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miércoles, 4 de mayo de 2016

SUPRIMIR O CONSERVAR LAS DIPUTACIONES

“Art. 325. En cada provincia habrá una Diputación llamada provincial, para promover su prosperidad,…”. De esta forma la  Constitución de Cádiz de 1812 establecía el nacimiento de las Diputaciones Provinciales. En noviembre de 2013, Proyecto León publicó un artículo de opinión sobre la situación de esta institución. Muchos son los cambios políticos y sociales ocurridos en España desde ese momento y estimamos conveniente volver sobre la cuestión.

La coyuntura política surgida de las elecciones del 20 de diciembre de 2015 ha puesto de actualidad un planteamiento que nunca había emergido con tanta fuerza: la desaparición de las diputaciones provinciales. Si analizamos superficialmente la situación actual de estas instituciones, tal y como fueron concebidas, es fácil encontrar argumentos en contra de su mantenimiento: su dirección es de elección indirecta, es decir, sus diputados no son seleccionados propiamente por los ciudadanos, sino por los concejales de cada partido judicial, que terminan escogiendo al presidente. Este déficit democrático es uno de los argumentos fuertes de quienes abogan por su eliminación. Por tanto el núcleo del problema reside en el sistema de elección indirecta de los políticos. De hecho las diputaciones provinciales devenidas en autonomías, con diputados de elección directa, no reciben esas críticas y su operativa no difiere en esencia de la adoptada en las diputaciones clásicas.

Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León
No quedan ahí las razones de los críticos: los elevados gastos de funcionamiento (en algunos casos apenas el 20% de sus recursos se emplean  en desarrollo e inversión para los pueblos), el alto endeudamiento, los casos de corrupción detectados en alguna de ellas, unido a la falta de transparencia en su gestión, así como la opacidad y la sospecha permanente de ser nido de corruptelas y amiguismos conforman el argumentario que apuntala a los que defienden su extinción. Sin embargo se trata de una visión interesada, sin perspectiva y poco realista, puesto que las mismas críticas se podrían hacer extensivas a los ayuntamientos o a las comunidades autónomas, ambos con altos gastos corrientes, sobre endeudados, trufados de casos de corrupción, poco transparentes y víctimas de tanto caciquismo o más.
La razón de ser de una diputación es brindar su apoyo a los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes. Lo hacen fundamentalmente en la prestación de servicios sociales, apoyo técnico, y mantenimiento y desarrollo de infraestructuras (carreteras, gestión de cobros, alumbrado,…). Se trata frecuentemente de servicios subcontratados, por lo que buena parte de su plantilla se dedica a la gestión de contrataciones.

A primera vista, podría parecer que no hay razones para seguir manteniendo unos entes que se antojan caros, poco útiles y de escasa legitimidad democrática. Asimismo, también parece obvio que, desde la creación de las autonomías, debieran de ser éstas las encargadas de prestar el apoyo necesario a los ayuntamientos y localidades de cada provincia. Sin embargo, la realidad se revela más compleja: la gestión política llevada a cabo desde la Junta de Castilla y León (por poner el ejemplo más próximo, pero Andalucía o Castilla-La Mancha son similares) no ha sustentado el despegue económico de León. Tampoco los servicios que presta son extraordinarios ni en cantidad ni en calidad. De hecho, en muchas ocasiones esa gestión ha sido un lastre que frenó el desarrollo socioeconómico de nuestra provincia, como la política industrial por ejemplo; en resumen, las autonomías también aportan un muestrario de lo que no se debe hacer.

Patio del Palacio de los Guzmanes, León
En consecuencia,  desde Proyecto León nos postulamos a favor del mantenimiento de las diputaciones, pero acometiendo las modificaciones que sean necesarias, y en primera instancia las relativas a la elección directa de los diputados. Al menos en lo que a León se refiere, consideramos que la Diputación puede cumplir con el papel que tiene encomendado con eficacia, como hizo durante largos periodos históricos; las disfunciones en la diputación se deben a causas coyunturales y al sistema electivo de sus mandatarios, no a su arquitectura institucional, cercana a los territorios que atiende.

En el caso particular de nuestra provincia se hace necesario, por añadidura, el mantenimiento de la Diputación puesto que es la única entidad regional no absorbida por la ineficaz, anuladora e ineficiente centralidad que emplea la Junta de Castilla y León. También es la única institución que justifica la “y” en el nombre de la autonomía y que mantiene la personalidad y dignidad del secular Pueblo Leonés.
Es indiscutible que no se puede decir lo mismo de la Junta de Castilla y León tras el balance de 33 años. Con abundancia de medios y escasa adaptación a la idiosincrasia leonesa, se erige con el dudoso mérito de lograr que León caiga en una espiral depresiva que no ha terminado. Aun así, la lejanía de los consejeros con los problemas leoneses no se oculta, y ejemplos muy cercanos tenemos. Sólo parecen venir para hacer propaganda y transmitirnos sus “magníficas” intenciones.

En consecuencia, Proyecto León propone que se arbitren los mecanismos necesarios para que los diputados provinciales se elijan directamente por los ciudadanos en listas abiertas. Esos cargos deben tomar parte exclusivamente en el órgano de dirección, ya que la ejecutividad debería correr a cargo de los funcionarios, expertos como son en la problemática y la singularidad provinciales. La gestión sería así transparente para la sociedad. Paralelamente a estas modificaciones, pensamos que es de vital importancia abordar el proceso de fusión de ayuntamientos para que se puedan gestionar eficazmente sus competencias. Proponemos, finalmente, que se respeten los Concejos o Juntas Vecinales, ya que cumplen un papel fundamental en la cadena de gestión pública por su proximidad a los ciudadanos de las 1.400 pequeñas localidades leonesas.

lunes, 14 de marzo de 2016

Apoyamos la plataforma "Desafío Lucha por la Montaña"

Desde Proyecto León apoyamos la plataforma "Desafío Lucha por la Montaña" como iniciativa revalorizadora de la Lucha Leonesa y dinamizadora del potencial económico y social de las montañas de León.



Proyecto León - Desafío Lucha por la Montaña



lunes, 22 de febrero de 2016

2017: Milenario del Fuero de León IV

Albúm gráfico que se realizó en 1920
para celebrar el IX centenario del Fuero
Este será el cuarto artículo que desde Proyecto León dediquemos al próximo Milenario del Fuero de León, que se cumplirá el 28 de julio de 2017.

La cronología de nuestros textos es la siguiente:

29 de mayo de 2014: Qué fue el Fuero y la trascendencia que tuvo en aquella época y posteriores.

8 de octubre de 2014: Explicamos la conmemoración que se hizo en León en 1920, cuando se festejó honrosamente el noveno centenario.

10 de agosto de 2015: Aportamos sugerencias para celebrar el M Aniversario.

Hoy vamos a intentarlo nuevamente, ya que tras el alborozo que experimentamos en agosto de 2015, cuando desde la concejalía de Cultura del Ayuntamiento se habló de promover la conmemoración del Fuero, ha llegado el desánimo. El calendario ha avanzado más de medio año y ninguno de nuestros próceres ha vuelto a mencionar el tema. Nada ha trascendido sobre este asunto cuando debería de haberse avanzado notablemente tanto en la programación como en la publicidad del Milenario. Nos tememos que ninguna institución esté cumpliendo con sus obligaciones y deberes en pro de conmemorar como se merece este gran hito de nuestro pasado.

No sucede así desde la iniciativa particular. Nos han llegado voces, sugerencias y apoyos de personas que conocen y valoran la transcendencia que tiene este próximo aniversario. Como José Miguel Alguero, que propone la creación de un premio de tipo y peso similar al “Princesa de Asturias”; o un concurso que premie al mejor guion para la realización de una película.

O Carlos Fernández, coordinador del “Desafío Lucha por la Montaña”, una plataforma que sin carácter reivindicativo ni significación política está trabajando en un evento conmemorativo en el que la reina de nuestros deportes autóctonos, la lucha leonesa, pudiera brillar en el Milenario del Fuero de 2017. Y es que en la celebración del noveno centenario fue cuando se redactaron las bases del primer corro de aluches, con novedades de tanta trascendencia como el agarre al cinto.

Parece que desde la iniciativa privada sí se pueden y se quieren organizar actos; pero no percibimos lo mismo, ni siquiera el acompañamiento,  en las instituciones. Ahora que a nuestros dirigentes se les llena la boca con la frase “León está de moda”, y que la llegada del AVE está influyendo de forma muy positiva en el turismo con destino a esta ciudad y por extensión a la provincia, deberíamos estar promocionando ya los actos de la próxima conmemoración del Milenario del Fuero de León dándolo a conocer a toda España, lo cual ayudaría a consolidar la “moda de León” y que no sea un fruto pasajero.

Una celebración de este tipo implica mucho trabajo y preparación. En este sentido, y a modo de ejemplos ilustrativos, convocar en la capital un congreso internacional de primer nivel, tal y  como la ocasión lo demanda, requiere de la participación de especialistas de prestigio, que necesitan de tiempo y planificación para elaborar investigaciones y análisis de enjundia y calado científico. Asimismo, para proyectar una exposición con el concurso de piezas y objetos artísticos e históricos depositados fuera de nuestros museos hay que contar con los traslados y la burocracia que eso implica, lo que en algunos casos lleva meses de gestiones. Proyecto León planteó este tema en 2014, momento en el que había tiempo suficiente para organizar unos fastos acordes a la importancia del evento, pero han pasado dos años y observamos un mutismo total; un silencio de cementerio.

Quizás las instituciones aleguen falta de recursos para disimular la falta de imaginación. En una conmemoración de este tipo se tienen que implicar todos los sectores, públicos y privados, pero han de ser las administraciones (locales, provinciales, autonómicas y estatales) las que abanderen e impulsen su organización. Es su responsabilidad.

Apenas restan 17 meses para la fecha concreta del aniversario de la promulgación en julio del 1017, es decir, queda todavía un pequeño margen de maniobra. Esperemos que nuestros representantes públicos sean capaces de ver la importancia que tiene la realización de un evento de esta magnitud. Y no solo para reavivar la maltrecha economía local, sino para erradicar el desánimo que se ha venido instalando entre la población, porque si no lo hacemos los leoneses, nadie desde fuera va a venir a hacerlo.

Confiamos que llegado el año 2017 Proyecto León y otras organizaciones sociales no tengan que salir a la palestra pública para lamentar y denunciar que, una vez más, nuestra ciudad (nuestra tierra, nuestra gente), dejó pasar otra oportunidad histórica por la indolencia y la inactividad de sus responsables políticos. 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Presentación en vídeo blog

Después de siete años de actividad en prensa escrita, redes sociales, radio y televisión, muchas personas nos habéis comentado que no conocíais a los miembros que integramos Proyecto León.

Por este motivo, hemos decidido empezar a hacer públicas nuestras conclusiones también en vídeo. Poco a poco algunos componentes del grupo iremos apareciendo en nuestro canal de Youtube.

Hoy simplemente nos presentamos como grupo a través de este canal. 

Esperamos que sea de vuestro interés. 



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Entrevista en la Cadena SER a Proyecto León

Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestad...

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