo de ciudadanos y que esté investido de una autoridad moral y territorial de la que ahora carece. De esta manera no sólo se conseguirá una racionalización del gasto público, una liberación de recursos y un reparto más eficaz de prestaciones, sino que podremos afrontar los próximos decenios con instituciones más ágiles, eficaces, capaces y suficientes.
Los concejos, que se constituyen como un hecho diferenciador de nuestra provincia, han venido funcionando con rigor y eficacia desde hace siglos hasta hace unos decenios. En esta situación se configuran como un capital fundamental en una reestructuración de las entidades municipales. En Proyecto León abogamos por una concentración de ayuntamientos previa a las elecciones de mayo a la vez que lo entendemos como una oportunidad para potenciar las Juntas Vecinales, imbricarlas en el entramado municipal y dotarlas nuevamente del contenido social que han ido perdiendo.  No desperdiciemos, pues, la ocasión para superar nuestras debilidades y poder salir de la crisis con estructuras fuertes, homologables con el resto de Europa, que nos permitan afrontar los exigentes retos que, indudablemente, va a traer el futuro.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Finanzas y fusión de municipios

El grupo de opinión Proyecto León propone profundizar en el debate de la fusión de municipios a la vista de las crecientes dificultades financieras y fiscales. La concentración es uno de los instrumentos más eficaces de desarrollo para nuestra tierra ya que, concluida ésta, se podrían prestar más servicios con menos coste; especialmente en las áreas que están sufriendo una mayor despoblación.
Los ayuntamientos españoles se ven obligados a devolver al Gobierno Central parte de los fondos recibidos como anticipo en 2008 y 2009, puesto que la recaudación fue inferior a la prevista. Por otro lado, se limita el endeudamiento a partir de 2011 y los ingresos propios también son muy bajos. En consecuencia, numerosos ayuntamientos en los próximos meses, además de no poder proporcionar apenas servicios a los ciudadanos, se verán colapsados. Varias entidades ya no han podido hacer frente a los gastos corrientes, otras reclaman reiteradamente el aplazamiento del pago de las cuotas a la Seguridad Social… Desde la Federación Española de Municipios y Provincias se apunta la posibilidad de numerosas declaraciones de quiebra técnica y que a finales de año el 30% no puedan hacer frente al pago de las nóminas.
Ante la descapitalización en que se ven sumidos los entes municipales, Proyecto León apunta una vez más hacia la fusión de los mismos para favorecer la eficiencia en el gasto público. Centrándonos en nuestra provincia, según la Ley de Bases de Régimen Local (Tít. II, Cap. III, Art. 26.1.a): “Los municipios por sí o asociados deberán prestar, en todo caso, los servicios siguientes: alumbrado público, cementerio, recogida de residuos, limpieza viaria, abastecimiento domiciliario de agua potable, alcantarillado, acceso a los núcleos de población, pavimentación de las vías públicas y control de alimentos y bebidas”. En León, además, contamos con las juntas vecinales, que permiten cierta autogestión y control de los servicios por parte de los pueblos. Esto podría ser muy ventajoso bajo la tutela de ayuntamientos fuertes, capaces de imponer racionalidad. Por el contrario son muchos los que incumplen la ley, dada su incapacidad financiera.
La Ley de Régimen Local explicita que “sin perjuicio de las competencias de las comunidades autónomas, el Estado, atendiendo a criterios geográficos, sociales, económicos y culturales, podrá establecer medidas que tiendan a fomentar la fusión de municipios con el fin de mejorar la capacidad de gestión de los asuntos públicos locales” (Tít. II, Cap. I, Art. 13.3). Asimismo en el Artículo 13.2 advierte “La creación o supresión de municipios, así como la alteración de términos municipales, se regularán por la legislación de las comunidades autónomas sobre régimen local, sin que la alteración de términos municipales pueda suponer, en ningún caso, modificación de los límites provinciales”. En resumen, la responsabilidad de esta fusión municipal estaría en la autonomía y en el Gobierno Central.
En el caso de la Junta de Castilla y León la cuestión resulta especialmente candente. Si España cuenta con un total de 8.115 municipios, esta autonomía reúne la asombrosa cifra de 2.248, más de la cuarta parte. Galicia, con una población un poco superior, cuenta 315 y aún así ha abierto el debate de la fusión municipal, con el criterio de concentrar municipios de, al menos, 15.000 habitantes. Parece evidente que el ente castellano y leonés debiera acometer una inexcusable reconversión que racionalice el uso de los recursos económicos municipales y mejore la prestación de servicios en la autonomía más extensa de Europa.
Sin embargo no podemos dejar de lado a las diputaciones, que pueden proponer al gobierno autonómico reformas, pese a no tener capacidad ejecutiva. La Ley de Bases de Régimen Local expresa que “son fines propios y específicos de la provincia garantizar (…), y en particular, asegurar la prestación integral y adecuada en la totalidad del territorio provincial de los servicios de competencia municipal” (Tít. III, Art. 31.2). Dado que es conocido que muchos ayuntamientos no prestan los servicios a los que la ley obliga, la diputación debería obrar en consecuencia proponiendo una fusión en los casos que proceda.
En resumen, según nuestro criterio existe cierta dejación de funciones en los diferentes niveles institucionales. Es palmaria la necesidad de una fusión municipal urgente. En un camino lógico la diputación debería justificar una propuesta ante la autonomía. A su vez, la autonomía debería hacer una consulta no vinculante a los municipios afectados. Por último se debería cerrar el nuevo modelo con las correcciones correspondientes y remitirlo al Consejo de Estado para su aprobación e implantación.
De lo contrario, existe una alta probabilidad de que en unos meses muchos municipios queden bloqueados. Entonces el Gobierno de España podría establecer unos criterios fijos para todo el territorio, sin adaptación local alguna, y sobrevendría una fusión municipal por decreto. En manos de las instituciones locales y autonómicas está evitar este lamentable desenlace.

Publicación en La Crónica





sábado, 11 de septiembre de 2010

Jornada Técnica sobre el PRAT del Corredor de la Plata y la Autovía León - Bragança

El pasado 6 de septiembre, Proyecto León ha participado en la 3ª Jornada Técnica sobre el Plan Regional de Ámbito Territorial (PRAT) en relación con el Corredor de la Plata.
Nuestra exposición estuvo basada en la explicación del Plan Regional de Ámbito Territorial del Corredor de la Plata, el potencial de desarrollo que presenta para el rururbano León-Benavente-Astorga y su vinculación a la autovía León-Bragança como elemento integrador con el norte de Portugal, que conectaría el rururbano leonés con una masa poblacional de 4.000.000 de habitantes y con el puerto de Oporto.
Asistieron representantes de más de veinte ayuntamientos, entre ellos León, Benavente y Bragança.
Javier Chamorro, vicealcalde de León, fue el encargado de dar la bienvenida a todos los asistentes. Participaron como ponentes:
Mariano Torre, Jefe Territorial de Medioambiente de la Junta de Castilla y León.
Eduardo Dias Pereira, el Cónsul de Portugal en León.
Javier Callado, Maite Fernández y Anselmo Reguera del colectivo "Proyecto León".
Martín Manceñido, Secretario General de la “Asociación Autovía León-Bragança ejerció de moderador de la mesa.
Posteriormente en la Mesa Redonda, intervinieron Santiago Ordóñez en representación de IU de León, los profesores José Luis Gavilanes y Miguel Anta, los alcaldes de Bustillo, Chozas, Truchas, Valdevimbre, Benavente (Zamora) y Bragança (Portugal), el representante de la Cámara de Comercio e Industria de León, Francisco Rodríguez, entre otros.
Rui Caseiro, Vicepresidente de la Cámara Municipal de Bragança, ofreció su colaboración y apoyo desde Portugal para que el tramo de la autovía entre La Bañeza y la frontera con Portugal, superado Puebla de Sanabria, se incluya en el PEIT del Ministerio de Fomento, como complemento inevitable a lo ya acometido por la Junta de Castilla y León con el tramo León-La Bañeza, cuyo estudio informativo finalizará el próximo mes.
Todos los medios se han hecho eco de la noticia, entre ellos Leonoticias y el digital Ibañeza.es. Aquí están los enlaces:
Los participantes en la Jornada Técnica

Los miembros de Proyecto León durante su intervención



lunes, 7 de junio de 2010

Fusión municipal y comarcalización

El Fondo Monetario Internacional está descubriéndonos un itinerario de ajustes para los países más afectados por la crisis financiero-fiscal. Dicha cadena de medidas puede ser reconocida por su aplicación a Grecia en las últimas semanas. En los días precedentes se ha comprobado cómo, casi en la misma medida, los pasos se están aplicando con cierta urgencia en otros países y entre ellos, en España. Una de las medidas que parece obvio que sea trasladada es la concentración municipal y la racionalización de los escalones de la administración pública por su manifiesta irracionalidad.
Proyecto León elaboró en 2009 una propuesta de fusión de ayuntamientos para la provincia de León con el fin de explorar una mejoría de la deteriorada eficiencia municipal. La propuesta, un modelo planteado para debatir, perseguía una estructura con dos tipos de municipios: unos netamente urbanos y otros puramente rurales, que aglutinasen al menos 1.000 habitantes. Así se aspiraría a especializar la gestión municipal para enfocar la solución de problemas específicos, como el abandono de los ancianos en pueblos semivacíos o la mala utilización de los bienes comunales.
A consecuencia del turbulento proceso de ajuste que sufre la economía española han surgido voces que abogan por la comarcalización como alternativa a la concentración. Proyecto León no puede estar de acuerdo si eso implica la creación de un nivel más en la administración, confusa ya en términos de competencias e innecesariamente aparatosa. Por el contrario, si se plantea como una concentración municipal en torno a las cabeceras creemos que puede ser una alternativa plausible. Una reestructuración de este tipo no evitaría el abandono de las zonas más ruralizadas, como ha demostrado la experiencia, pero no es menos cierto que fortalecería definitivamente una red de poblaciones con una oferta de servicios diferencial capaces de abarcar todo el territorio. Como complemento habría que dar un papel relevante a las juntas vecinales, cuyos presupuestos debieran ser supervisados desde los ayuntamientos y su estructura dotada de los medios necesarios para desempeñar localmente ciertas competencias municipales.
Sin embargo no podemos estar de acuerdo en otro aspecto que se reclama: la desaparición de las diputaciones provinciales. Creemos que es necesario conectar directamente la elección de sus equipos directivos con la voluntad popular, pero en otro orden de cosas, las diputaciones son organismos especialistas en sus territorios. En consecuencia serían las delegaciones territoriales de la autonomía las que deberían subsumirse en las diputaciones por pura economía de medios. La autonomía debiera traspasar la capacidad ejecutiva de sus competencias a la institución provincial. Ese modelo, que se aproximaría al de las autonomías uniprovinciales, reproduce una estructura cuyos resultados destacan poderosamente sobre el resto y con la que se conseguirían eliminar muchas de las actuales duplicidades administrativas.
En definitiva, Proyecto León propone un mapa de concentración municipal en torno a 23 cabeceras, que se acerca a la comarcalización, pero evitando sus prescindibles sobrecostes. Es un modelo alternativo al que propusimos anteriormente. Cuenta con la ventaja de que puede tener un carácter más de largo plazo al no verse tan azotado por la despoblación, pues las cabeceras mantendrían un notable contingente poblacional en cualquier escenario a varios decenios vista.
Ambas propuestas definen caminos que probablemente haya que recorrer en unos meses, por lo que Proyecto León aboga por un debate sin límites del que los leoneses van a salir, sin duda beneficiados.





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Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestad...

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