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miércoles, 8 de octubre de 2014

2017: Milenario del Fuero de León (II)

Alfonso V "el de los buenos fueros" (999 - 1028)
Libro de las Estampas de los Reyes de Léon
Próximo a cumplirse el milenio de la promulgación del Fuero de León, otorgado por el monarca Alfonso V, la capital leonesa debe proponerse honrar la memoria de este hito del medievo español.

Hace un siglo, por un error de datación, la efeméride se retrasó tres años; y fue en 1920, en lugar de 1917, cuando León conmemoró la insigne fecha, impulsada por las instituciones y las “fuerzas vivas” de la ciudad y provincia. Para ello se creó la “Comisión organizadora del IX Centenario”, regida por el presidente de la Diputación y el alcalde del Ayuntamiento, y de la que formaron parte como presidentes honorarios los gobernadores civil y militar, y el obispo de la diócesis. Las funciones de secretario recayeron en el delegado de Bellas Artes, Miguel Bravo Guarida, auténtica “alma” de los festejos.

En esta Comisión estaban representados todos los estamentos institucionales. Esto da muestra de la importancia con que se abordó, hace cien años, el acontecimiento. Para asistir al magno aniversario se cursaron invitaciones a las más altas magistraturas del Estado, desde el Rey a los ministros, pasando por las academias de la Historia, de la Lengua, la de Bellas Artes de San Fernando… Sin obviar diputaciones y ayuntamientos, y a los emigrantes de la diáspora leonesa en España y en el extranjero.

El trabajo para organizar el IX Centenario del Fuero de León, arduo y extenso, quedó plasmado en
Portada del Programa de Fiestas con el que
se conmemoró el IX Centenario del Fuero

un programa que se desarrolló principalmente a finales de 1920. No ha de obviarse que la urbe legionense era una localidad que sobrepasaba en muy poco los 20.000 habitantes y que carecía de instituciones académicas de primer orden, como una Universidad. Hacia siglos que había sido destronada en la jerarquía urbana española, y más que la capital de Alfonso V, “el Noble”, era el villorrio de Genaro Blanco, alias “Genarín”. No obstante, León supo salir muy airoso de aquella cita con la Historia.

Por los novecientos años del fuero se proyectaron actos religiosos con la Catedral como uno de sus principales escenarios. En la Pulchra Leonina, descendiente del templo en el que se firmó el documento en 1017, se ofició una misa presidida por varios obispos.  Incluso se pensó enriquecer el panteón regio isidoriano trayendo los restos de alguno de los monarcas leoneses sepultados allende la capital.

Portada del Albúm Gráfico conmemorativo del
IX centenario del Fuero de León
Fuente: www.todocoleccion.net
En la esfera laica se organizó una “Exposición Leonesa de Arte”, que halló acomodo en las galerías de la Diputación. Al certamen se invitó a participar a pintores, dibujantes, fotógrafos, escultores… Igualmente se celebró un Certamen Literario coordinado por el Ateneo Leonés y amenizado con la lectura de poemas de pluma autóctona, con la contribución musical del Orfeón Leonés. Así mismo se acordó la creación de una biblioteca de autores leoneses y de obras que se referían a la ciudad, a la provincia y al Viejo Reino, que tenía por finalidad crear un “monumento imperecedero” a la cultura leonesa.

El deporte tampoco fue ajeno a la cita conmemorativa; y lo fue en una doble vertiente: la de las prácticas tradicionales, con concursos de bolos, tiro de barra, carreras y el ineludible campeonato de aluches; y el de un juego importado de la húmeda Britania y que por aquel entonces comenzaba a hacerse popular entre los leoneses: “Foot-ball”.

Representaciones teatrales, conferencias, concursos populares, premios de indumentaria tradicional, cine al aire libre, fuegos artificiales, actuaciones de las bandas de música… fueron parte de las actividades que se ofrecieron a leoneses y visitantes. Asimismo se editó un “Álbum Gráfico” en el que se recogieron colaboraciones de todos los personajes influyentes del momento.

Aquel Centenario también sirvió de “tormenta de ideas” en la que se esbozaron proyectos que, en no pocos casos, León tardaría décadas en disfrutar, como un museo etnográfico digno de tal nombre o la iluminación artística de las vidrieras y la fachada de la Catedral.

Anuncio publicado en el álbum gráfico
"León artístico y monumental" (1920)
Fuente: www.saber.es
Observando la cuidada organización de los festejos queda claro la importancia que nuestros abuelos otorgaron a la conmemoración del Fuero, garante de libertades y privilegios consuetudinarios por generaciones, y que supuso uno de los cimientos en los que se forjó la prosperidad futura de aquella urbe. Cien años después, cuando se van a cumplir los mil y sin excusas ni yerros de datación ya, podemos emular a nuestros predecesores y organizar un Milenario del que disfrutemos los leoneses, y que a la par resulte lo suficientemente atractivo para que irradie a españoles y europeos. Es importante para el futuro de este reino menguado, y no sólo de su capital, que se conozca y valore su historia lejos de las fronteras provinciales; y además puede incrementar la afluencia de recursos económicos.

Desde Proyecto León creemos que se tienen muchas ocasiones para poner en valor nuestra tierra y frecuentemente se dejan pasar de largo. Esperamos que en este caso las instituciones y los diferentes grupos socio-económicos, políticos, educativos etc., se impliquen de la misma forma que nuestros antepasados en la celebración del Milenario del Fuero de León. Tenemos por delante tres años para unir fuerzas en torno a un acontecimiento que pone en valor la historia del Reino y que puede generar importantes retornos económicos. Los leoneses de 1920 lo hicieron: con solvencia y orgullo conmemoraron el aniversario de su Fuero. Queda en el aire si los de 2017 seremos capaces.

lunes, 7 de julio de 2014

La lógica del aeropuerto de León

En Proyecto León aportábamos hace unos meses algunas cifras fundamentales para entender por qué el aeropuerto de León es una infraestructura muy beneficiosa y de escaso coste para los leoneses, si se compara con otras opciones de transporte. Aparte de estas razones de orden económico, están otras de puro sentido común que queremos explicar. Exponemos algunas de las que consideramos más importantes.

Hay que establecer como premisa que el Aeropuerto ya está construido. Puesto que la inversión ya se realizó, lo que queda ahora es obtener los máximos retornos de la misma haciéndolo funcionar tan intensamente como se pueda. Sin embargo creemos que no se están dando los pasos para lograrlo con la adecuada eficacia.

Sabemos que el aeropuerto de León tiene una ruta, la de Barcelona, con un número de viajeros más alto que cualquier otra. Sabemos también que, cuando los horarios son adecuados (ida a primera hora de la mañana y vuelta por la tarde-noche), estos viajeros prefieren viajar desde León a hacerlo desde otras bases. Asimismo sabemos que el precio del pasaje es determinante para hacer que los viajeros leoneses no vayan a otros aeropuertos. En consecuencia, creemos que el Consorcio tiene que apoyar en primer lugar esa ruta, que es la de mayor potencial. Además  se deben condicionar las ayudas a que se opere en las bandas horarias más interesantes. Por último, ha de ponerse un tope de precio a las compañías que quieran beneficiarse del apoyo del Consorcio del aeropuerto de León: por encima de cierto coste los viajeros se van a otros aeropuertos y si desde otros sitios se puede volar barato, desde aquí también se tiene que poder.



Estas medidas deben complementarse con la exigencia a la Consejería de  Familia e Igualdad de Oportunidades para que descentralice de inmediato los vuelos del Club de los 60 y, al menos para los leoneses, se gestionen desde nuestro aeropuerto; asimismo deben apoyarse los vuelos chárter a ciertos destinos que puedan atraer visitantes en los puentes largos, o las rutas a las islas Baleares y Canarias en verano, como es habitual. Sin embargo estos últimos destinos aportan viajeros sólo estacionalmente y en un número muy inferior al de la ruta a Barcelona. Y León necesita pasajeros.

Dado que la capacidad de actuación del Consorcio del aeropuerto de León es limitada, es necesario  concentrar el esfuerzo en conseguir operadores para las rutas más relevantes. Sólo así se puede garantizar la continuidad del aeródromo, pues si no se alcanza un número suficiente de pasajeros, puede llegar el momento en que se recorte definitivamente la oferta de servicios para la navegación civil.

Otro aspecto que sigue siendo una asignatura pendiente para conocer las posibilidades del aeropuerto es la oferta de vuelos regionales europeos por compañías de bajo coste. Es conocido que cada uno de esos vuelos, según su programación, aportan a un aeropuerto entre 60.000 y 80.000 mil pasajeros al año. Las zonas de destino han de ser algunas de las de mayor concentración de pasajeros de Europa para garantizar el éxito: el Gran Londres, los Países Bajos, la cuenca del Rin o el norte de Italia, donde se debería hacer una intensa campaña de promoción de nuestra región. De esta manera se garantiza la llegada de visitantes en cantidades importantes. En este sentido hay que recordar que el aeropuerto se hizo sobre todo para traer personas a León. Por eso el Consorcio Provincial de Turismo tendría que acordar con el Consorcio del aeropuerto sus acciones promocionales en ciudades europeas de acuerdo con los vuelos previstos. Dado que ambos consorcios están ligados a la Diputación de León, puede ser el momento de impulsar el aeropuerto de forma profesional y decidida.
Además, teniendo en cuenta que León va a disponer de un enorme Palacio de Congresos y que su actividad estará estrechamente ligada al aeropuerto, al AVE y a la promoción turística, hay que empezar a trabajar coordinadamente para sacar el máximo provecho a esas inversiones en las que los ciudadanos han depositado su esfuerzo de tantos años.

Oportunidades en León hay muchas. Próximamente está prevista la visita del Papa a España para conmemorar el V centenario del nacimiento de Santa Teresa. Las instituciones civiles y eclesiásticas de la provincia y de la comunidad tienen la oportunidad de cursar una invitación al Vaticano para que Su Santidad visite lo que, según una reciente investigación, se veneraba en Jerusalén como el cáliz de Cristo o Santo Grial en el siglo IV d.C., -custodiado en San Isidoro-.

Gestionado convenientemente, este hecho de singular relevancia para el mundo cristiano será la puerta de entrada de miles de viajeros, con la repercusión económica que eso supondrá para toda la provincia. El aeropuerto cobra una especial importancia para que un evento de esta dimensión se lleve a cabo.

Sólo hace falta que las instituciones se impliquen y trabajen por las grandes potencialidades que tiene esta tierra. Desde este punto de vista, el aeropuerto se presenta como una infraestructura por explotar en toda su dimensión.

jueves, 29 de mayo de 2014

2017: Milenario del Fuero de León I

Fuente: http://www.diariodeleon.es/
noticias/cultura/
mil-anos-constitucion-leonesa_893258.html
El 28 de julio de 2017 se celebrará el 1.000 aniversario de la promulgación del Fuero de León, decretado por el rey Alfonso V (994–1028) y su esposa, la reina Elvira. Su dictado, hace un milenio, reunió en la iglesia de Santa María de León, a los reyes y a prelados, abades y nobles del Reino.

El Fuero de León se establece como un conjunto legal unitario, ya que supone una recopilación de leyes territoriales y otros preceptos unidos en un mismo documento. Podemos hablar, por tanto, de uno de los hitos legislativos del Medievo español, en el que se describe y regula la realidad socioeconómica de León a principios del siglo XI.

El texto incluye algunos mandatos tomados de las antiguas normas visigodas, aunque corregidos y ajustados a su tiempo. Incorpora, asimismo, elementos consuetudinarios que emanan del uso y la costumbre, lo que confiere al documento una singularidad relevante, ya que lo adecúa a las necesidades económicas y sociales vigentes en aquel momento.

El Fuero de 1017 tuvo una importancia excepcional, ya que de él se nutren la mayor parte de los textos forales posteriores de todo el Reino, -como los de Benavente, Oviedo, Santander, Oporto…-, bien reproduciéndolo en su totalidad, bien añadiendo nuevas disposiciones acordes a cada lugar y situación. Refiriéndonos sólo a la actual provincia de León, existen casi cien documentos que acreditan este punto.

La organización política y social del Reino Leonés, por aquel entonces principal baluarte cristiano peninsular, queda de manifiesto en este documento, que presenta una doble vertiente civil y penal para todo el reino y de ámbito local-comarcal para la ciudad y su alfoz. Consta de un total de 48 preceptos, de los cuales, los 19 primeros son de orden general y los 29 restantes de aplicación en la capital y el territorio circundante. Veamos a modo de ejemplo, algunos de ellos:

Los preceptos primero al séptimo abordan temas eclesiásticos, priorizando las causas de esta naturaleza sobre otros asuntos judiciales y otorgando autonomía a la iglesia para dirimir sus propios pleitos. El precepto décimo establece la situación jurídica de los bienes patrimoniales de la mujer respecto al esposo. Por el precepto décimo octavo el rey ostenta la prerrogativa de nombrar a los encargados de administrar justicia: “Mandamos asimismo que en León o en las demás ciudades y todos sus alfoces haya jueces designados por el rey, que juzguen las causas de todo el pueblo.”. En el precepto décimo noveno se regula el concepto del falso testimonio.

La capital legionense, así como otras importantes ciudades del Reino, habían resultado muy quebrantadas por las incursiones de Almanzor. Con el Fuero se intenta dinamizar y potenciar su recuperación con medidas como la repoblacion de la ciudad, que queda regulada en el precepto vigésimo. En él se trata de estimular y proteger la inmigración de gentes de oficio para conseguir el abastecimiento y los servicios necesarios para la ciudad y la corte. Con el mismo fin de incentivar el renacimiento de la vida urbana se protege el tráfico de mercancías y la paz del mercado (precepto cuadragésimo sexto), o se regulan los aranceles de las mercancías (disposición cuadragésimo sexta). El vigésimo quinto regula la propiedad privada y la venta de casas.

Varios de estos principios constituyen auténticas ordenanzas municipales sobre las mercancías y los oficios: vinateros, panaderos, carniceros y pescaderos: “XXXV. (Que) Todos los carniceros con licencia del concejo vendan carne de puerco, cabra, carnero y vaca, por su peso, y (que) den una comida al concejo y a los zavazoques (inspectores del mercado).”

Ya en 1017, los leoneses quedaban amparados bajo un concepto jurídico fundamental como es la inviolabilidad del domicilio, regulado en la disposición cuadragésimo primera: “Mandamos que ni el merino ni el sayón ni el señor del solar ni otro señor entren en la casa de ningún morador de León por caloña alguna, ni arranque las puertas de su casa.”

Los preceptos trigésimo séptimo y cuadragésimo segundo otorgan a las mujeres de la ciudad una protección legal de la que carecían: “Ninguna mujer sea llevada contra su voluntad a elaborar el pan del rey, a no ser que sea su sierva.” Y “Ninguna mujer en León sea presa, ni juzgada ni procesada en ausencia de su marido.”

Podemos decir, por tanto, que el Fuero de León constituye el germen de una Constitución, con disposiciones que a día de hoy siguen vigentes, como la inviolabilidad del domicilio.


Desde Proyecto León entendemos que la conmemoración del nacimiento de tan importante documento histórico debe ser puesta en valor por nuestras instituciones en todo el territorio y dada a conocer fuera de nuestros límites territoriales. No debemos olvidar el potencial económico que se esconde detrás de celebraciones de este tipo y es nuestra obligación defenderlo e impulsarlo. Tenemos para ello, tres años por delante. Sólo necesitamos del reconocimiento de su trascendencia por parte de los representantes políticos y de la misma sociedad, y de una pequeña dosis de trabajo para conseguir que esta rememoración histórica se convierta en un caudaloso flujo monetario y de autoestima que beneficie a León.

lunes, 28 de abril de 2014

Proyecto León participa en el II Concejo Abierto organizado por la asociación Esllabón LLeonesista

El pasado sábado 26 de abril de 2014, Proyecto León ha participado como ponente en el II Concejo Abierto organizado por la asociación Esllabón Lleonesista.

Nuestra ponencia estuvo dividida en dos partes. En la primera, analizamos la situación actual de la provincia de León y en la segunda, aportamos las soluciones que desde nuestro grupo consideramos que son las más adecuadas para revertir la situación económica y social en la que se encuentra León.

Los ponentes de la mesa. De izquierda a derecha, Julio Lago, Camino Alonso, José Félix Pérez Echevarría (moderador), Maite Fernández y Javier Callado.

Dejamos un pequeño vídeo resumen de la presentación.


Lo podéis encontrar también en nuestro canal de Youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=P_scVn7rX4U

Esperamos que sea de vuestro interés.





jueves, 17 de abril de 2014

León, ¿una ciudad sin guión?


Los leoneses observamos con preocupación, especialmente desde la provincia, la evolución de nuestra ciudad de León. Comprobamos cada día cómo los equipos de gobierno se preocupan casi exclusivamente de la contabilidad, disciplina que puede ser una importante herramienta, pero nunca un fin en sí mismo. Percibimos en la oposición una gran dispersión de intereses primando los de situaciones personales en el partido, pero una clamorosa  ausencia de análisis, de proyectos y de propuestas de calado. La sensación que tenemos, es que se ha establecido la mediocridad en los tres ayuntamientos que configuran nuestra capital: León, Villaquilambre y San Andrés del Rabanedo.

Sí, la primera preocupación es que esta ciudad tiene una estructura del siglo XIX para atender los retos del siglo XXI, compuesta por un alfoz con al menos tres ayuntamientos que no han sabido ni saben integrar el urbanismo o el transporte urbano, y no digamos los servicios, lo que los convierte en tres pueblos grandes en lugar de una mediana ciudad.

Si revisamos algunos ejemplos de éxito en España, veremos que las ciudades con importancia han tenido una vocación propia y mantenida en el tiempo, que las diferencia y las distingue: Barcelona ha apostado desde hace más de cien años, por el estilo y la distinción parisina, y trasladó a su entorno esa atmósfera que se respira en París; Sevilla se hizo su hueco en capitanear la fuerte cultura local y regional; Bilbao se reinventó, y pasó de ser una fea y un poco destartalada ciudad industrial a urbe en clave cultural y urbanística de gran proyección mundial; Vitoria supo siempre compatibilizar el rápido crecimiento urbano e industrial con la armonía de una ciudad verde y bien estructurada que es el orgullo de sus ciudadanos; Salamanca aposto hace más de treinta años por potenciar sus puntos fuertes en la cultura y consiguió en 2002 ser capital cultural de Europa, lo que supuso una mejora radical de su estructura y urbanismo. Actualmente quiere repetir la experiencia en la celebración del VIII Centenario de la fundación de su Universidad, en el año 2018, dentro de cuatro años. Ya ha conseguido compromisos importantes al respecto, como recientemente el del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música del Ministerio de Cultura, con una amplia programación de teatro, música y danza y la intención de mantenerlo en el tiempo. Por cierto, esta Universidad fue fundada por el rey de León, Alfonso IX, que tenía su corte en esta ciudad, y todavía nuestros políticos no han dado muestras de haberse enterado y menos de participar en el evento.
Pues bien, León como ciudad tiene que superar algunas barreras absurdas y dar proyección y altura de miras a su gestión:
  • Debe asumir que no sólo pertenece a los que viven en su ayuntamiento, sino a toda la provincia, ya que es nuestra urbe de referencia, donde nos gastamos la mayor parte del sueldo o de la pensión y ayudamos a crear puestos de trabajo. Por tanto, debe solidarizarse y colaborar en la solución de los problemas de la provincia y zonas de influencia, además de los propios.
  • Es urgente que supere la estructura decimonónica que la entorpece y que se convierta en una ciudad de 200.000 habitantes; una urbe que arrope los servicios correspondientes a este tamaño con un coste adecuado, y con la capacidad de reivindicación y de ser revulsivo del progreso y del futuro de toda la provincia.
  • Ha de tener un objetivo en la historia actual que nos haga salir de la mediocridad. Necesitamos saber qué ciudad queremos a 10 ó 20 años vista y caminar decididamente hacia ese objetivo.
  • Tenemos que potenciar nuestras posibilidades sin dejar pasar ni una, apoyando la participación de los ciudadanos. A modo de ejemplo, en 2017, dentro de tres años, se celebra el milenio de los Fueros de la Ciudad de León, hito legislativo en el mundo medieval y que sirvieron de guía a multitud de ciudades importantes de la época. Habría que ponerse de lleno a liderar y potenciar esa efeméride.
  • Deberíamos ser una ciudad innovadora. Los alcaldes, concejales, presidentes de la diputación, etc., por el mero hecho de serlo no tienen por qué ser el foco del que surjan las ideas más innovadoras, pero sí tienen que saber canalizar y liderar las que aportan los ciudadanos.

Todos estos proyectos no precisan tanto dinero, que parece que es lo que maniata a nuestros gobernantes; necesitan ingenio, liderazgo y participación. Sólo así nuestra ciudad será capaz de expresar toda la capacidad de liderazgo que atesora.
Así te queremos, León.

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Compartimos la entrevista que han hecho a Proyecto León en la Cadena Ser. Nuestros compañeros Anselmo Reguera y Javier Callado han contestad...

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