martes, 22 de diciembre de 2009

Concentración municipal y aumento de servicios

Proyecto León ha realizado una propuesta de fusión municipal basada en el aumento de eficiencia del gasto público, con el fin de liberar recursos económicos para proporcionar a los habitantes de nuestros municipios -sobre todo de los de menos de 1.000 habitantes- más servicios de los que disfrutan en este momento sin incrementar los costes.
Varias han sido las manifestaciones públicas en contra de esta propuesta, pero adolecen de debilidad argumental. Hay versiones tan variopintas como que la concentración municipal dejaría sin servicios a los ciudadanos, que los pueblos de León perderían su identidad o que el proceso es muy problemático Como pensamos que nada de esto es sustancialmente cierto queremos responder.
Uno de los mayores limitantes de nuestros ayuntamientos son los gastos de personal. En los pequeños ayuntamientos se concentran en la remuneración de los alcaldes y concejales, así como en la del secretario municipal, que es una figura funcionarial imprescindible, pero cuyo alto coste no se justifica por debajo de cierta dimensión. La concentración supone globalmente la eliminación de corporaciones y con ella la supresión de equipos de gobierno que en algunos casos  tienen una funcionalidad meramente residual ante la falta de capacidad de gasto y gestión. Esta supresión traerá de la mano  el ahorro de cuantiosos fondos para, al menos, mantener los servicios prestados actualmente en cada pueblo e incluso incrementarlos en muchos casos.
Por lo tanto una concentración liberaría recursos económicos. Además permitiría acudir a las instituciones con mayor autoridad y representatividad, lo que redundaría en una aún mayor captación de fondos en la Diputación, la Junta y el gobierno central. En resumen, más dinero, más inversiones y más servicios para todos.
En el caso de los grandes ayuntamientos, especialmente en León y Ponferrada, nos encontramos con estructuras disparatadamente grandes. Por ejemplo en el área metropolitana de la capital los presupuestos de personal de León, San Andrés y Villaquilambre sumaron en 2008 casi 79 millones de euros. Si suponemos una media salarial de 30.000 euros brutos por trabajador y año deducimos el dislate de 2.633 empleados para una población de 181.000 habitantes. La ciudad de Burgos hace lo mismo con la mitad de empleados. Más claro no puede estar que es necesario configurar las áreas metropolitanas como ayuntamientos únicos, con todos los matices que se quiera, pero concentrando estructuras.
Respecto a la mención de los ayuntamientos como elementos identitarios, en León hay que negar tal afirmación. Los elementos identitarios leoneses por antonomasia son los concejos y sus estructuras administrativas superpuestas: las juntas vecinales. En segundo lugar están las comarcas, pero ese sería otro debate. Es a las juntas vecinales a las que hay que dotar de control presupuestario desde el ayuntamiento -que debería tener los medios-, aunque no se limiten sus decisiones ni potestades. Hay que potenciarlas administrativa y simbólicamente exigiendo gestión, y normativizando su funcionamiento.
Ante el argumento que magnifica la complejidad de la concentración, creemos que nuestros representantes políticos no deben  amedrentarse. El proceso está totalmente normativizado y explicado en la Ley 1/1998, de 4 de junio, de Régimen Local. El hecho de que se esgrima que es una meta enrevesada, da pie a pensar que muchos de nuestros representantes no quieren alcanzarla porque conlleva más volumen de trabajo del que están acostumbrados y no les interesa. Los procesos pueden ser más o menos intrincados, llevar más o menos tiempo y más o menos trabajo, pero si suponen un beneficio para la población, no entendemos que su posible complicación se vea como obstáculo.
Estamos convencidos de que, como representantes de los ciudadanos y desde la responsabilidad política que ostentan alcaldes y concejales de nuestros municipios, son conscientes del cambio de estructura territorial que se debe emprender y terminarán por liderar esta propuesta, sobre todo si se desea promover el asentamiento de población que constituya el relevo generacional en nuestros pueblos antes que muchos de ellos queden vacíos. Deben ser los propios alcaldes quienes expliquen la inoperancia de corporaciones incapaces hasta de proporcionar aguas limpias o alumbrado público, o de cofinanciar obras con la Diputación por falta de recursos.
En una última reflexión, aunque estamos convencidos de que es una gran minoría, creemos que sólo pueden ver como “problemático” el proceso de fusión municipal quienes se preocupen más por su puesto político que por el bienestar de los ciudadanos. Desde este punto de vista el principal problema que paralizaría los procesos de  fusión sería el interés personal de algunos. Por eso solicitamos a las instancias competentes que actúen para remover obstáculos que no merecen consideración.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Los informativos de La Sexta también se interesan por este tema

El lunes 24 de noviembre de 2009 La Sexta Noticias nos ha hecho un reportaje-entrevista, donde les hemos explicado en que se fundamenta nuestra propuesta. La entrevista ha sido bastante larga, pero lógicamente, en un informativo no la emiten íntegra. Hemos pasado un día muy agradable con Carlos y Carmelo. Desde aquí nuestro saludo para ellos.
Se puede ver el video de la Sexta en este enlace:
Ver vídeo de La Sexta Noticias.


sábado, 21 de noviembre de 2009

Esta es nuestra propuesta

Elconfidencial.com también nos apoya en la propuesta

El diario digital elconfidencial.com ha tratado también el tema de la concentración municipal al hilo de unas declaración de José Luis Feito, responsable económico de la CEOE. Según Feito, tan elevado número de ayuntamientos es un caldo de cultivo para las ineficiencias.
Desde este diario se han puesto en contacto con Proyecto León para conocer nuestra opinión, como así queda reflejado en el artículo de Daniel Toledo del día 20 de noviembre de 2009.
Podéis ver la noticia pulsando en este enlace:
http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/feito-ceoe-sugiere-sobran-mitad-ayuntamientos.html

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La Crónica de León se hace eco de nuestra propuesta


La Crónica de León nos dedica la portada del diario. Pulsa en este ENLACE para leerlo en PDF.



Y el Editorial (para leerlo en PDF pulsa AQUÍ)



Y la sección Tendencias



Para leer todo el artículo en formato PDF, haz click en este ENLACE





lunes, 2 de noviembre de 2009

Personal y concentración municipal

El grupo de opinión “Proyecto León” viene reflexionando sobre la necesidad de racionalizar el gasto y mejorar los servicios en nuestros municipios. Pensamos que se trata de una poderosa herramienta de desarrollo territorial; quizás la mayor de la que León dispone actualmente.
Por otra parte, en las continuas relaciones de cooperación y competencia que mantienen las regiones entre sí, León se halla en una situación desfavorable por su atomización municipal. Otras provincias cercanas, con arquitecturas municipales más adecuadas, son más competitivas y mejores gestoras del presente y futuro de sus áreas de influencia. Por esta causa, entre otras, León debería acometer una importante reducción en su número de corporaciones municipales. Sólo así se puede afrontar proyectos con economía, rapidez y eficacia.
Uno de los análisis que ha realizado Proyecto León se ha basado en los presupuestos aprobados por los ayuntamientos de la provincia para el año 2008. Dentro de los aspectos que consideramos muy relevantes está la incidencia que tiene el capítulo I -Gastos de Personal- y su impacto sobre la población municipal. Esta partida condiciona el resto del gasto, puesto que cada trabajador requiere un lugar físico donde ubicarle, gastos de teléfono, calefacción…
Del total de 211 Ayuntamientos leoneses, hemos trabajado con los datos de 185, lo que supone el 87,68% de total. En consecuencia las conclusiones resultan significativas. A la vista de las cifras obtenemos los siguientes resultados:
  • El 53,51% de los municipios estudiados soportan un gasto de personal que supera el 20% de sus recursos (llegando en algunos casos a más del 41%, casi la mitad).
  • El 37,30% de los municipios tiene un gasto de personal que se sitúa entre el 10 y el 20% del total.
  • Sólo el 9,19% de los municipios gasta menos del 10% en el capítulo de gastos de personal.
Hay que tener en cuenta que, por el reducido tamaño poblacional de los municipios de León, los gastos de personal de la mayoría se dedican a sufragar los salarios de los alcaldes, concejales y secretarios de Ayuntamiento.
Podemos enfocar la atención hacia algunos de los casos más llamativos. Fijemos la vista en Trabadelo a modo de ejemplo; municipio que cuenta con una reducida extensión de 64,73 km2, una exigua población de 479 habitantes (datos del INE a 1 de enero de 2008) y una débil densidad de población de 7,40 hab/km2. Su presupuesto total, aprobado para el año 2008 y publicado el 10 de septiembre de ese año en el Boletín Oficial de la Provincia, es de 552.462,60 euros, de los que 230.657,92 euros se dedican a gastos de personal, es decir, el 41,75% de los gastos generales. Si hallamos la incidencia directa que este gasto tendría sobre cada habitante del municipio, alcanzaría la cantidad de 481,54 euros al año; demasiado siendo sólo para sufragar gastos antes de prestar cualquier servicio.
Es destacable el hecho de que no son los ayuntamientos con más población y que más servicios ofrecen los que más gastos de personal soportan por habitante; así nos encontramos con algunos de alto grado de urbanidad como LeónPonferradaAstorga,La BañezaVillaquilambreSan Andrés del Rabanedo, etc., en los que las necesidades de los ciudadanos se cubren de forma más completa y no se hallan en las primeras posiciones de las tabla por más que estén en la zona alta. Hay que ponderar además que los ayuntamientos grandes disponen de cuerpos públicos –como el de policía- incluidos en este capítulo de gastos que ayuntamientos menores no soportan.
Cabe en este punto cuestionar los ayuntamientos en los que el gasto de personal es elevado y donde los ciudadanos no reciben los servicios mínimos obligatorios según la ley de régimen local -la traída de aguas, el alcantarillado o el alumbrado público-, por lo que las juntas vecinales se ven obligadas a asumirlos. También nos preguntamos si esas cifras desmedidas no deberían estar limitadas por imperativo legal.
Proyecto León se ratifica en la idea de que es necesaria y urgente una concentración municipal en nuestra provincia. Pero no somos los únicos que pensamos así; según el estudio “La democracia en España 2009”, redactado por un centenar de expertos convocados por la Fundación Alternativas, una de las causas de la corrupción en España está determinada por “la acumulación de poder de los alcaldes y el tamaño de los municipios, que facilitan la consolidación de redes clientelares y de corrupción”, y proponen como solución “un proceso de reagrupamiento de municipios, con la eliminación de las unidades administrativas locales más pequeñas y el establecimiento de gobiernos locales de mayor tamaño y más homogéneos”.

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística.

martes, 2 de junio de 2009

Necesidad de una concentración municipal: la población

La provincia de León tiene una población de 500.200 habitantes (padrón de 1 de enero de 2008). Esta población se distribuye en 211 municipios de forma muy irregular: los 8 mayores de la provincia, de más de 10.000 habitantes, aglutinan el 58,65% de la población (León, Ponferrada, San Andrés, Villaquilambre, Astorga, La Bañeza, Villablino y Bembibre); en términos absolutos 293.376 habitantes. Generalizando, se puede afirmar que los habitantes de estos términos municipales reciben una completa oferta de servicios de sus ayuntamientos.
El 41,35% restante está distribuido en municipios que sólo en tres casos superan los 5.000 habitantes (Valverde de la Virgen, Cacabelos y Fabero). Estos ayuntamientos aún disponen de recursos para ofrecer una calidad de servicios públicos razonable. El resto viven en municipios de menos de 5.000 y en un porcentaje elevado, no superan los 1.000 habitantes: de los 211 actuales, 141 tienen menos de mil habitantes, lo que supone un 66,82% del total. Es sobre todo en este último caso, los inferiores a 1.000 habitantes, en los que el cumplimiento de las obligaciones que la institución tiene con sus administrados es deficiente.
Por añadidura, la población provincial se despliega en un número altísimo de núcleos de población: 1.388. A la vista de los datos se deduce que nuestros municipios están formados por un elevado número de pueblos, con muy pocos habitantes en cada uno de ellos. Esto viene a agravar las dificultades en los ayuntamientos con recursos escasos, que no alcanzan a prestar los servicios mínimos que la ley establece.
Debemos añadir a estos parámetros, que la población de la provincia de León disminuye año tras año. Con datos absolutos, a uno de enero de 1996 había 517.191 habitantes, mientras que a uno de enero de 2008, doce años después, la población se ha reducido en 16.800 personas, presentando 500.200. La línea de tendencia indica que ésta despoblación va a ir en aumento, debida mayoritariamente a la emigración desde los núcleos pequeños a núcleos más grandes (con predominio hacia las ciudades) y también a la elevada tasa de población envejecida que presenta la provincia.
La emigración es debida, en la mayoría de los casos, a que la población asentada en los núcleos pequeños no dispone de servicios básicos necesarios que les aseguren una calidad de vida óptima. La oferta de puestos de trabajo es reducida cuando no inexistente. En muchos casos no hay expectativa laboral, por lo que el nivel socio-económico de los habitantes se ve seriamente afectado. En consecuencia poco a poco se van trasladando a núcleos más grandes donde tienen resueltos algunos de estos inconvenientes.
En resumen, nos encontramos con dos problemas para garantizar unos mínimos en la calidad de los servicios que reciben los leoneses en buena parte de la provincia:
-La despoblación de ciertos municipios, que reduce o impide la posibilidad de prestar servicios por la escasez de recursos que implica y por la absorción de éstos por los gastos fijos del ayuntamiento (secretario, administrativos, sede municipal, alcalde y concejales, etc.).
-La atomización de la población en pequeñas aldeas que, si un día tuvieron una población reseñable, actualmente se encuentran casi desiertas, lo que impide garantizar los servicios individualizadamente en cada una, como se había hecho hasta ahora.
La única posibilidad que existe para resolver estos problemas es la creación de municipios rurales más grandes en los que los gastos fijos se diluyan entre más habitantes liberando recursos para la prestación de servicios. La agrupación de municipios permite además implantar equipos móviles para llegar a todos los núcleos cuando se demande.
Por otra parte, aquellos ayuntamientos que disponen de una población concentrada en un casco urbano amplio (Sahagún, Valencia de Don Juan, Santa María del Páramo, Villafranca del Bierzo, etc.) pueden racionalizar su administración con más facilidad, prescindiendo en su término incluso de núcleos que por su configuración se adaptarían mejor a otra municipalidad más rural.
Una concentración municipal dará como resultado dos tipos de municipios, con la premisa de que su población no sea inferior a 1.000 habitantes: por un lado los concentrados (o urbanos) y por otro lado los rurales, donde las Juntas Vecinales, esencia de nuestra administración secular, deberán tener un papel más relevante aún del que tienen en la actualidad.
Con esta distribución se conseguirán ayuntamientos equilibrados, unos netamente urbanos y otros de muchos núcleos, más fuertes, con más recursos económicos, con más relevancia ante otras administraciones y con mayor capacidad de interlocución y demanda. Esto se traducirá en un aumento de la calidad de vida de la población y, en consecuencia, en el asentamiento de la misma, evitando de esta forma que nuestros pueblos se queden vacíos.

124089 León135.11927,01%
224115 Ponferrada67.96913,59%
324142 San Andrés del Rabanedo30.2176,04%
424222 Villaquilambre15.9963,20%
524008 Astorga12.0392,41%
624010 Bañeza (La)11.0402,21%
724202 Villablino10.8602,17%
824014 Bembibre10.1362,03%
TOTAL (8 municipios más grandes)293.37658,65%
924189 Valverde de la Virgen6.1781,24%
1024030 Cacabelos5.4771,09%
1124070 Fabero5.2951,06%
Nº de municipios en función de la población
HABITANTESMUNICIPIOS
Menos de 1.000 hab.141
Entre 1.001 y 5.000 hab.59
Entre 5.001 y 20.000 hab.8
Entre 20.001 y 50.000 hab.1
Más de 50.001 hab.2
TOTAL211


FuenteInstituto Nacional de Estadística. Datos de 2008.
TablasElaboración propia.

viernes, 17 de abril de 2009

Concentración municipal en la provincia de León

León es una de las provincias que mayor extensión territorial ocupa dentro del conjunto español. Sus 15.570,14 km2 representan un 3,08% del total nacional, lo que le sitúa en el séptimo puesto en superficie, y en el primer puesto en la comunidad autónoma, con un 16,54% de su territorio.
Esta notable extensión y la ubicación geográfica en que se enclava, configuran la provincia de León como un territorio paisajísticamente heterogéneo en el que encontramos zonas de alta montaña, media montaña, valles y páramos, con características especiales en cada una de ellas asociadas a tanta diversidad.
Dentro del total nacional, León ocupa el puesto decimosexto en número de municipios con 211 en total. Un número tan elevado de ayuntamientos no garantiza que las necesidades de los ciudadanos queden cubiertas, más bien al contrario, ya que reúnen pocos habitantes;  más en una zona como León, donde el grado de ruralidad (baja densidad de población) es bastante alto y los movimientos migratorios naturales nos indican que la tendencia se encamina a una despoblación cada vez más elevada de los núcleos rurales.
En el momento actual, de los 211 municipios de los que consta la provincia, 200 tienen menos de 5.000 habitantes, y de éstos, 141 están por debajo de los 1.000. La financiación de los Ayuntamientos depende estrechamente del número de habitantes censados en el municipio, por lo que, basándonos en los datos anteriores y en los presupuestos de que dispone cada corporación municipal, encontramos que existen entidades locales que no disponen de los fondos suficientes para prestar los servicios básicos a la población. Estos servicios vienen expresamente citados en Ley de Régimen Local.
Actualmente, las políticas de presión económica que sobre estos pequeños municipios están llevando a cabo determinadas instituciones y su propia incapacidad, van a generar que a corto plazo estas minúsculas entidades locales desaparezcan.
Las inversiones generan infraestructuras, éstas generan trabajo, que a su vez se traducirá en asentamiento de población. Si las inversiones no alcanzan a los municipios más pequeños y necesitados, es inevitable que la población se vea abocada a emigrar de dichas zonas hacia otras más prósperas cuando no directamente a ciudades.
Esto no sólo conllevará la desaparición de pueblos enteros, sino también la de una Entidad Local Menor con una tradición de siglos en la provincia: la Junta Vecinal. Las Juntas Vecinales surgen en el siglo XIX como instrumento administrativo oficial del sistema de Concejo Abierto y constituyen un elemento diferenciador de la provincia respecto al resto por su omnipresencia.
Más de un tercio de entidades inferiores al municipio de España están en León y son precisamente estas juntas vecinales. Se constituyen como entes de gobierno de pequeños núcleos de población, administran sus bienes comunales y gestionan desde la traída de agua corriente, el alcantarillado, las fincas públicas, los inmuebles, hasta los cotos de caza y los recursos forestales, entre otros. De hecho se hacen cargo frecuentemente de servicios que corresponden a los ayuntamientos por la incapacidad de éstos.
Una vez desaparecido un núcleo, y con él su Junta Vecinal, las propiedades comunales que obraban en su poder quedarán bajo la administración del Ayuntamiento. Desaparecido ese Ayuntamiento los bienes comunales, acumulados con el esfuerzo económico de los vecinos de esa población,  quedarán en poder de la Junta de Castilla y León.
Se impone, por tanto, un cambio profundo en el modelo territorial actual, que beneficie a toda la población por igual, que equilibre los esfuerzos inversores y que sea capaz de favorecer el desarrollo socioeconómico de todos los núcleos de población.
Mejorar la calidad de vida de sus habitantes -garantizando a éstos el acceso a los servicios e infraestructuras públicas básicas y al patrimonio cultural y natural de su provincia-, llevar a cabo un desarrollo sostenible para garantizar la protección del medio ambiente y gestionar de una forma racional la utilización del territorio y sus recursos deben ser los objetivos. Para lograrlo es necesario disponer de municipios con capacidad suficiente y de juntas vecinales con un nivel competencial definido y una fiscalización adecuada.
Con estas premisas, es razonable pensar que una vía de solución a los problemas de financiación con los que nuestros pequeños municipios se encuentran en este momento es elaborar una propuesta de reordenación municipal de la provincia en el que primen estos criterios. Reagrupar municipios en los que el número de habitantes no sea inferior a 1.000, con el fin de crear Ayuntamientos viables que sean capaces de asumir las necesidades de la población.
Las metas han de pasar por racionalizar el gasto público y dotar a todos los núcleos de las infraestructuras básicas suficientes; dotaciones que potencien el acceso al mercado laboral para conseguir de esta manera que el asentamiento poblacional sea un hecho. Asimismo, que impulsen la capacidad gestora de las Juntas Vecinales, imprescindibles, para facilitar ciertos servicios “puerta a puerta”, y que retornen a tener la importancia y el vigor que han lucido en el pasado. Su relanzamiento es necesario para salvaguardar parte de nuestra idiosincrasia, pero también como solución adecuada a las necesidades de un poblamiento atomizado: casi 1.400 núcleos de población.