domingo, 26 de junio de 2011

Fusión municipal y nuevo mapa político

Las elecciones locales de León han supuesto un cambio político en numerosos ayuntamientos. Los leoneses han dado a un solo partido una mayoría clara de alcaldías. Un primer efecto de este nuevo mapa político municipal es que reducirá las disensiones entre diferentes niveles institucionales.
Por otra parte, la financiación de los municipios se ha visto severamente reducida con la crisis económica. Los ingresos por licencias de construcción y por la venta de solares se han desplomado. Los referidos a otros capítulos también han mermado a causa de la baja actividad económica y a los impagos y demoras que han aparecido como consecuencia. Como los gastos corrientes se fueron incrementando en una medida similar durante el periodo expansivo, la situación de ahogo financiero es apremiante. Sólo los pequeños ayuntamientos, que no sufrieron la explosión inmobiliaria, no se hallan en tan lamentable situación. Sin embargo en la mayoría de los casos comparten entre sí una característica: la prestación deficiente o muy deficiente de los servicios municipales. Por esta razón, salvo excepciones, los ayuntamientos poco endeudados no quedan al margen de la aguda crisis de que adolece la institución municipal en España.
Los extraordinarios cambios en la distribución de la población leonesa en los últimos decenios exigen acomodar el mapa municipal, que ancla sus raíces en el siglo XIX, a la nueva situación. La coyuntura que une el cambio de gobierno municipal, la homogeneización política, la insuficiencia financiera y la crisis del modelo institucional de España y de León deben propiciar una adaptación.
León no tiene nada que ver con la provincia que fue, la que conocimos en los años 50 del pasado siglo. Además nada indica que se pueda volver a aquella situación. Por esta causa Proyecto León viene planteando una fusión municipal que permitiría notables ahorros, una sustancial mejora de los servicios públicos y una acomodación de las instituciones municipales a las nuevas necesidades. Hay que repensar el mapa de servicios municipales redistribuyéndolo y simplificándolo para conseguir que esos servicios lleguen eficientemente a todos los ciudadanos.
Proyecto León ha propuesto dos mapas diferentes partiendo de premisas también diferentes y en ambos casos válidas. En uno se pasa de los 211 municipios actuales a 52 y en el otro a 23. No pretendemos ofrecer opciones cerradas, sino que se produzca el debate. Así ha sido en estos meses, como hemos comprobado por las manifestaciones de diversos políticos. En conclusión, el mapa de fusión municipal podría ser otro –aunque estamos convencidos de la racionalidad de nuestras propuestas-, pero el proceso debe acometerse cuanto antes.
En todo caso es insostenible que casi 150 municipios de León no lleguen a los 1.000 habitantes. Es frecuente que no mantengan un nivel de endeudamiento alto, pero la prestación de servicios es mala en general, cuando no desastrosa.
Por otro lado, León como ciudad ha agotado sus recursos de crecimiento ya que no dispone de espacio de expansión. Esta situación viene dada por el hecho de mantener municipios anejos que carecen hace tiempo de auténtica entidad diferenciada y razón de ser. No se puede sostener tres equipos municipales en lo que funcionalmente es una sola ciudad, como sucede en León. La fusión de los municipios del alfoz con la capital dará como resultado una ciudad de más de 200.000 habitantes que alcanzará el estatus de “gran ciudad”, con todas las ventajas que eso supone, y pasará a tener un puesto más relevante en el conjunto de las ciudades españolas. Todos saldremos ganando.
La victoria casi monocolor (igual ésta conservadora que si hubiese sido progresista) debe servir para acometer sin demoras una reforma institucional que optimice el destino de nuestros impuestos. No nos podemos permitir, inmersos en la profunda crisis económica en que nos encontramos, el ineficaz  derroche en la administración que suponen 211 municipios en la provincia distribuidos sin apenas criterios racionales. Confiamos en la responsabilidad de quienes acaban de acceder a los gobiernos municipales para satisfacer la demanda ciudadana de una administración que centre su razón de ser en el servicio al contribuyente. Por esta razón la Diputación debería abordar sin tardanza la elaboración de un nuevo mapa municipal. Con ello los leoneses tomaríamos ventaja respecto a otras zonas del país.