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domingo, 16 de diciembre de 2012

Municipios: una dejación injustificable


Proyecto León defiende la fusión de municipios como una herramienta necesaria para que los ciudadanos reciban el máximo de servicios con el mínimo de gastos administrativos. Esto es debido a que la distribución de la población en León -y en España en general- ha sufrido cambios radicales en los últimos decenios. Los ciudadanos se han concentrado en las áreas metropolitanas -una o dos en la mayoría de las provincias- dejando entre ellas enormes espacios con ayuntamientos casi despoblados.
En consecuencia han aflorado dos disfunciones cada vez más evidentes: en los pueblos se mantiene una costosa estructura administrativa, que otrora resultaba lógica, basada en ayuntamientos sin apenas censo, por lo que carecen de capacidad inversora y de prestación de servicios; por su parte las áreas metropolitanas, formadas por varios municipios que antaño estaban separados físicamente, se han compactado configurándose un solo núcleo urbano, pero mantienen sin cambios las viejas estructuras administrativas.
Los signos más claros de esta situación en León los tenemos en que hay 143 municipios con menos de 1.000 habitantes de un total de 211 (el 68%), y una capital compuesta, al menos, por tres municipios que reúnen 182.000 habitantes gobernados por 3 alcaldes y 62 concejales, cuando en Burgos, de un tamaño similar, se hace lo mismo con un alcalde y 26 concejales.
Para que nos hagamos una idea de lo que esto supone podemos poner como ejemplo los ayuntamientos de 600 habitantes aproximadamente (Fresno de la Vega, Almanza, Toral de los Guzmanes, Destriana, Benuza ...). Son entidades con un presupuesto anual en torno a medio millón de euros. Un 10% han de dedicarlo a pagar al secretario del Ayuntamiento y sus seguros sociales. Otros 400.000 euros se suelen ir en gasto corriente (salarios, cobros del alcalde y concejales, luz, calefacción, gastos financieros...). La capacidad de inversión queda reducida a unos 50.000 euros, a repartir normalmente entre varios pueblos. Por esta causa defendemos que el papel de las juntas vecinales debe ser fundamental para el sostenimiento de los servicios; potenciadas y bien gestionadas, son las administraciones más cercanas al ciudadano del mundo rural y las de funcionamiento más económico.
Proyecto León cree que la fusión permite reducir drásticamente las partidas dedicadas a políticos y burocracia, así como racionalizar las de personal y servicios al ser compartidas por más población. Proyecto León estima el ahorro de una fusión municipal en costes de administración en un rango que va del 10% al 30%, según ayuntamientos. Por esta razón la misma debe ser una prioridad en la reflotación de la economía de la Región Leonesa y de España en general.
Por contra, el Presidente del Gobierno se ha reunido con el de la Federación Española de Municipios y Provincias sobre éste particular, mostrando interés por paralizar cualquier avance en la reestructuración municipal, mientras que no hemos observado interés alguno por otras cuestiones de interés general como las ayudas a entidades financieras quebradas y liquidables, por preservar el carácter público del sistema nacional de salud, o por vigilar la limpieza de la selección del personal público. En este marco, el retraso de una reordenación de la administración pública local plagada de ineficiencias y sobrecostes, denota, a nuestro juicio, síntomas de una grave descomposición de la autoridad del Estado frente a  intereses políticos particulares. Las administraciones locales presentan un malgasto identificado y evidente cuya corrección debiera ser inmediata.

martes, 20 de noviembre de 2012

Algunos problemas importantes del área rural


Estamos asistiendo últimamente a una generalización de teorías que atribuyen la situación de práctico desamparo del área rural a la profunda crisis económica que sufrimos. Estos análisis suelen ser desarrollados por intelectuales de la ciudad que o conocen el campo por sus visitas en plácidos días de buen tiempo, o por las cicatrices de una vivencia rural en su juventud, que han sido borradas en los largos años de experiencia urbana.
Castrillo de los Polvazares.
Fuente: http://xn--rutas-por-espaa-crb.bricopage.com/taxonomy/term/156
Conviene recordar, por tanto, que el área rural tenía los mismos problemas en la época de bonanza, -hace cinco o diez años, cuando éramos una sociedad rica-, que a día de hoy: ya existía un paro agrícola en crecimiento, mientras los puestos de trabajo que se generaban eran ocupados por los inmigrantes ante la falta de interés local; se producía un éxodo masivo de habitantes hacia la ciudad y, como mal menor, a la cabecera comarcal; envejecía la población rural; se masculinizaban los pueblos; nuestros niños tenían que hacer uso de un incómodo transporte escolar; ir al médico suponía desplazamientos de varios kilómetros, salvo en algunos casos en que te daban las recetas y te medían la tensión en el pueblo un día a la semana…
De esta larga lista de problemas y desventajas que teníamos -y tenemos-, capitalizamos los más gravosos en tres:
-En vez de enseñarnos cómo se puede vivir dignamente de nuestro trabajo en la comarca correspondiente y a sentirnos orgullosos de ello, nos enseñaron a subsistir con subvenciones: por ser agricultores, por ser ganaderos, por vivir al lado o dentro de un parque nacional,….. Pero hasta los menos reflexivos sabían que no es un sistema sostenible y que, antes o después, esos políticos que conocen bien la importancia del área rural -o al menos eso dicen- iban a priorizar sus privilegios y empezarían los recortes. Luego, nunca mejor dicho, consiguieron “pan para hoy (algunos comían chorizo) y hambre para mañana (los del chorizo seguirán 
Éxodo rural
Comarca de La Valdería, León, España. 1975.
Fuente: http://seminariorural2011.blogspot.com.es/2011_09_01_archive.html

comiéndolo porque, dicen, son la base de la democracia)”. Es sorprendente, por ejemplo, cuando se recrimina que no hemos acometido suficientemente la modernización de las explotaciones agrarias: ¿pero alguien ha vigilado el destino de las subvenciones para que se dedicaran a ese fin y a mejorar la calidad de vida de sus propietarios en el futuro, en lugar de destinarlas a comprar pisos en la ciudad?
-Servicios fundamentales de difícil acceso, donde se incluyen la sanidad, la educación y el entretenimiento, no existen o son deficientes. Y no es que queramos disponer de ellos a pie de puerta, sino al menos en el área comarcal, donde se pueda acceder con un transporte público adecuado. El transporte a la carta fue un buen principio pero se quedó en prácticamente nada. No obstante, bien desarrollado y complementado por nuestros regidores públicos, junto a la dotación de servicios en ese ámbito, pueden suponer la solución a este déficit. Y estamos hablando de bastante menos dinero del que necesita Bankia, por ejemplo.
-Faltan modos de ganarse la vida con un cierto recorrido temporal. A muchos de los que viven o vivimos en el área rural nos gustaría que existiera en la comarca una actividad económica adecuada que lo permitiera. Pero no es así en general, sino al contrario: nuestro recorrido profesional se reduce a casi nada con frecuencia. Por esta razón se despierta en nosotros ese afán nacional por ser funcionarios o similares: “Yo me sacrificaré, pero quiero que mis hijos tengan la oportunidad de….” Y por esa causa también la población rural se va a la ciudad utilizando la mejora de las comunicaciones en sentido inverso al deseado, es decir, para irse a vivir al mundo urbano y que sea  el padre o la madre de familia, o ambos,  los que se desplazan a trabajar cada mañana al área rural. No hay más que circular por nuestras carreteras a diario sobre las ocho de la mañana y ver la cantidad de profesionales que hacen ese recorrido.

Pasado y presente de los núcleos rurales.
Fuente: Internet y elaboración propia
Pues bien, ahí tienen nuestros políticos tres puntos de mejora, tres objetivos en los que trabajar y cuyos progresos resultan medibles. Porque, al hilo de esto, da bastante rabia observar que echándole la culpa a la crisis ya se tiene la conciencia tranquila y la iniciativa anulada.
Hay algunos otros capítulos dignos de mención en los que no nos extenderemos, pero sobre los que hay que actuar:
Los Grupos de Acción Local (GAL) son uno de ellos. Se pensó que sirviesen para obtener un desarrollo armónico, integral y cohesionado del área rural. Viendo los resultados conseguidos hasta ahora y la gran cantidad de dinero invertido, dan ganas de llorar.  También aquí se repite la problemática de la mala gestión de las subvenciones, pero en este caso utilizadas para emplear a los propios políticos locales y amigos. Los altos objetivos a conseguir pasaron a un segundo plano, limitándose con frecuencia a dar salida al dinero asignado, a fin de no perderlo, en proyectos de escasa relevancia, o si la tienen, sin continuidad.
Actividad económica en los pueblos de León
Fuente: http://www.quesosyembutidosdecoladilla.com/
Otro capítulo crucial, extensamente tratado por Proyecto León, es la llamada de atención a los políticos de nuestros inviables microayuntamientos rurales -por su incapacidad económica y de prestación de servicios- cuando centran el discurso argumentando que cobran muy poco y que prestan servicios a costa del sacrificio personal. Eluden que están justificando una estructura administrativa innecesaria y superada. Los ciudadanos del área rural no necesitamos tanta gente sacrificada por nosotros mientras asfixian los presupuestos; necesitamos servicios, actividad económica y enfoques de desarrollo en la propia comarca viables a largo plazo. Para eso, la concentración municipal y la restitución y supervisión de las Juntas Vecinales son elementos principales en el futuro de las comarcas leonesas, que están cargadas de diversidad y de posibilidades para numerosos emprendimientos.

martes, 9 de octubre de 2012

Proyecto León en La 1 y Canal 24 Horas de RTVE

Recientemente los reporteros del programa Repor de RTVE hicieron un trabajo sobre fusiones municipales en el que participó nuestro grupo.

El programa se ha emitido en La 1 y en Canal 24 H.

Aquí están los enlaces al vídeo del programa. También se puede ver con más calidad, en la sección "Televisión a la Carta" de la página web de RTVE y en el canal de Youtube:




Repor - RTVE (1/3)


Repor - RTVE (2/3)




Repor - RTVE (3/3)







martes, 2 de octubre de 2012

La reforma pendiente de la Administración Local


Pese a los numerosos anuncios de reforma de la administración local que ha efectuado el Gobierno de España en los últimos meses, a día de hoy se desconoce cuál va a ser ésta en su conjunto. La única propuesta que ha trascendido al respecto sobre esta reorganización administrativa es la relativa a la supresión de las Juntas Vecinales y Entidades Locales Menores. No deja de ser cuando menos sorprendente que pretendan eliminar el único escalón administrativo que no genera gasto alguno al Estado, ya que estas entidades se autofinancian.

Pendones Leoneses
Fuente: http://raigame.blogspot.com.es/2012/10/pendones-leoneses-fotos.html

En este sentido las Juntas Vecinales (en León es así prácticamente en todos los casos), son propietarias de muchos bienes comunales que gestionan secularmente con acierto y consenso democrático a través de los concejos. Causa perplejidad la pretensión liquidadora, ya que si desaparecen estas entidades, los bienes que les pertenecen (por derecho, por historia y por ley también a los habitantes de esos pueblos), pasarían a ser propiedad de los ayuntamientos, así como su gestión y los beneficios que reportan. En definitiva se trata de todo un expolio.

Por otro lado parece que la actuación de diversos grupos de interés puede llegar a doblegar la voluntad de convertir esta reforma en una herramienta de reducción y racionalización del gasto público. El descenso en la recaudación de impuestos sumado a los profundos cambios de la población española, que ha supuesto la concentración en las ciudades y áreas metropolitanas, y la práctica desertización de grandes áreas rurales exigen reestructurar en profundidad la organización de municipios, diputaciones y autonomías por razones de interés general.

Nuestro colectivo cree que el primer paso para realizar cualquier análisis de las necesidades es reconocer los problemas que actualmente atenazan a nuestro entramado institucional. El primero es que nuestras ciudades y sus áreas periféricas han crecido hasta fundir la trama urbana en sus bordes. En esta situación no hay diferencia ni separación entre muchas capitales de provincia y los municipios contiguos. Estas áreas metropolitanas operan como una sola unidad económica y social en la que los ciudadanos interactúan libremente. Sin embargo la administración local no ha asumido ese cambio y estas zonas urbanas permanecen fraccionadas innecesariamente en varios municipios.

No existe una explicación racional ligada al interés común que justifique el mantenimiento de tantos municipios con todos sus gastos, autoridades y unidades administrativas, que complican cualquier tramitación o mejora de los servicios a los ciudadanos. Por esta razón todas las ciudades deberían experimentar una “compactación institucional” que adapte la dimensión municipal a la social y económica. Proyecto León viene abogando por la fusión de municipios desde 2008 a fin de paliar esta situación que convierte a las ciudades en conjuntos polimunicipales desordenados e ingobernables.

Una propuesta de reorganización basada en cabeceras comarcales
Fuente: Elaboración propia

El segundo problema que se debe asumir es el profundo despoblamiento de muchas zonas rurales, lo que ha llevado a sus ayuntamientos a perder relevancia, presupuesto, operatividad y justificación de su propia existencia. Más aún  si consideramos que la red de comunicaciones actual permite a los ciudadanos desplazamientos más lejanos en distancia con mucha más seguridad y en menos tiempo. Asimismo, la introducción de las nuevas tecnologías en la administración facilita a los usuarios la realización de trámites burocráticos desde su domicilio. Es muy gráfico el caso de León, en el que dos terceras partes de la provincia no reúnen realmente ni 70.000 habitantes, mientras que en el tercio restante del territorio se concentran 425.000. En esas condiciones es prioritario garantizar los servicios públicos en las zonas despobladas concentrando las unidades administrativas para dedicar el máximo de recursos a la prestación de servicios, como defiende Proyecto León desde 2008.

Proyecto León está de acuerdo con la declaración de intenciones que apunta hacia una distribución estricta de instituciones y competencias, lo que permitirá acabar con el actual grado de desorden. Sin embargo nuestro colectivo cree que cualquier reordenación de competencias, servicios y estructura administrativa debe ir imprescindiblemente acompañada de un cálculo de los costes de administración. Si se continúa hablando de crear estructuras supramunicipales –en la comunidad de Castilla y León los Distritos de Interés Comunitario- o de supresión de entidades inframunicipales –Juntas Vecinales y Entidades Locales Menores a nivel nacional- sin ponerlo en relación con cifras concretas de ahorro, se estará escondiendo la realidad de la propuesta.

Nadie debe cerrar los ojos ante un descenso de recursos –en cuyas causas no queremos ahondar ahora- que es evidente, duradero e inevitable. En esas condiciones cualquier decisión que se tome ha de tender a reducir los gastos de gestión cuanto se pueda, mantener la prestación de servicios tanto como sea posible y reducir los centros de decisión para agilizar la gestión de unos recursos muy inferiores a los de hace cinco años. Cualquier propuesta que no incluya este detalle económico es inadecuada –por ejemplo ¿cuál es el ahorro generado con la supresión de las Entidades Locales Menores?-  y esconde más que resuelve.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Transporte aéreo: no tan caro

Desde que estalló la crisis parece extenderse una propensión a atacar la apertura de aeropuertos regionales. Son calificados de "obras faraónicas", aunque este tipo de afirmaciones se hacen sin aportar comparación alguna entre los costes de la navegación aérea y los de otros medios de transporte. En Proyecto León hemos evaluado las principales infraestructuras de comunicación, las hemos comparado y puesto que los resultados parecen esclarecedores, queremos aportarlos para conocimiento público. Quizás por esta vía concluyamos con más exactitud qué obras son faraónicas en materia de comunicaciones y qué obras no lo son.

En primer lugar analizamos las autovías, cuyo importe se sufraga íntegramente por la vía de los impuestos. Su coste de construcción por kilómetro fluctúa entre los 3,5 millones de euros y los 15, según se trate de terrenos llanos o montañosos. La media está en torno a los 7 millones de euros, por lo que construir 100 km de autovía supone unos 700 millones de euros. El mantenimiento de cada kilómetro cuesta entre 19.000 y 42.000 euros al año, según la Dirección General de Tráfico. En otras palabras, cada centenar de kilómetros supone al erario público una media de 3 millones de euros extra año tras año. A esto habría que sumarle la factura de coche y combustible, pero esa parte queda fuera de nuestra medición porque lo paga directamente el usuario. Por último, el número de usuarios es el mayor de cualquier medio de transporte.


Añadimos al análisis el coste de las estaciones públicas de autobuses. Por ejemplo la de Ávila, con 17 dársenas, estuvo presupuestada en 5 millones de euros. Las tasas que pagan los operadores vienen a cubrir los gastos de funcionamiento, pero no la amortización de la instalación. En resumen, el transporte por carretera es versátil y popular, pero no barato. La red nacional, aproximadamente 15.600 km, costaría a precios actuales unos 100.000 millones de euros y su mantenimiento requiere gastar casi 400 millones de euros al año.



En segundo lugar podemos hablar del ferrocarril de "Alta Velocidad". Sus vías no son aptas para el transporte de mercancías, lo que obliga a mantener abierto simultáneamente el viejo trazado convencional o a rebajar la velocidad de los convoyes hasta considerarlos de "Velocidad Alta", a fin de disponer así de carriles de doble uso. El coste medio de construcción de vía AVE es de 15.000.000 de euros por kilómetro, por lo que 100 kilómetros suponen 1.500 millones -más del doble que una autovía- y hay que añadir el importe de las unidades de material rodante. Cada tren de 250 plazas supone una inversión de unos 40.000 € por asiento, es decir, unos 10.000.000 de euros en total. A esto se suma el coste de operación y mantenimiento anual por asiento ofertado, que está en torno a los 80 € si la ocupación es total, lo que hace poco probable su cobertura por la venta de billetes.

Hay que añadir a todo lo expuesto la construcción de las estaciones e instalaciones anejas. Esto quiere decir que la alta velocidad, con un número de usuarios infinitamente inferior a las autovías, no cubre ni de lejos sus costes y que la mayor parte de la inversión se hace a fondo perdido, siendo, pues, deficitarias todas las líneas AVE de España. Debido al rango de las cifras económicas que se manejan, el impacto sobre las cuentas públicas es incomparablemente más alto que el de cualquier otro medio de comunicación.

León alcanzará los 200.000 pasajeros/año de Alta Velocidad cuando el AVE esté concluido. Aplicando el precio medio de un billete se descubre que este ferrocarril es la forma más onerosa de desplazamiento de cuantas se ofertan en esta provincia. Mucho más si se tiene en cuenta que algunos de los costes de referencia que aportamos proceden de la línea Madrid-Sevilla -con un nivel de utilización que es muy superior al esperable en León o en todo el noroeste y además el mayor de España-, por lo que en consecuencia son más bajos de lo que resultarán aquí.


Para hacerse una idea, los 2.600 km de AVE en servicio habrían costado a precios actuales 39.000 millones de euros. Pero no concluye ahí la cantidad de recursos que requiere el ferrocarril porque, una vez concluida la línea de Alta Velocidad, habrá que mantener la convencional para el transporte de mercancías y de viajeros de cercanías, aunque con mucho menos tráfico. Sólo el coste de mantenimiento de las líneas AVE en España se cifra en unos 300 millones de euros al año (112.000 € por kilómetro y año, el cuádruple que una autovía). Como se puede apreciar, ser el segundo país del mundo (después de China) en ferrocarriles de Alta Velocidad no sale precisamente barato. En consecuencia, el tren veloz se configura como un medio de transporte estructurante y necesario, pero con unas necesidades de financiación astronómicas y un importante déficit perpetuo.

Respecto a los aeropuertos civiles, son en su mayoría gestionados por una empresa pública: AENA y se mantienen en déficit casi todos, especialmente Madrid y Barcelona, que generaron más de las tres cuartas partes de la deuda. Hay que advertir que no existe un contrato-programa por el que el Estado transfiera fondos a AENA, como en el caso de los ferrocarriles, ni se pone la construcción de las pistas por cuenta del  Estado y a coste cero para la empresa. En un aeropuerto todo se carga sobre la cuenta de resultados y sobre los billetes vendidos.


El Aeropuerto de León costó 88 millones de euros desde sus inicios, menos de la vigésima parte de la vía AVE a Valladolid, y permite viajar a cualquier punto que tenga otro aeropuerto, porque no es lineal y rígido como el ferrocarril. Si los responsables lo potenciasen con vuelos de bajo coste sería rentable, absorbiendo así la amortización de las instalaciones, cosa que nunca se logrará ni con el AVE ni con las autovías. Aún con una explotación deficiente absorbe cifras muy moderadas -unos dos millones de euros por año desde su apertura- que en nada son comparable ni con los otros modos de transporte -cuesta la mitad que mantener una autovía a Valladolid-, ni por ejemplo, con el mastodóntico auditorio Miguel Delibes de la misma ciudad, que mantiene la Junta de Castilla y León -por hablar de una obra que sí es faraónica-.

Por último cabe citar tangencialmente -puesto que es un medio de transporte inexistente en León- la situación de los puertos de mar españoles. Las 28 autoridades portuarias se reúnen en la entidad pública Puertos del Estado, que acumula una deuda monumental de 2.600 millones de euros. A partir de esa cifra sobran los comentarios, ya que cada puerto sale a una media de 920 millones de deuda, nada que ver con un aeropuerto como el de León.


En resumen, Proyecto León quiere advertir que el coste del Aeropuerto de León es minúsculo comparándolo con otros medios de transporte, razón por la cual además, si se operase con eficacia, llegaría a ser rentable y generaría sinergias empresariales, turísticas y sociales que potenciarían el desarrollo económico de la provincia mucho más de lo que ya lo hace. Por el contrario, otros medios de transporte que se dan por muy eficientes como el tren o las autovías, son enormemente costosos por más que se consideren necesarios para estructurar el país y por añadidura, nunca podrán ser rentabilizados directamente. El techo de pasajeros del Aeropuerto de León es desconocido, pero en todo caso superior al del ferrocarril y el autobús.

Los beneficios indirectos de un medio de transporte, sea cual sea, son grandes siempre que no resulte redundante. Sin embargo, si se contrastan con el coste de su construcción pueden estar menos compensados de lo que parecía inicialmente. En esta comparativa se ha puesto en evidencia que la capacidad estructurante y la relación coste-beneficio de los aeropuertos regionales como el de León son muy ventajosas.

Como colofón queremos señalar que la eclosión disparatada de infraestructuras de comunicación ha obedecido en muchas ocasiones al simple interés electoral. En no pocos casos, estas grandes obras han sido utilizadas por la clase política como un carísimo instrumento de propaganda. Pero el gasto en las infraestructuras ya está realizado y lo que procede es rentabilizarlas: potenciar el incremento de los retornos económicos que generan las inversiones realizadas y no abogar por su abandono. Ahora, especialmente en estos momentos de crisis, corresponde a nuestros representantes políticos, como máximos responsables de estos desequilibrios, revertir la situación. A la vista de los datos que aporta Proyecto León se colige que se debe ajustar todos los modos de transporte por igual, ya que todos tienen un gran valor estructurante para el país, pero todos absorben recursos públicos. Igualmente se ha de buscar y potenciar aquellos servicios cuya relación coste-beneficio sea más equilibrada y el transporte aéreo es, en conclusión destacada, uno de los que con más evidencia ofrecen grandes beneficios por un coste comparativamente menor.








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