jueves, 10 de mayo de 2012

Fusión frente a mancomunidad municipal


El 27 de abril de 2012 el Ministro de Economía y Competitividad anunció que el Gobierno abordará en un breve plazo la reforma de las administraciones públicas. Hizo hincapié en el elevado número de ayuntamientos que presenta la geografía española y la necesidad de acometer su reorganización con un objetivo: reducir gastos y mejorar los servicios públicos.
En este contexto Proyecto León aprueba la actividad desplegada por la Junta de Castilla y León en favor de garantizar la prestación de servicios a los ciudadanos de las áreas rurales. Sin embargo la fórmula escogida para dar satisfacción a esta inquietud no nos parece la adecuada. Como es conocido, Proyecto León viene subrayando desde 2009 la necesidad de reordenar el mapa municipal provincial con este mismo fin: dedicar los recursos públicos a prestar servicios a los ciudadanos en vez de perderlos en una ineficaz burocracia y fragmentación presupuestaria que convierte cada pequeño municipio en una mal financiada, desgobernada y empobrecida taifa. Y decimos esto porque creemos que buena parte de la riqueza de los ciudadanos europeos reside en la calidad de los servicios públicos que reciben.
La Junta de Castilla y León pretende mancomunar buena parte de los servicios, puesto que la mayoría de los 2.200 municipios de la autonomía son entidades sin capacidad para prestarlos. Según las informaciones provenientes de la propia Junta, su pretensión pasa por mantener las mancomunidades que ya existen y que delatan que esta iniciativa llega tarde. Asume además que en este marco de profunda crisis económica e institucional, se creen nuevas entidades –Distritos de Interés Comunitario-, con nuevos empleados, nueva papelería, nuevos cargos, nuevos locales y oficinas, nuevos teléfonos... En Proyecto León no somos capaces de entender este empeño en añadir una nueva administración, mucho menos en un momento en que hay menos dinero para los servicios públicos.
Nuestro grupo siempre ha sostenido que la fusión de ayuntamientos es la medida óptima, ya que esta reorganización es suficiente para poder prescindir de los nuevos distritos y de las actuales mancomunidades, que reporta una reducción inmediata de oficinas, teléfonos, locales, empleados, cargos políticos, gastos en papelería, coches de servicio, simplifica los trámites en las obras públicas, resulta más ágil para tomar decisiones, permite acometer más inversiones con suficiencia financiera, cuenta con menos interlocutores, pero más cualificados... La gestión del gasto es más racional tras una fusión municipal, que toda Europa ha acometido ya.
Se ha dicho que los pueblos quieren mantener una supuesta identidad ligada al ayuntamiento. Lo dudamos. ¿Es que en el resto de Europa carecen de identidad? ¿Es que alguno de los pueblos que fusionaron ya sus municipios perdió su identidad? No. El sentimiento de pertenencia a un territorio no lo sustenta un edificio administrativo ni los gastos que apareja. La identidad aquí se utiliza como pretexto para esconder otro interés. Para los habitantes supone más pérdida identitaria pertenecer a un Distrito de Interés Comunitario que no respeta ni los límites provinciales. Es el arraigo a la tierra, a sus tradiciones y costumbres lo que genera identidad.
Proyecto León urge a fusionar los municipios leoneses hasta alcanzar un tamaño mínimo de 1000 habitantes en la montaña, y de 5.000 en las riberas y páramos. Es imprescindible además que las ciudades leonesas sumen el máximo de habitantes bajo el mismo municipio. Eso nos da más relevancia a los ojos del resto de los españoles, de los europeos y, si se nos apura, de los asiáticos, que tanta importancia están adquiriendo. Consideramos que plantear las mancomunidades o los distritos allá donde se pueden fusionar ayuntamientos simplificando la administración y facilitando mejores servicios, es un error. Corresponde a la Diputación y a la autonomía promover la fusión municipal, ya que si no lo hacen -con posibilidad de reorganizar nuestro territorio sobre criterios de identidad, históricos, culturales …-, será el Gobierno de España el que lo llevará a cabo y perderemos la oportunidad de realizarla atendiendo a nuestra propia idiosincrasia. Esperemos que la racionalidad y el buen sentido prevalezcan, y hagan de la fusión la mejor herramienta para la regeneración de las instituciones locales.

8 comentarios:

  1. Amadeo Nuñez Vega12 de mayo de 2012, 10:21

    Le agradeceria lo publicaran

    En el proyecto de "eliminar ayuntamientos y crear mancomunidades para colocar a los amigos con buen sueldo elegidos a dedo

    Podia resultar creible si las personas que lo proponen no fueran las mismas que impusieron leyes para que los habitantes de los pueblos tuvieran que abandonar sus tierras ejm no permitir que los habitantes de los puebloso agricolas pudieran autoabastecerse con sus gallinas ,sus conejos su cerdo, su vaca etc,. Impusieron cuotas ejm lacteas, remolacha, cereal pero no pagaron lo que valia el producto. Crearon subenciones para que las cobraran los terratenientes de la capi etc. la gente fue emigrando y estos personajes eliminaron servicios de los pueblos y ahora que ya tienen a todo el mundo en la capital le despiden del trabajo, le rebajan el sueldo y además le dicen que la culpa de todo la tiene él por gastar más de lo que en el pueblo se ingresa y querer ser de su pueblo.
    Yo he llegado a la conclusion de que si me quitan el amor a mi pueblo empezaré a odiar el de ellos

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  2. Amadeo:
    Yo veo dos cuestiones independientes. La primera es que hay gente que ha facilitado el vaciado de los pueblos. Lo ha hecho quitando los servicios de educación, que han terminado en las cabeceras de comarca. La segunda cuestión es que los pueblos se han vaciado en cualquier caso porque son incómodos para una mayoría de la población joven. Los pueblos pequeños reducen la socialización y la amplitud de relaciones y posibilidades, y a la gente joven no les gusta en general, excepto para ir de relax de vez en cuando.
    A los pueblos te ataba el medio de ganarte la vida. Cuando éste desaparece o hay alternativas en las ciudades, salvo que tengas recuerdos de infancia que te aten allí, te vas. Por eso no hay que dramatizar lo que es un cambio de modelo propiciado en buena medida por la voluntad de la gente. Debemos entender el nuevo modelo para proponer medidas que hagan de nuestra tierra un lugar más próspero. La concentración municipal es una de ellas.

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  3. Pero también hay muchos jóvenes que no emigran del pueblo porque quieran sino porque no tienen otra opción. Toda esa gente que para tener un futuro laboral no tiene otro remedio que irse. Cuando hay trabajo cambia por completo esa situación y lo podemos ver con los pueblos mineros (al menos de esta parte para atrás). No todo es blanco o negro. Habrá gente joven que no tenga otra que irse y otra gente que es por plena voluntad.

    No se comenta que cuando se concentra todo el las cabeceras de comarca; en las capitales de provincia; en las capitales autonómicas o regionales; en la capital del estado...todo redunda en un modelo centralista que no hace más que llevar a macrourbes insostenibles y no a una distribución de las núcleos poblacionales de forma más racional.

    Tampoco se cuenta que con la crisis económica hay gente que busca otra salida como es el mundo rural.

    Todo lo genera las oportunidades de trabajo y los servicios, si ésto se le niega al mundo rural lo que se está dando es la puntilla redundando en lo mismo que genera esa situación. La gente que vive en los pueblos tiene los mismos derechos sociales y de servicios que cualquier otra persona que vive en la ciudad. Pero ésto en un estado totalmente asimétrico económicamente es harto difícil plantear.

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    1. Indudablemente todas las opiniones, como la tuya son legítimas. Sin embargo quiero resaltar que la realidad demuestra que la mayoría de la gente se va a las ciudades o a sus alrededores (menos). Y no es por un imperativo laboral porque pueblos muy cercanos a León, en un radio de 20 kms. están casi vacíos. La gente se va a las ciudades porque así le gusta a la mayoría.
      La concentración de servicios no da macrourbes. Ni León ni Ponferrada lo son. Menos Astorga o La Bañeza. Además te rebato que mantener la población en 1400 núcleos sea más racional. Yo creo que es irracional porque devora recursos, requiere obras que no se amortizarán nunca y castiga a la naturaleza. Otra cosa es que los pueblos ya estuviesen ahí y que quien viva en ellos tenga todos los derechos como ciudadano español. Faltaría más.
      Salidas laborales en el mundo rural hay, pero lo que no hay es quien quiera tomarlas. Falta gente de todos los oficios de que dé servicio a los pueblos: fontaneros, electricistas ..., pero tiene que terminar yendo gente de la ciudad. Los jóvenes no se quedan a vivir en la montaña o en el páramo como regla general.
      Por último plantear que la gente de los pueblos son víctimas de falta de servicios públicos es incorrecto. Los servicios públicos rurales, a los que tienen derecho y que siempre hay que defender, son carísimos y, generalmente, ineficientes en las zonas más despobladas. Los sostenemos la gente de las ciudades con nuestros impuestos, y estamos orgullosos de hacerlo como ciudadanos solidarios, pero hay que ser conscientes de que atender población desperdigada tiene un sobrecoste importante.
      En todo caso gracias por tu aportación al debate, en el que quiero participar con mi propia opinión -como siempre-, que no tiene por qué ser la del grupo.

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  4. Tampoco nos damos cuenta que el modelo que falla de desarrollo es el modelo que plantea precisamente el que se deserticen todas las zonas rurales. El modelo centralista es un modelo obsoleto.

    Pensando a nivel leonés, que, por desgracia pocas veces se hace entre leoneses, las comunicaciones en su gran mayoría son de cara a la capital del estado-capital de autonómica-capital de provincia. No se plantean comunicaciones que conecten los núcleos secundarios cabeceras de comarca. No se plantea una red que comunique nuestros pueblos...y es más fácil tener más conexión de León ciudad con cualquier otra ciudad que con un pueblo que esté a distencia de la ciudad. La conexión entre poblaciones es sumamente importante porque ese vínculo propicia la prosperidad. Una red de cercanías y la reapertura de la vía de la plata fomenta un mayor comunicación e interrelación.

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    1. Una vez más disiento de lo que dices. Aquí, en España, no se ha planteado ningún modelo de poblamiento rural. De poblamiento urbano sí -con el modelo autonómico-, pero del rural no. La realidad va evolucionando por sí sola y hay que adaptarse a ella. El León hay una dicotomía en que una parte, 6000 kms cuadrados aproximadamente, concentran a 425.000 personas y otros 9.500 reúnen sólo a 50.000-75.000. Esa es la realidad, que no sé si será muy obsoleta, pero es lo que hay. Si no se parte de esta premisa: conocer la realidad provincial hoy, caemos en una discusión de besugos. Tenemos una extensión similar a la provincia de Lugo en niveles de desertización.
      Respecto a la red de comunicaciones de los pueblos, nunca fue mejor que ahora. Dudo que se pueda mejorar de manera justificada salvo en casos puntuales.

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  5. No nos engañemos. El siguiente paso sería desaparecer las cabeceras de comarca porque ese mismo proceso de centralismo también afecta a las mismas. Luego no habría cabeceras de comarca y encontraríamos sitios desérticos poblacionalmente actos para poner cualquier tipo de cuestión que desde otros sitios no quisieran (La Línea de Alta Tensión Sama-Velilla). Luego nos encontraríamos con las ciudades despobladas porque esa situación de falta de trabajo y oportunidades no sólo es a nivel rural sino también en las ciudades ya sea León o Ponferrada...jóvenes que se van a Madrid. Y se quedarían como una 'ciudad del mayor' bajando la población. Es decir, que es un proceso que nos toca a todos. No sería de extrañar que perdiésemos poder o peso político lo cual supone más que una vuelta de tuerca a nuestra situación. Por mucho que se fusionen los municipios la gente se seguirá yendo ya sea de ese municipio o de esa comarca si no encuentra trabajo, principalmente. Lo que se necesita son iniciativas para recuperar el medio rural leonés y reconstruir nuestra tierra.

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    1. Creo que tienes que entender algo que quizás no hemos explicado: la propuesta de concentración de municipios de Proyecto León no pretende modificar el modelo de desarrollo, sino que es reactivo, es decir, comprobamos que la realidad ha cambiado y proponemos adaptar las instituciones, que han quedado inoperantes, al cambio.
      Mantener municipios sin capacidad de inversión y de prestación de servicios es una locura que terminará por vaciar nuestra tierra. Necesitamos un modelo de distribución municipal adaptado a la realidad leonesa de hoy y eso es lo que hemos propuesto.
      Nosotros no decimos cómo tiene que distribuirse la población, sólo lo registramos e intentamos dar una solución óptima. Eso es lo que quisiera que entendieras (tú y todos los que nos siguen y que, como tú, creen que pretendemos cambiar el modelo de poblamiento).
      Proponer algo a la medida de León es lo que hacemos, antes de que nos lo impongan desde Madrid sin adaptación alguna. En todo caso agradecemos mucho aportaciones como la tuya, que nos transmiten las inquietudes que genera este debate y que ponen a prueba la solidez de nuestra propuesta. Gracias.

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