miércoles, 22 de febrero de 2012

Un proyecto para León


La crisis parece haber sumido a los leoneses en una espiral de mensajes negativos que amenazan con quebrar el ánimo colectivo. Parece que una vez se constata que no queda dinero para realizar nuevas inversiones, los leoneses quedamos abocados al abandono y la ruina, y algunos lo asumen con una mezcla de resignación y pesimismo.
Nada más lejos de la realidad. El país está sufriendo cambios muy relevantes y León con él. Sin embargo en Proyecto León creemos que esta marea de transformaciones debe ser una oportunidad para llevar a la provincia a una nueva situación más favorable respecto a nuestro entorno. Para alcanzar esa nueva posición competitiva hemos de saber hacia dónde orientar los cambios que se empiezan a registrar.
Proyecto León opina que la reforma de las instituciones públicas es un factor clave para el despegue económico de la provincia. La concentración de ayuntamientos hasta un número razonable, en torno a 50,  con el objetivo de conseguir municipios más grandes, más operativos y autónomos económicamente, es un paso fundamental para el futuro. La conversión de la Diputación de León en un órgano técnico, dirigido por políticos votados expresamente para ello por los ciudadanos es crucial. La Diputación debe ser una institución que desarrolle y adapte las políticas autonómicas, y que fije y defienda el presupuesto que corresponde por superficie y población a la provincia.
Proyecto León apuesta por la constitución del área metropolitana de León de manera efectiva. La capital leonesa es hoy la cuarta población autonómica, cuando en realidad se trata de la segunda ciudad en número de habitantes. La división del conglomerado urbano en varios ayuntamientos debilita a todos ellos y empeora la proyección futura de los leoneses, que viven en una ciudad de una categoría inferior a la real a los ojos de la Junta y del Gobierno Central. León ha de figurar con 200.000 habitantes en todos los foros y hacia esa meta se deben encaminar los esfuerzos.
Un aspecto más que consideramos clave en el desarrollo provincial es la potenciación de Astorga como ciudad de enlace entre Ponferrada y León. El debilitamiento de la urbe asturicense fracciona el mercado leonés y rompe la continuidad poblacional hacia El Bierzo, del que hablaremos en otra ocasión. Astorga debe tener un plan de lanzamiento con soporte provincial y autonómico. Asimismo, La Bañeza es la ciudad de enlace de León con Braganza, por lo que debe tener una consideración especial. La construcción de una vía rápida entre ambas capitales será un revulsivo para todo el corredor entre ellas, y la provincia se integrará con él en los grandes corredores europeos.
Una mirada más a nuestro entorno nos lleva hasta el aeropuerto civil. El aeropuerto de León es un fruto del esfuerzo colectivo de los leoneses, que llevan casi 20 años luchando por su construcción y desarrollo. Lo más difícil de conseguir ya se ha logrado: una terminal suficiente, las pistas y dotaciones técnicas adecuadas, y un tráfico de partida a pesar de las múltiples dificultades con que hay que luchar. Falta lo más sencillo: una gestión adecuada por parte de las instituciones que proporcione vuelos a precios competitivos desde y hacia León. Eso proporcionará a la provincia unos beneficios económicos cuyo alcance todavía no somos capaces de imaginar. Por eso el aeropuerto es una pieza clave en cualquier plan de desarrollo de la provincia de León.
Pero si hemos de agrupar este conjunto de acciones en un solo plan lo más adecuado sería redactar un Plan Estratégico Provincial, que fije los objetivos que deseamos alcanzar y el plazo para llevarlos a cabo. Son muchas las ciudades de nuestro entorno que cuentan con su plan estratégico. La capital leonesa llega tarde a diseñar esta herramienta, pero no así la provincia, que sería pionera en el norte de España.
En definitiva, tenemos que sacarle partido a la crisis y asumirla como un estímulo para diseñar el nuevo futuro económico para la provincia. No dejemos pasar esta oportunidad de salir reforzados de la situación actual.